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La formación logística acelera su vínculo con la industria, pero enfrenta una brecha tecnológica

Un relevamiento entre 82 docentes de 35 instituciones educativas mostró una fuerte conexión con la actividad profesional, aunque la incorporación de herramientas digitales todavía presenta desafíos

La elevada participación de profesionales en actividad permite que los contenidos académicos se complementen con casos reales, recorridas por operaciones y experiencias concretas del sector, acercando el aula a la gestión cotidiana de las cadenas de suministro (Imagen: Shutterstock)
La elevada participación de profesionales en actividad permite que los contenidos académicos se complementen con casos reales, recorridas por operaciones y experiencias concretas del sector, acercando el aula a la gestión cotidiana de las cadenas de suministro (Imagen: Shutterstock)
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La formación vinculada con la logística, el transporte y las cadenas de suministro mantiene una estrecha conexión con la actividad profesional, pero enfrenta el desafío de acelerar la incorporación de nuevas tecnologías en las aulas. Así lo muestra la Primera Encuesta Nacional a Docentes de Logística, Transporte y Supply Chain, un relevamiento que reunió respuestas de 82 profesores pertenecientes a 35 universidades, institutos superiores y centros de formación de distintos puntos de la Argentina.

El estudio, desarrollado de manera colaborativa con participación de la Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG) y distintas instituciones educativas y del sector, revela que el 91% de los docentes cuenta con experiencia profesional en el área, mientras que un 69% continúa desempeñándose activamente en logística al mismo tiempo que ejerce la docencia.

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Una formación conectada con las operaciones reales

La elevada participación de profesionales en actividad representa uno de los puntos fuertes identificados por el relevamiento. Esa vinculación permite que los contenidos académicos se complementen con casos reales, recorridas por operaciones y experiencias concretas del sector, acercando al aula problemáticas que forman parte de la gestión cotidiana de las cadenas de suministro.

Los datos muestran así una base práctica consolidada dentro de la enseñanza logística. Sin embargo, el escenario cambia cuando se analiza la incorporación de herramientas tecnológicas avanzadas, en un contexto en el que las operaciones demandan cada vez más capacidades vinculadas con automatización, gestión de datos y toma de decisiones digitales.

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Actualmente, contenidos tradicionales como almacenamiento, gestión de inventarios, transporte y costos continúan ocupando un lugar central en las materias. A ellos se suma una creciente demanda de conocimientos asociados con inteligencia artificial, analítica de datos, automatización, comercio electrónico y ciberseguridad, disciplinas que comienzan a atravesar distintas funciones dentro de la cadena de suministro.

Para dimensionar esa evolución, el estudio estableció cuatro indicadores de madurez educativa sobre un máximo de 100 puntos. La vinculación con la industria alcanzó 71,9 puntos, el nivel más alto entre los aspectos analizados. En tanto, la madurez tecnológica docente obtuvo 59,5 puntos y la preparación para el futuro alcanzó 58 puntos, ambos considerados niveles medios.

La innovación pedagógica registró 47,7 puntos, también dentro de un nivel medio pero como el indicador de menor desempeño entre los cuatro relevados. La diferencia expone una brecha entre la experiencia profesional que ingresa a las aulas y la utilización sistemática de nuevas herramientas para enseñar y simular operaciones.

La inteligencia artificial aparece, en particular, como una de las principales necesidades de actualización curricular identificadas tanto por profesores como por estudiantes (Imagen: Shutterstock)
La inteligencia artificial aparece, en particular, como una de las principales necesidades de actualización curricular identificadas tanto por profesores como por estudiantes (Imagen: Shutterstock)

La inteligencia artificial aparece entre las principales demandas

El relevamiento señala que, aunque la tecnología ya forma parte de la formación logística, su adopción avanzada todavía es limitada. Simulaciones interactivas, laboratorios digitales, programas especializados e inteligencia artificial aplicada a la enseñanza aún no alcanzaron un uso generalizado.

Alejandro Iglesias, miembro de la comisión directiva de ARLOG, explicó que estas herramientas todavía no cuentan con una presencia extendida en el aula. El diagnóstico adquiere mayor relevancia frente a una actividad en la que la digitalización modifica progresivamente la planificación, ejecución y control de las operaciones.

La inteligencia artificial aparece, en particular, como una de las principales necesidades de actualización curricular identificadas tanto por profesores como por estudiantes. Sus aplicaciones alcanzan procesos como la optimización de rutas, el análisis predictivo de la demanda, la gestión inteligente de almacenes y la toma de decisiones basada en datos.

En ese escenario, el desafío para las instituciones formativas no se limita a sumar una materia específica sobre nuevas tecnologías, sino que apunta a integrarlas transversalmente dentro de la enseñanza de la logística y supply chain, acompañando una operación que incorpora cada vez más automatización y herramientas de análisis.

Qué capacidades deberá incorporar la formación logística

Entre las líneas de trabajo señaladas por el estudio se encuentra la actualización tecnológica permanente de los docentes, junto con una mayor incorporación de inteligencia artificial, analítica de datos y ciberseguridad dentro de los programas de formación.

También se plantea ampliar el uso de software de gestión, simuladores y laboratorios digitales, de manera de trasladar al ámbito educativo herramientas cada vez más presentes en depósitos, centros de distribución, transporte y planificación de cadenas de suministro.

Otro eje pasa por profundizar la articulación entre instituciones educativas, cámaras sectoriales y organizaciones vinculadas con la actividad, fortaleciendo el intercambio de conocimientos y la actualización de los programas frente a las transformaciones del mercado laboral.

En ese sentido, el relevamiento encontró una elevada disposición a generar nuevos espacios de colaboración. El 96% de los docentes manifestó interés en integrar una Red de Docentes de Logística, mientras que el 97% señaló que desea continuar participando en futuras iniciativas relacionadas con el sector.

Los resultados plantean así un escenario en el que la enseñanza logística argentina parte de una fuerte cercanía con la operación real, pero debe acelerar su adaptación tecnológica. El desafío será acompañar una cadena de suministro cada vez más digitalizada sin perder el vínculo con la práctica que actualmente constituye uno de sus principales activos.

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