La pelea entre el boxeador argentino Braian Argüello y el panameño Maximiliano Bonilla que se llevó a cabo en el estadio de la Federación Argentina de Boxeo (FAB), tuvo un condimento especial. Durante el combate, que terminó con triunfo para el púgil nacido en Buenos Aires en el sexto round por nocaut técnico, su rival lo derribó y tuvo un gesto provocador que dio la vuelta al mundo.
“Estaba sentido. No sé en qué momento me pegó porque revoleaba manos para todos lados y cuando entró esa mano me mareé un poco. Justo entró la zurda en punta y se me aflojaron las piernas. Fue como un cosquilleo, como un despertar. Miré a mi rincón y me dijeron que me moviera porque podía entrar una mano en punta. Me planté, apreté los dientes y a dar espectáculo”, dijo Argüello sobre su caída en el ring en una entrevista con Radio Vorterix de Bahía Blanca. Sobre el baile de su rival, agregó: “No lo vi, sinceramente. En ese momento fue un mareo y tratar de levantarme. Lo tenía enfrente mío, pero después me di cuenta”.
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Bonilla, conocido como The Hammer, llegaba a la pelea contra Argüello en la categoría peso pluma, invicto tras diez victorias, todas por la vía rápida, pero siendo su debut internacional. El boxeador centroamericano de 28 años se había forjado una reputación en Panamá como un pegador temible gracias a su potente mano izquierda. Todas sus victorias previas habían llegado por nocaut, un registro que buscaba mantener en su primera incursión fuera de su país.
Frente a él se plantó Argüello, de 29 años, con un historial de 11 triunfos y 7 derrotas, cinco de ellas antes del límite, y con una particularidad que exhibía como carta de presentación: nunca había sido noqueado en su carrera profesional.
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En el primer y segundo round, Argüello impuso condiciones y derribó en dos ocasiones al panameño. Bonilla, pese a avanzar de manera constante, no lograba conectar con la contundencia que lo había caracterizado hasta entonces en su carrera. El panorama cambió en el tercer asalto, cuando el panameño respondió con un golpe categórico que envió a la lona al propio a su rival. En medio de la cuenta de protección del árbitro, The Hammer realizó un baile en la cara del rival antes de dirigirse a su sector. Esto generó un comentario negativo de parte del relator de la transmisión, ya que notó un goce innecesario que carecía de caballerosidad deportiva.
Ese momento representó el único quiebre en el combate. A partir de ahí, la pelea se sostuvo con intercambios intensos de ambos boxeadores hasta que, en el sexto asalto, Bonilla mostró signos de agotamiento. Argüello aprovechó ese momento y lo derribó nuevamente con una serie de golpes de los que el panameño no logró recuperarse. El árbitro completó la cuenta de diez segundos y decretó el nocaut a favor del argentino, que cerró el combate con récord de 12 victorias y 7 derrotas, seis de ellas por la vía rápida.
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Braian Argüello venía de una actuación sobresaliente el pasado 31 de mayo cuando se consagró campeón Fedelatin superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) al derrotar a su compatriota Neri Romero. Curiosamente, también logró un KOT en el sexto round aquella vez. Acerca de esa pelea que lo catapultó, Argüello contó que con el dinero ganado pudo comprarse una moto para trabajar como chofer de aplicación. “Lo hago para cubrir mis gastos, pero no quiero salir mucho porque es peligroso hoy en día. Salgo por mi zona para ganar una moneda y cargar el tanque y tener algo también. Eso me alivia un poco. En esta pelea (por la de Bobadilla) se sumaron un par de sponsors que me ayudaron. En la preparación, que tenés que alimentarte y descansar, no tenía para comprar el mapple (de huevos) y me dieron una mano”, sumó el púgil en el programa. “Todavía no tengo promotor. Esperemos que tengamos alguno o que salga alguna pelea afuera. Estamos trabajando para eso, venimos bien con eso, pero ponen peleas duras”, completó.
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