Apertura de la economía: balance y los desafíos por delante

Las recientes reformas impulsadas desde el Ejecutivo han marcado un cambio de paradigma en la política comercial argentina, planteando nuevas oportunidades y retos en la búsqueda de mayor dinamismo productivo

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La Resolución 1/2023 desmanteló el
La Resolución 1/2023 desmanteló el sistema de licencias arancelarias heredado, considerado uno de los instrumentos de política comercial más nocivos (Foto: AP)

Las resoluciones y decretos implementados durante la presidencia de Javier Milei evidencian una orientación clara hacia la apertura.

La liberalización del comercio internacional apunta a tres fuentes centrales del atraso económico:

  1. la ausencia de presiones competitivas que ha caracterizado a la economía argentina durante décadas,
  2. la consolidación de poderes monopólicos protegidos por barreras comerciales, y
  3. la asignación de inversiones a sectores resguardados, de baja productividad y precios internos elevados.

¿Cuáles han sido los principales rasgos de este programa aperturista y qué desafíos se vislumbran hacia adelante?

A pocos días del inicio de la nueva gestión, la Resolución 1/2023 desmanteló el sistema de licencias arancelarias heredado, considerado uno de los instrumentos de política comercial más nocivos. Este mecanismo sustituía el funcionamiento del mercado y la asignación eficiente de recursos por decisiones burocráticas arbitrarias y susceptibles de corrupción.

Respecto a las exportaciones, se eliminó el canal rojo de verificación de precios de referencia

Las reformas, sin embargo, también revelaron otros instrumentos discrecionales. Un ejemplo fue la eliminación en 2024 de la prohibición, vigente desde 2010, de comerciar papel con tintas que contuvieran plomo en cantidades superiores a lo regulado (Resolución 108/2024).

Por otra parte, la Resolución General 5586/2024 suprimió la intervención de cámaras, federaciones y asociaciones empresariales en la verificación física de importaciones. En estos casos, industriales nacionales de productos competidores participaban activamente en los controles. Entre los involucrados figuraban la Cámara del Calzado, la Cámara de Fabricantes de Alfombras y la Federación de la Industria Gráfica, entre otros.

Respecto a las exportaciones, se eliminó el canal rojo de verificación de precios de referencia (Resolución General 5587/2024). En 2024 también se aprobaron medidas liberalizadoras tradicionales como la flexibilización de importaciones vía courier y reducciones arancelarias sobre neumáticos, motocicletas y ciertos insumos industriales. Hacia fin de año, el Gobierno completó el desmantelamiento del impuesto PAIS.

A pedido de Argentina, el
A pedido de Argentina, el Mercosur incrementó en cincuenta las posiciones arancelarias exceptuadas del arancel externo común (Foto: EFE)

Durante 2025, la apertura se profundizó con nuevas disposiciones: el levantamiento de la prohibición de importar equipos y bienes de capital usados (Decreto 273/2025); reducciones arancelarias como las del Decreto 236/2025, que bajaron los gravámenes a la importación de ropa y calzado del 35% al 20% y de telas del 26% al 18%; y, a pedido de Argentina, el Mercosur incrementó en 50 las posiciones arancelarias exceptuadas del arancel externo común.

Se impulsó también una profunda reforma al régimen antidumping, dificultando la obtención de esta protección y acortando la duración de las medidas (Decreto 33/2025).

Del lado exportador, se eliminaron o redujeron retenciones sobre productos industriales (Decreto 305/2025) y se ajustaron las tasas aplicadas a los principales bienes agropecuarios. El Ejecutivo también avanzó en la eliminación del proteccionismo prohibitivo que beneficiaba a bienes electrónicos ensamblados en Tierra del Fuego, subsidiados mediante exenciones fiscales costosas (Decreto 333/2025).

El avance hacia una economía más abierta ha sido notorio, lo que se refleja en la reacción de sectores históricamente protegidos

El avance hacia una economía más abierta ha sido notorio, lo que se refleja en la reacción de sectores históricamente protegidos como calzado, vestimenta y acero, que ya han solicitado medidas de alivio. Estos sectores manifiestan su oposición, mientras que quienes se benefician con la apertura mantienen un bajo perfil.

En términos de economía política, sería positivo que los beneficiados defendieran con mayor énfasis la liberalización, equilibrando el debate público que suele inclinarse hacia el proteccionismo.

Intentos fallidos

Entre los desafíos futuros, es importante destacar que, dentro de Latinoamérica, Argentina es el país que más veces intentó abrir su economía, sin éxito duradero.

En 1967, el ministro Adalbert Krieger Vasena racionalizó la estructura arancelaria, reduciendo gravámenes que superaban el 600% hasta un máximo del 100%, pero el país continuó aislado.

El régimen militar de 1976 instauró la tablita cambiaria y redujo aranceles, aunque mantuvo prohibiciones para proteger al complejo militar-industrial, resultando en el programa de reforma comercial menos efectivo de la historia reciente.

Argentina es el país que más veces intentó abrir su economía, sin éxito duradero

Los intentos de los años noventa se vieron frustrados por una sobrevaluación creciente y posterior devaluación, lo que permitió la reversión de la apertura bajo los gobiernos de los Kirchner y condujo a un prolongado estancamiento.

Posteriormente, Mauricio Macri unificó el tipo de cambio, eliminó barreras no arancelarias y redujo derechos de exportación, pero la sobrevaluación alimentada por un préstamo sin precedentes del FMI derivó en controles de cambio y el retorno de la gestión económica populista.

En términos de intentos de apertura, los proteccionistas prevalecen ganando cuatro a cero.

Si el Gobierno logra profundizar la liberalización comercial y sostener la apertura con buenas políticas macroeconómicas, entonces pasará a la historia como el que finalmente logro abrir la economía y acelerar el crecimiento económico. Los desafíos por delante son enormes pero dado el elevado apoyo popular y la clara vocación reformista, las probabilidades de éxito son importantes.

Si el Gobierno logra profundizar
Si el Gobierno logra profundizar la liberalización comercial y sostener la apertura con buenas políticas macroeconómicas, entonces pasará a la historia como el que finalmente logro abrir la economía y acelerar el crecimiento económico (Foto: EFE)

Finalmente, destaco el hecho de que las reformas implementadas hasta el momento han sido parte de una estrategia unilateral y así es como debe ser.

Si el proteccionismo daña nuestro crecimiento económico sería una tontería esperar a cerrar acuerdos comerciales para abrir la economía. Como ejemplo pongo al Acuerdo Mercosur-UE que prometía más apertura pero a lo largo de más de dos décadas no lo ha hizo.

Antes de aplaudir los recientes avances quiero ver miles de autos importándose y nuestra carne vacuna y cereales siendo exportadas sin problemas a la Unión Europea. Mientras tanto, la actual estrategia unilateral debe seguir guiándose por los propios intereses económicos como lo ha hecho hasta ahora.

El autor es Miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas