Mucho ya se ha escrito en los diarios y se ha dicho en las radios y la televisión al respecto. Más es lo que se ha expresado en redes, sin filtros, sin límites. La conspiración es trending topic y la incredulidad peca ante las operaciones, las internas, la ineptitud, las entregas y las grietas.
La sociedad toda se encuentra atravesada por una cultura en el que todo puede ocurrir y es poco lo que nos espanta, más allá de la primera impresión. Después volvemos en loop a la crítica cotidiana de que en este país no se puede vivir más, pero no pasamos de eso.
PUBLICIDAD
Las instituciones sociales y los actores con responsabilidades de gobierno y dirigentes sociales se miran unos a otros buscando todavía hoy respuestas. Muchos las deben saber, pero expresarlas es legitimar el horror. Otros las intuyen pero callan para no ser buchones. Finalmente, quienes no saben alzan alguna voz inquisidora en el ruido generalizado y ahí queda, en la sin respuesta que solo atina a contestar estamos pidiendo informes e investigando lo ocurrido.
Lo ocurrido fue una serie de acontecimientos que vamos a enunciar al mero hecho de enumerar el volumen de la complejidad de lo sucedido: un micro apedreado en el barrio con más PBI de la Argentina; una cancha llena con desmanes en ingresos y en su interior; fuerzas de seguridad con falta de capacidad de reacción, cobertura y oportunidad de prevenir; dirigentes del fútbol que negocian posibilidades para jugar el encuentro cuando todavía algunos futbolistas estaban bajo observación médica; imágenes de barras bravas robando vehículos y rompiendo el mobiliario urbano; una madre usando a su hija de mula para traspasar la seguridad; periodistas que elucubraban teorías conspirativas y algunas que otras informativas; miles de televidentes que demostraban su enojo e impotencia, pero también los peores deseos para sus rivales históricos vía redes. En fin, toda una sucesión variopinta de un verdadera Guernica porteño que muestra cómo el caos acumulativo nos afecta en todo sentido como comunidad.
PUBLICIDAD
En esa postal, en donde los colores de Boca y River y la fiesta de una final histórica se aplacaron por el blanco y negro, y toda la escala de grises, es que nos vimos una vez más ante la barbarie argenta. Que no es más que la demostración de la barbarie de los legítimos bárbaros y la demostración de la barbarie de los irresponsables y los conspirativos civilizados. La barbarie es entonces la muestra de la variedad de la barbarie sin refreno en ningún recoveco: ni a la derecha ni a la izquierda, ni desde abajo ni desde arriba. Es el basamento de la sociedad anómica, pero también anémica de toda sustancia moral capaz de coordinar esfuerzos suficientes como para vivir en un presente y aspirar a un futuro con previsión y estabilidad para toda la sociedad.
Hace mucho tiempo que perdimos la fiesta del fútbol. Lo ocurrido el fin de semana y los hechos de los próximos 15 días serán una muestra más de múltiples hechos increíbles y de la barbarie colectiva que alienta imaginarios, encierra identidades y muestra imágenes incorregibles.
PUBLICIDAD
El autor es analista de Asuntos Públicos, investigador de la Fundación Atlas para una Sociedad Libre.
Últimas Noticias
Nueva EPS deberá publicar estados financieros de 2023, 2024 y 2025 por orden judicial
El Tribunal Administrativo de Cundinamarca fijó un plazo de tres meses para que la entidad cumpla con sus obligaciones legales

Condenaron a un hombre a 14 años de prisión por abusar a dos menores de su entorno familiar en Entre Ríos
Un jurado popular declaró culpable a César Cepeda por delitos sexuales cometidos contra dos menores en Lucas González. La Justicia le impuso una condena de 14 años de prisión efectiva

Cómo hacer dango japonés en casa, el dulce a base de bolitas de harina de arroz pinchadas en un palillo
De textura y elaboración muy similares al archiconocido mochi, el dango ha crecido en popularidad gracias a su aparición en series como Naruto

Así es la casa que Jessica Johanna Oseguera González, hija de “El Mencho”, le pelea a la FGR en Tijuana
La FGR lleva nueve años con el control de un inmueble en Playas de Tijuana que pertenece a “La Negra”, hija del exlíder del CJNG

Sobreseyeron a un hombre que disparó contra dos delincuentes que intentaron robar en su casa de Mar del Plata
La jueza Lucrecia Bustos sobreseyó a Walter Damián Morales tras considerar probado que usó su arma para proteger a su familia



