El papa Francisco
El papa Francisco

Al concluir la cumbre sobre la pedofilia el 24 de febrero de 2019, ante los prelados de todas las diósesis del planeta, el Papa reconoció y condenó la aberración de la pedofilia una vez más. En general y particularmente en ámbitos de la Iglesia, abrazó a las víctimas e hizo un llamado a toda la humanidad para proteger a los menores.

Hablamos en notas anteriores de la ola de denuncias por pedofilia en el clero. Unas bien enderezadas. Otras falsas. Unas motivadas por el dolor de las víctimas y otras por la propaganda anticatólica. La Iglesia entró en un estado de alerta y se comprometió con el fin de transformar el mal en bien con medidas concretas que viene tomando.

Una gran revelación

La movilización contra la pedofilia puso sobre la mesa una realidad mayor. Así se pudo advertir que el mal denunciado sólo en relación a ciertos espacios de la Iglesia católica es un iceberg que oculta la verdadera dimensión de una violencia sexual inusitada contra los menores en todo el mundo. Las cifras abundan en la web. Y precisamente en la web también hay una gran puerta de ingreso de los pedófilos a las pantallas de los menores con fines perversos. A lo que el Papa se refirió puntualmente en su alocución y que es objeto de nuestro comentario.

¿Qué les pasa a los pedófilos?

Cuando hablamos de pedofilia hablamos de actos con connotaciones sexuales aberrantes de mayores en relación con menores. Condenable desde la religión, la moral y la ética. Pertenece al género de las "parafilias", término en el que se agrupan desviaciones, perversiones o patologías sexuales que incluyen el fetichismo, el travestismo, el exibicionismo, el masoquismo y sadismo sexual, la necrofilia, la zoofilia, la coprofilia y otras. En el caso de la pedofilia, su efecto dañino siempre es gravísimo porque recae sobre menores y afecta su psiquis, su espíritu y su personalidad. Son hechos brutales, muy difíciles de reparar íntegramente.

Pornografía infantil por internet

Computadoras, tablets y teléfonos son herramientas que ofrecen bondades extraordinarias. Pero también pueden ser utilizados para el mal. El Santo Padre dijo: "De los estudios efectuados en los últimos años sobre el fenómeno de los abusos sexuales a menores emerge que el desarrollo de la web y de los medios de comunicación contribuyeron a un crecimiento notable de los casos de abuso y violencia perpetrados online… Una parte muy importante de la producción pornográfica tiene por objeto a los menores, que así son gravemente heridos en su dignidad. Los estudios en este campo documentan —es triste, dice Francisco— que esto sucede con modalidades cada vez más horribles y violentas; se llega al extremo de que los actos de abuso (sexual de menores) son encargados y efectuados en directo a través de la red".

Según "los datos de 2017 del Internet Watch Foundation, cada 7 minutos una página web envía imágenes de niños abusados sexualmente. En el 2017, han sido individuados 78.589 URL que contenían imágenes de abuso sexual. El 55% de las víctimas tiene menos de 10 años".

De ahí que él considere que es necesaria la adopción de prácticas preventivas y medidas de las autoridades competentes que limiten esos espacios por ley.

Las "Best practices" (OMS)

El Papa en su discurso -y sin perjuicio de las medidas penales y preventivas adoptadas hacia adentro del clero- adhirió a "las 'Best Practices' (buenas prácticas) formuladas, bajo la dirección de la Organización Mundial de la Salud, por un grupo de diez agencias internacionales que desarrolló y aprobó un paquete de medidas llamado INSPIRE, es decir, siete estrategias para erradicar la violencia contra los menores". Esta disponible en la web y él nos remitimos.

El Sumo Pontífice se dirigió a los seminaristas, sacerdotes, religiosos y  agentes pastorales: "Todos deben tomar conciencia de que el mundo digital y el uso de sus instrumentos incide a menudo más profundamente de lo que se piensa. Se necesita aquí animar a los países y a las autoridades a aplicar todas las medidas necesarias para limitar los sitios de internet que amenazan la dignidad del hombre, de la mujer y de manera particular a los menores".

La interactividad en los portales de prostitución

La interactividad permite intervenir en lo mismo que se ve. Esto puede ser ingenuamente considerado por los menores como un juego del que se puede ingresar y salir sin dejar rastros en los portales de prostitución. Eso no es así y su intervención deja huellas y estas pueden tener graves consecuencias contra sí mismo.

Del mismo modo, el sexting (mensaje de contenido sexual) u otros caminos que los portales de pornografía ofrecen son anzuelos. El uso de textos o imágenes es muy difícil de eliminar del flujo informático y puede ser utilizado en contra del propio remitente una vez pescado.

Los mayores y los menores deben saber que la seducción por imágenes, diálogos, mensajes para atraer a los niños o niñas son recursos criminales que existen en la web.

¿Cómo prevenir?

Para prevenir el ingreso de los menores por la puerta de la perversión que ofrece el ciber espacio dos pasos son fundamentales: en primer lugar, la información y educación de los mayores; segundo, la educación de los menores y el diálogo de estos con los padres o quienes los sustituyan, sean docentes, directivos de escuelas, iglesias, clubes u otros ámbitos donde los niños y niñas o jóvenes concurren. Sus líderes, "en la casa, la capilla, el colegio o el club", como dice el Obispo Eduardo García de San Justo.