
Por primera vez el día y horario anunciado por el gobierno para dar sus anuncios económicos ha sido preciso. Finalmente, la ministro Silvina Batakis comenzó a dar los primeros lineamientos en los que se supone se basarán los próximos tiempos de su gestión.
Las primeras apreciaciones fueron acerca del equilibrio fiscal: se respetará la lógica del equilibrio fiscal y no se gastara mas de lo que ingresa. Tan lógico para muchos como absolutamente irracional para el kirchnerismo más duro, ese que se auto convence que la emisión no genera inflación y que el déficit fiscal promueve el crecimiento a través del consumo. Lo más relevante es que sin que muchos oficialistas se hayan dado cuenta, Batakis ha admitido el despilfarro en el que se encuentra inmerso el Estado nacional.
Las críticas al endeudamiento en la era de Mauricio Macri no estuvieron ausentes. Parece que el problema fueron los 100.000 millones de dólares de deuda emitida por el gobierno anterior. Incluso la flamante ministro hizo referencia a la deuda a 100 años tomada por la administración anterior: increíble que un gobierno que no se puede refinanciar a más de un año de plazo se queje de aquel evento que permitió endeudarse a un siglo de plazo.
El crecimiento es el problema: Batakis también confirmó lo que ya había dicho el Presidente de la Nación, pero que la mayoría considera una burla. Creer que los problemas macroeconómicos que acarreamos son responsabilidad del supuesto brutal crecimiento de la economía argentina es una burla al intelecto de todos.
Mientras la Ministro hablaba de equilibrio fiscal y (por descarte) tener que tener que ajustar las cuentas públicas, también se encargó de aclarar que se va a conformar un “Comité asesor de deuda”. Es probable que quieran aconsejarse a ellos mismos: la actual gestión se ha endeudado a una velocidad mayor que cualquier gobierno en los últimos 20 años y ya roza los 75.000 millones de dólares.
“No podemos permitir el abuso de precios”, deslizó Batakis. Nada bueno puede resultar de creer -como se ha hecho hasta aquí- que los problemas inflacionarios son responsabilidad de los comerciantes que solo quieren sobrevivir a un nivel de desgobierno pocas veces visto.
También se responsabilizó a la guerra: nuevamente el problema es responsabilidad de otros.
Equilibrio fiscal, especuladores de precios y ordenamiento fiscal. Esto tal vez solo quiera decir más regulaciones y mayor presión fiscal.
No sólo dejó sabor a poco los anuncios económicos (que luego de una semana de haber asumido y en una fragilidad económica preocupante) sino también las respuestas que la Ministro dio a las preguntas que le hicieron los periodistas acreditados en la conferencia de prensa. Esperemos que a partir de aquí existan respuestas para una sociedad que no da más.
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