
Lo que ha dicho el Papa Francisco sobre este tema es lo que sostenía también cuando era el Arzobispo de Buenos Aires. Implica dos cosas diferentes:
1. Para él, la expresión “matrimonio” tiene un sentido preciso y sólo se aplica a una unión estable entre un varón y una mujer abierta a comunicar vida. Esta unión es única, porque implica la diferencia entre el varón y la mujer, que se unen en reciprocidad y se enriquecen en esa diferencia, naturalmente capaz de engendrar vida. Por lo tanto, hay una palabra, “matrimonio”, que sólo se aplica a esa realidad. Cualquier otra unión parecida requiere otra denominación.
2. No obstante, Jorge Bergoglio siempre reconoció que, sin llamarle “matrimonio”, de hecho existen uniones muy estrechas entre personas del mismo sexo, que no implican de por sí relaciones sexuales, pero sí una alianza muy intensa y estable. Se conocen a fondo, comparten el mismo techo durante muchos años, se cuidan, se sacrifican el uno por el otro. Entonces, puede ocurrir que ellos prefieran que en un caso extremo o de enfermedad no se consulte a sus parientes, sino a esa persona que conoce a fondo sus intenciones. Y por lo mismo prefieren que sea esa persona quien herede todos sus bienes, etc. Esto puede estar contemplado en la ley y se llama “unión civil”, o “ley de convivencia civil”, no matrimonio.
Bergoglio siempre tuvo esta opinión, e incluso años atrás hubo una discusión en el Episcopado argentino, en la cual Bergoglio defendía esto, pero perdió. La mayoría decía que eso se iba a confundir con el matrimonio y prefería no innovar.
El autor es Arzobispo de la Arquidiócesis de La Plata
(Texto publicado originalmente en el Facebook de monseñor Víctor Manuel Fernández)
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