
La inflación es una estafa, genera que la nominalidad de cada medida de gobierno no compense el ajuste real sobre la evolución de precios en la economía. Provoca que la dependencia de medidas sujete a los diferentes agentes económicos a la arbitrariedad de los políticos de turno para darle previsibilidad o no a sus vidas. Las medidas económicas estatales, incluyendo la inflación autoinfligida, son absolutamente la guía de un “paternalismo” buscado y deliberado. Los diferentes políticos de esta forma son capaces de ofrecer soluciones a sus seguidores o potenciales votantes haciéndoles creer que les están mejorando su situación cuando cada vez han deteriorado sus condiciones de vida en los pasos previos.
Desde Economía se tomaron más de 20 medidas para mejorar ingresos, bajar impuestos o expandir el crédito por un total de $3 billones. Por ejemplo, la suba del mínimo no imponible de impuestos a las ganancias a 15 salarios mínimos vitales y móviles.
El Régimen del Monotributo comenzó a implementarse desde 1998. En el caso de Servicios y Bienes, el tope era de $144.000. Hoy el tope para pertenecer al Régimen Simplificado en Servicios es de 7.996.484 pesos. Si ajustamos este tope en términos históricos veremos que el tope debería ser de 48.358.438 pesos; si se lo ajusta por la evolución del tipo de cambio libre debería ser de 60.480.000 pesos. El Gobierno intenta resolver el ajuste real de escalas y topes con una nueva “trampa” en el Régimen de Responsable Inscripto de Autónomos.
El Régimen de Autónomos, de acuerdo de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), explica que tiene que ver con actividades económicas de forma habitual, personal y directa a título lucrativo, pero sin contrato de trabajo. Hay que tomar en cuenta que la ganancia neta disponible que tiene cada emprendedor es lo que se toma para pagar una cuota fija impositiva más un % sobre el excedente de ganancia. De acuerdo a un liquidación elaborada por un estudio contable, sobre el mismo monto por el cual un trabajador quedará exceptuado del pago de Ganancias, un autónomo tendrá que pagar $5.536.877, quizás teniendo a esos mismos trabajadores a cargo trabajando para su comercio o emprendimiento de servicios. Lo mismo si es una micropyme.

Desde la cartera enviaron al Congreso un proyecto de ley de un Régimen Simplificado para “Autónomos” orientado a los trabajadores Autónomos que se aplicaría en un primer momento para personas humanas –profesionales, prestadores de servicios, comerciantes– que no tengan ingresos mensuales superiores a los 15 SMVM.
Para los autónomos comerciantes, profesionales y que prestan servicios, el esquema Simple implicará que los que tengan ingresos de hasta 15 SMVM mensuales (similar límite que el de los empleados que no pagan Mayores Ingresos) puedan optar por este régimen simplificado con las siguientes características: será distinto al monotributo; será de un único pago mensual, que abarque seguridad social, IVA y Ganancias; y el pago se determinará como un porcentaje de la facturación.
¿Por qué el régimen “Simple” para Autónomos implica un “engaño”? Básicamente, porque el lugar de actualizar los topes del Monotributo en términos históricos por inflación o devaluación del peso frente al dólar entre $48 y $ 60 millones de pesos, crea un régimen intermedio con diferentes escalas de facturación a un 1/3 del ajuste real que debería tener el Régimen del Monotributo con afán recaudatorio. Es decir, no solo no soluciona el problema del ajuste real de todos los regímenes sino que provoca mayor nivel de distorsiones con la creación de un nuevo régimen que llevará a mayor nivel de informalidad y destrucción de valor en el tiempo porque impide la creación de mipymes futuras para nuestra economía.
Argentina tiene un problema de movilidad empresarial ascendente. Analizando la cantidad de empresas activas durante el periodo 2012-2021, según su tamaño clasificadas como grandes, medianas, pequeñas y micro, se observa que únicamente las grandes crecieron en un 5,7%, mientras que las pequeñas y micro tuvieron el mayor impacto negativo, registrándose en 2021 un 10,7% y 10,4% menos empresas en relación a las registradas en 2012 respectivamente. Todos los candidatos de todos los colores y pensamientos certificaron que en sus respectivos gobiernos las pymes serían las verdaderas protagonistas de la economía. No solo no lo fueron sino que además les quitaron protagonismo. Tenemos menos Pymes ahora que hace 10 años.
Un monotributista o autónomo debería ser el estadio embrionario para emprender. Pero los políticos de forma arbitraria detienen ese proceso natural de mercado haciéndolos competir contra la burocracia y presión tributaria del Estado. Los monotributistas y autónomos no compiten en el mercado sino contra el Estado que los detiene y perjudica permanentemente.
Mientras un monotributista puede facturar hasta USD 15.805 anuales en Argentina. El Régimen Simplificado en Uruguay es hasta USD 500.000, con del 3,3 al 12% de impuestos sobre la facturación por escalas. En Brasil es hasta USD 935.419 con diferentes porcentuales de impuestos por escalas de facturación. En Chile, las inversiones en bienes de capital de una sociedad pueden ser descontadas de los impuestos que pagan las personas físicas que son parte de esa sociedad como es el caso de Impuesto a las ganancias o bienes personales. El resultado de estos esquemas progresivos de pago de impuestos con altos topes de facturación es que estos países en Latinoamérica duplican y hasta cuadriplican la cantidad de mipymes por habitantes respecto de Argentina.
En su trabajo “Repudiando la deuda nacional”, el economista americano Murray Rothbard expresaba: “al contrario que el resto de nosotros, el gobierno no vende bienes o servicios productivos y por tanto no genera nada. Solo puede obtener dinero saqueando nuestros recursos a través de los impuestos o del impuesto oculto de la falsificación legalizada conocida como inflación”. Esta falsificación legalizada que es la inflación lleva a este tipo de medidas que son una trampa para todos los agentes económicos, para el crecimiento y desarrollo real de nuestra economía a través del sector privado.
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