Por qué los fondos de renta variable son una opción para inversores agresivos

Se trata de una alternativa interesante para quienes tienen expectativas positivas. Características

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La profundidad de estos fondos a nivel local es bastante diferente a la del mundo. Si se mira la composición de los fondos a nivel global, se podrá ver que la mayoría de los inversores se vuelcan hacia la renta variable -y esto se refleja en los Activos Bajo Administración (Reuters)
La profundidad de estos fondos a nivel local es bastante diferente a la del mundo. Si se mira la composición de los fondos a nivel global, se podrá ver que la mayoría de los inversores se vuelcan hacia la renta variable -y esto se refleja en los Activos Bajo Administración (Reuters)

¿Qué implica estar invertido en un fondo de renta variable? Por definición, estos FCI buscan exposición al mercado accionario; y, por ende, se encuadran dentro de un perfil de riesgo más agresivo. No obstante, es una opción para diversificar una cartera sea por región, por moneda, o por sector, entre otras variables.

En teoría, los más simple incluyen un listado de varios papeles relacionados al objetivo que persiga la estrategia (o benchmark), aunque aquellos más sofisticados optan por incorporar opciones, futuros, o incluso ETF.

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No obstante, la profundidad de estos fondos a nivel local es bastante diferente a la del mundo. Si se mira la composición de los fondos a nivel global, se podrá ver que la mayoría de los inversores se vuelcan hacia la renta variable -y esto se refleja en los Activos Bajo Administración (AUM)-. Sin ir más lejos, al cierre del primer trimestre del año, estos representaban un 46% a nivel global del total administrado, número que sube hasta 59% en el caso de los Estados Unidos.

Ahora bien, como se anticipó, y a contramano del mundo, los fondos de renta variable en la Argentina sólo ponderan un 2% del Patrimonio Neto total. Una participación incluso no muy diferente a otros momentos, y sin dudas una realidad muy distinta a la del resto del mundo. De hecho, a principios de 2018 y bajo una coyuntura económica/financiera distinta, estos no llegaban a sumar el 6 por ciento.

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Las razones de por qué tan baja participación tiene relación sin dudas con la profundidad del mercado local -en especial, si se compara con otros-, y la regulación. Las cuestiones normativas son una gran limitante, en particular, dada la foto actual del negocio de renta variable. Hay que recordar que los fondos denominados en pesos restringen de base al 25% cualquier posición en activos fuera de Argentina -lo que incluye, los Cedear, que son hoy las estrellas del mercado-.

Mercado muy pequeño

La foto de los negocios de renta variable en BYMA es la forma más fácil de visualizar lo mencionado. Con USD 400/500 millones promedio mensual que se operaron en los últimos meses se ubican realmente muy lejos de negociado en otras Bolsas de la región. Sin ir más lejos, en agosto, Brasil y México negociaron un total de USD 137.000 millones y USD 25.000 millones, respectivamente. Incluso Chile superó ese mismo mes los USD 3.000 millones.

Otra manera de contextualizar la realidad del mercado local es a través de los papeles -si se cambia la visión de liquidez, a cantidad de opciones-. Mientras en la Argentina hay 92 papeles listados, en Brasil y Chile hay más de 380 y 295 alternativas. Incluso lo más importante a destacar es que Brasil fue el país que más nuevas compañías incorporó en el año -con casi 30 nuevos papeles, entre empresas de seguros, productoras de cemento e incluso del rubro turismo-.

Brasil fue el país que más nuevas compañías incorporó en el año -con casi 30 nuevos papeles, entre empresas de seguros, productoras de cemento e incluso del rubro turismo- (Reuters)
Brasil fue el país que más nuevas compañías incorporó en el año -con casi 30 nuevos papeles, entre empresas de seguros, productoras de cemento e incluso del rubro turismo- (Reuters)

Los índices líderes (que suelen ser los principales benchmark de los fondos) también son otra manera de compararnos con otros países de la región. Por ejemplo, el Bovespa se compone de 50 empresas -de mayor volumen operado- que cotizan en la Bolsa de Sao Paulo. En Chile, el IPSA toma como referencia las 30 acciones con mayor presencia en el mercado bursátil.

