
Este 31 de marzo se celebró el día del backup.
Tener copias de los archivos importantes en la nube, en un Google Drive o OneDrive, es un backup. No está mal, y es mejor que nada, desde ya, pero la época exige un poquito más: que seamos más responsables.
PUBLICIDAD
Y lo mismo con el trabajo del día a día: hay que tener un sistema que permita restaurarte a un esquema de trabajo o de funcionamiento anterior a la catástrofe que ocurra. A primera impresión, el mercado parece girar en torno a plataformas de procesamiento, NVIDIA y sus GPUs, pero para dar impulso a la Inteligencia Artificial también hacen falta memorias RAM y SSDs de alta velocidad.
Eso es lo que en una empresa se llama plan de contingencia operativa. ¿Cómo restauro después de lo que suceda, sea una falla de software, de equipo, de disco, etcétera? ¿Cómo vuelvo a una situación donde todo funcione como antes? La estrategia es la de siempre y es la más fácil, y es la que hay que cumplir: la regla de la copia de seguridad 3-2-1. Es decir, tres copias de los datos almacenadas en dos tipos de medios diferentes y al menos una fuera del sitio. En ese caso, podría ser la nube: la nube sería tu copia fuera de tu casa u oficina, pero tendrías que tenerla en dos medios diferentes y siempre mantener esas copias actualizadas.
PUBLICIDAD
Hay mucha gente que confía en la nube, “tira” todo ahí y después tiene múltiples copias de los mismos archivos, sin saber qué tiene ni de qué fechas son. Eso hace que el costo de la nube se dispare. Entonces, hay que ser más organizados y, lo más importante, cuidar con mucho celo los datos personales, como claves bancarias, información de cuentas, seguros médicos y de auto, casa y vida. Tener todo eso muy bien resguardado, no en un archivo TXT en el escritorio, sino en una unidad encriptada donde esté protegido, y que todos los integrantes de la familia sepan cómo restaurar y acceder a esa información.
Sin embargo en todo este contexto, también se presentan distintos escenarios como la ciberseguridad y la falta masa crítica. En referencia a la estrategia en materia de la ciberseguridad, conviene usar productos robustos en un contexto en el cual hay una demanda mayor a la normal.
PUBLICIDAD
Todavía en las empresas y en las organizaciones no se dio la masa crítica de conciencia necesaria para avanzar con esos proyectos en serio, con inversión, con capacitación del personal. La necesidad está clara, pero no está la decisión política y la decisión económica de invertir. Eso debería crecer mucho más rápidamente, pero aquí, en Argentina, no está pasando.
Y no debo dejar de lado lo que ocurre con la oferta para el centro de datos, no sólo abarca los ámbitos empresariales y de consumo, sino también en el centro de datos y la nube. En ese sentido, vemos que en este segmento hubo ciertos movimientos, como es el caso de grandes empresas de software que empujan a sus clientes a subirse a la nube. Pero, al mismo tiempo, hay empresas que están buscando un esquema híbrido. La nube es una buena solución, pero no es una solución para todo el mundo. Esos escenarios híbridos que las empresas requieren pueden demandar servidores on premises o de borde (edge).
PUBLICIDAD
El esquema híbrido está para quedarse. Hay soluciones que van en la nube y hay soluciones locales. Nuestra empresa atendiendo a todo el mundo. Estamos en ambos lados de la ecuación, con una fuerte oferta de SSDs y memorias para servidores.
El autor es Gerente de Tecnología de Kingston
Últimas Noticias
Inteligencia artificial: el reto no es aprender a usarla, sino aprender a pensar con ella
Las universidades y las escuelas enfrentan la tarea de formar alumnos capaces de evaluar respuestas, tomar decisiones y asumir responsabilidad, con docentes preparados para incorporar estas herramientas desde las primeras etapas

Urge institucionalizar la gestión de riesgos de desastres
Las alertas de la presencia del Fenómeno El Niño empezaron a manifestarse hacia marzo de este año pero no fueron consideradas como prioritarias por las autoridades nacionales y subnacionales

Las prácticas corporativas que no deberían perderse
Este no es un artículo de nostalgia. Pero está lleno de recuerdos que esconden conocimiento, formas de comportarnos y aprendizajes que podríamos tratar de conservar

La paradoja de tirar comida en un país con hambre estructural: es necesario un cambio urgente de paradigma
En Argentina, se desperdician 16 millones de toneladas de alimentos al año. Si se rescatara el 5% de lo que se desecha, se podrían cubrir las necesidades de las personas en indigencia

Argentina quiere —y puede— salir de la pobreza
La viabilidad del presente no depende de la confianza en una persona, sino de la solidez institucional que el país pueda representar de cara al futuro



