La inflación del mes de junio para la cuidad de Bahía Blanca fue del 6,2%, mostrando una desaceleración respecto de mayo cuyo indicador había alcanzado el 6,8%.
De esta manera se registran dos meses consecutivos de desaceleración, luego de un bimestre (mar-abr) con valores del 8,1% respectivamente.
Si bien se constituyen en pequeños logros desde el punto de vista del oficialismo, los niveles se encuentran muy altos, pudiendo confirmarse este calificativo en que la inflación acumulada del primer fue del 49,9%, el más alto de los últimos 20 años.
Analizando más detenidamente la inflación general de junio, se observan desaceleraciones en los capítulos de Alimentos y bebidas (4,4%) por tercer mes consecutivo, incluso ubicándose en el nivel más bajo desde inicios de año. Se ve también cierto retraso en el precio de la carne cuyo peso en el capítulo es destacado.
Asimismo la categoría Núcleo acompaña la tendencia decreciente (5,5%) desde el máximo alcanzado en marzo con el 8,4%, a contramano de la categoría regulado que promedia variaciones del 7,8% mensual desde marzo pasado.
Esto significa que han comenzado a ajustarse los precios de los servicios regulados (electricidad, gas, combustible, preparas, comunicaciones, cuotas de colegios privados), pero que no alcanzan a compensar los menores ritmos de crecimiento de los bienes del IPC Núcleo, de ahí que se observen las desaceleraciones antes mencionadas.
El capítulo de mayor aumento lo registró Vivienda justamente con aumentos mayores al 40% en electricidad y alquiler con 8,7% (interanual de 116%, por encima del 109,9% del IPC-CREEBBA).
Indumentaria, con el 5,2% mensual es uno de los capítulos que viene desacelerándose luego de ubicarse entre el 10,1% y 12,8% en marzo y abril respectivamente. Además de las complejidades en cuanto a reposición de la mercadería, de las trabas a las importaciones de insumos claves para la producción y de la variación del dólar paralelo de meses atrás, que presionan con fuerza a los cambios en las listas de precios, todo indicaría que se estaría ralentizando la venta de indumentaria como consecuencia del bajo poder adquisitivo del consumidor final.
Así y todo, lidera el ranking con un índice del 63,1% acumulado respecto al 49,8% general, además de ubicarse muy por encima de todos los capítulos restantes con un 144,1 por ciento.
En el mercado se espera el ritmo inflacionario continúe desacelerándose, lo que no se podrá afirmar es si se ha constituido en tendencia sobre todo en un mes donde se contará con el medio aguinaldo y en breve comenzará el receso invernal, siendo julio un mes estacional en ambos sentidos, presionando en los precios de los transportes de larga distancia, hotelería, gastronomía, etc.
El autor es Economista Jefe del Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca Argentina (CREEBBA)
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