Mientras que el S&P Merval está representando por solo 23 empresas, con un grado de concentración muy alto. Solo basta con mencionar que dos sectores -financiero y materiales- explican más del 57% del índice, y están representados por un total de 10 papeles. A la vez que, si se suma energía, se advierte que sólo tres sectores (14 papeles) explican más del 75% del indicador. No es muy diferente incluso la historia si se analiza un índice más amplio, como el S&P BYMA Argentina General, que cuenta con 54 acciones -pero la misma concentración-.

En este contexto -de un mercado de poca profundidad en negocio y opciones producto de la coyuntura económica/financiera local-, los fondos de Renta Variable no han tenido un camino fácil en los últimos años. Estos fondos hoy superan levemente los $43.000 millones en AUM, y se desenvuelven en el marco de una capitalización bursátil del S&P Merval que no alcanza los $3 billones; y que, en dólares (CCL), equivalen a sólo unos poco más de USD 14.000 millones. Lejos así una vez más, de otros mercados como Brasil, México y Chile, que alcanzan niveles de USD 1,1 billones, USD 465.000 millones y USD 182.000 millones, respectivamente.

En cuanto a la composición, la mayor ponderación se mantiene sobre papeles locales (enfocándose en su estrategia), aunque en los últimos meses se nota un aumento en la liquidez de las carteras -a la espera de aprovechar oportunidades tácticas-. En concreto, estas representan hoy 91% de las carteras, seguido por Cedears (en promedio, 4%) y una liquidez del 3%. Una foto, en concreto, no muy distinta a principios de año.

La mayoría de los fondos tiene como benchmark un índice argentino (S&P Merval o MatbaRofex), ven limitada su posibilidad de incorporar Cedears -al menos hasta el límite permitido por la regulación vigente (25 por ciento)- (Reuters)
La mayoría de los fondos tiene como benchmark un índice argentino (S&P Merval o MatbaRofex), ven limitada su posibilidad de incorporar Cedears -al menos hasta el límite permitido por la regulación vigente (25 por ciento)- (Reuters)

Como dato importante cabe recordar que, dado que la mayoría de los fondos tiene como benchmark un índice argentino (S&P Merval o MatbaRofex), ven limitada su posibilidad de incorporar Cedears -al menos hasta el límite permitido por la regulación vigente (25 por ciento)-.

Si habla de nombres propios, el top five tampoco presenta grandes diferencias según el benchmark que refleja el fondo. De hecho, y analizando la industria de renta variable en términos generales, Ternium explica en promedio el 13% de una cartera, seguida por Banco Galicia, YPF, Pampa, Banco Marco (y Loma que gravita con el BMA el quinto puesto). Estas cada una promedian entre el 7% y 11% -concentrando así más del 50% del total de la estrategia-. En el caso de los Cedears, los nombres que más resuenan son Vista, Mercado Libre y Petrobras.

Rendimiento acumulado

Vista la composición en términos generales, analicemos el comportamiento de estos fondos en retorno. Puntualmente, en lo que va del año, estos acumulan una suba de casi un 49% promedio -con una volatilidad de entre 27/30 puntos-.

En este marco, y dada su naturaleza, estos fondos pueden ser una opción para aquellos inversores que presenten expectativas positivas sobre el comportamiento del riesgo país argentino en el mediano/largo plazo (entendiendo el fuerte descuento con el que operan hoy los papeles locales).

Esto se debe a que la renta variable suele capitalizar con anterioridad y en mayor proporción cualquier cambio en el sentimiento del mercado. Sin embargo, es importante entender la volatilidad que encierran, y que su horizonte de inversión es recomendable que no sea de corto plazo.

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