El próximo domingo 2 de junio se desarrollarán las elecciones provinciales en Misiones. Se eligen gobernador, 20 diputados provinciales, 76 intendentes —incluyendo al nuevo municipio de Pozo Azul— y se renuevan por mitades los concejos deliberantes locales.

La provincia se encuentra gobernada desde hace 16 años por el Frente Renovador, un espacio político surgido en el 2003 con dirigentes del peronismo y del radicalismo, que se ha ido convirtiendo en un actor hegemónico en el escenario misionero. Actualmente, la totalidad de los municipios son gobernados por el partido de gobierno.

Conducidos por Carlos Rovira, la Renovación ha ganado cada elección en la que se presentó con significativa ventaja sobre el segundo. La brecha más acotada ocurrió en 2007, cuando el entonces candidato Maurice Closs le sacó poco menos de 10 puntos a su principal contendiente. Para gobernador, el margen de victoria ha logrado picos de 62,8 puntos porcentuales en 2011 y 45,1 en 2015.

Para esta contienda se espera confirmar la misma tendencia, baja competitividad y un triunfo holgado del oficialismo provincial. El actual vicegobernador, Oscar Herrera Ahuad, lidera la fórmula oficialista, y el gobernador Hugo Passalacqua encabeza la lista de diputados provinciales. Con ambos candidatos buscan capitalizar la elevada aprobación que tiene la gestión renovadora.

Por la oposición, se presenta el Frente Juntos por el Cambio, denominación con la que competirá Cambiemos, esta vez aliados con el sector del peronista Ramón Puerta. Si bien la alianza entre el PRO y el puertismo puede resultar natural, los socios radicales no estuvieron muy cómodos con esta incorporación. Aunque la convención partidaria aprobó la decisión con miras a fortalecer el espacio, un sector judicializó la incorporación del partido radical a este nuevo frente. En respuesta, el Tribunal Electoral resolvió que el partido debía realizar internas, que no se materializaron debido a que faltaban solo dos meses para las elecciones. Ante el riesgo de que la UCR quedara inhabilitada por no realizar esas internas, recurrieron a la intervención nacional del partido, que nombra como interventor al mismo presidente actual, quien ratifica a los candidatos seleccionados.

Humberto Schiavoni, presidente del PRO nacional, es el candidato a gobernador, acompañado por el diputado nacional Luis Pastori, de la UCR. Aspiran a mejorar el caudal electoral obtenido con la ola amarilla del 2017, pero esta vez en un contexto de crisis económica y social nacional que desfavorece esa probabilidad, como lo marcan las encuestas en circulación.

La ley de lemas o doble voto simultáneo, vigente actualmente a nivel municipal, influye en la notoria ventaja del oficialismo. Por un lado, reforzando el apoyo territorial del Frente Renovador y evitando desmembramientos que pudieran disputarle el poder. Por otro, debido a que tiene más capacidad para impulsar mayor cantidad de sublemas en la competencia municipal.

La oferta electoral se completa con Isaac Lenguaza junto a Héctor Bárbaro por el Frente Agrario y Social —que busca mantener el apoyo de su base electoral concentrada en el sector agrario y se encuentra alineado a Unidad Ciudadana— y Olga Aguirre por el Partido del Obrero, dirigente feminista, única candidata mujer y la más joven en esta contienda para el cargo ejecutivo.

El desdoblamiento enmarcó los temas de agenda en las cuestiones locales como el impulso a la producción y la generación de empleo. El misionerismo continuó siendo el eje temático del oficialismo local, al tiempo que el discurso de Juntos por el Cambio buscó desprenderse de la problemática económica para instalar a la seguridad como principal foco de la discusión.

En cuanto a los alineamientos nacionales, si bien Passalacqua es uno de los gobernadores contados en la mesa de Alternativa Federal, la Renovación aún no ha definido a qué espacio nacional finalmente acompañará. Este frente se ha caracterizado por su constante pragmatismo, por lo que es esperable que, transcurridas las elecciones locales, se enfoquen en el rol que jugarán en la competencia nacional.

El autor es investigadora del Observatorio Electoral Argentino (OEAR) de CIPPEC y de Universidad Nacional de Misiones.