
Con la mirada puesta en 2025, las proyecciones económicas son optimistas, pero es clave ser prudentes. Según informes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía podría crecer 5% y bajar la inflación en 2025, lo que abriría muchísimas oportunidades tanto para las personas como para las empresas.
Sin embargo, en Argentina el crédito al sector privado (en porcentaje sobre el PBI) sigue siendo escaso: solo representa el 12% frente a cerca del 50% promedio en América Latina, de acuerdo al Banco Mundial. La reciente apertura del mercado crediticio, impulsada por el Banco Central (BCRA), está empezando a cambiar este panorama: los préstamos a familias y compañías crecieron 60% en lo que va de 2024 y, según el último informe Monetario Mensual del BCRA, el crédito en pesos al sector privado alcanzó niveles que no se veían desde fines de 2017, con una suba del 7,7% en los últimos seis meses.
Para el mercado de créditos, que se encuentra en un momento decisivo, el gran desafío será lograr la tan ansiada estabilidad macro para que estas señales positivas se traduzcan en más financiamiento. Aunque a lo largo del año el BCRA fue recortando las tasas de interés para facilitar el crédito, si no se controla la inflación los bancos podrían volver a subirlas, complicando nuevamente el acceso, especialmente para quienes más lo necesitan.
Las pymes, motores clave de la economía argentina, tienen la oportunidad de invertir y crecer en 2025, siempre y cuando las condiciones no den un giro negativo. El crédito es fundamental para que estas empresas inviertan (en tecnología, en máquinas, en materia prima, en personas, etc.) y expandan su capacidad productiva.
Por otro lado, la innovación de bancos y fintechs está ayudando a mejorar el acceso al crédito para individuos, lo que impulsa la inclusión financiera: es decir, ampliar el acceso, uso y calidad de los productos y servicios financieros a todas las personas, para que más gente pueda sumarse a la economía formal.
Esto es especialmente importante en América Latina y el Caribe, donde se espera un crecimiento del PBI del 2,3% para el próximo año, según la Cepal. En la región, el 60% de la población aún no está bancarizada. Aunque el crédito sigue siendo un desafío, las fintech están ofreciendo soluciones innovadoras que están cambiando las reglas del juego en toda Latinoamérica.
Entonces, ¿qué podemos esperar del crédito en Argentina para 2025? Si logramos controlar la inflación, atraer más inversiones y fortalecer el sistema financiero, podríamos ver un mercado de crédito más dinámico y accesible, tanto para personas como para empresas.
Lo que está claro es que el mercado de crédito en Argentina tiene mucho potencial por explotar, y gracias a la colaboración de todo el sector financiero (entre banca tradicional y fintech), con su capacidad de innovación, podríamos estar más cerca de una mayor inclusión financiera y un sistema más justo para todos. Es parte de lo que hacemos en nuestra compañía, el principal marketplace de productos financieros de Latinoamérica, que recientemente cumplió 7 años.
El autor es CEO y co-founder de Alprestamo
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