
En tiempos de polarización extrema, donde todo parece válido con tal de golpear al adversario político, es necesario trazar límites claros. Uno de esos límites debería ser el antisemitismo. No como herramienta retórica, no como recurso efectista para redes sociales o titulares, y mucho menos como excusa para deslegitimar a un gobierno. Porque el antisemitismo, cuando se banaliza, no solo pierde gravedad: también habilita su reproducción.
Los medios de comunicación, en su función de formadores de opinión, tienen una responsabilidad indelegable. Cada palabra, cada imagen, cada omisión, cuenta. No se puede tratar con liviandad un fenómeno que ha dejado siglos de persecución, exclusión, violencia y muerte.
Lo estamos viendo con claridad en los últimos meses. Referencias forzadas al nazismo, acusaciones gratuitas de antisemitismo o, lo que es aún peor, la utilización de la causa judía como ariete para atacar a un presidente o a un sector político. Como si la lucha contra el antisemitismo pudiera convertirse en herramienta partidaria, cuando debería ser causa común de todas las fuerzas democráticas.
Utilizar el dolor de una comunidad con fines políticos no solo es inmoral, es peligroso. Porque debilita las denuncias reales. Porque envenena el debate público. Porque degrada la memoria.
El antisemitismo es demasiado grave como para transformarlo en un chiste. No se mide en likes, en puntos de rating ni en la audiencia de una radio o de un streaming. No se decide en un estudio de televisión ni se combate solo con indignación selectiva. La lucha contra el odio exige coherencia, compromiso y responsabilidad. Y eso también incluye a quienes tienen el privilegio –y el deber– de comunicar.
No podemos permitir que la crispación permanente y los discursos de odio —incluido el antisemitismo— se instalen sin consecuencias. Como sociedad, tenemos que trazar una línea. Porque cuando todo da lo mismo, el odio siempre gana.
Últimas Noticias
Chile acelera; el Perú observa
La reciente administración chilena redefinió la función del sector fiscal, impulsando la coordinación entre ministerios para mejorar la eficiencia en la ejecución de proyectos y alineación de políticas económicas clave

El dorado como símbolo de esperanza y acción: la urgencia del diagnóstico oportuno en el cáncer infantil
Cuando el diagnóstico se retrasa, el panorama cambia: las terapias suelen ser más agresivas, el impacto físico es mayor y las probabilidades de curación disminuyen

Argentina Week en Nueva York: una oportunidad de estar en el radar de los inversores
Argentina presentó su renovado atractivo económico ante más de 200 ejecutivos y CEOs globales en Nueva York, con el objetivo de captar inversiones en energía, litio, tecnología, agro y economía del conocimiento, en el marco de una cooperación inédita con Estados Unidos

La pota peruana entra en la gobernanza global: alta mar, satélites y pesca artesanal
La pesca del calamar gigante —conocida en el Perú como pota— atraviesa hoy una etapa de transformación en su gobernanza internacional

Cuando la lluvia no es el problema
Este no ha sido un evento extremo inesperado. Ha sido un evento intenso, pero previsible



