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Infraestructura, tecnología y capacitación marcan la agenda para la logística argentina

Referentes del sector destacaron la eficiencia alcanzada por la actividad, pero señalaron desafíos en infraestructura, costos, acceso al crédito, formación e incorporación tecnológica

Uno de los principales ejes fue que la logística productiva argentina se encuentra fundamentalmente soportada por el sector privado y se apoya, al mismo tiempo, en la infraestructura que brinda el Estado (Foto: Movant Connection)
Uno de los principales ejes fue que la logística productiva argentina se encuentra fundamentalmente soportada por el sector privado y se apoya, al mismo tiempo, en la infraestructura que brinda el Estado (Foto: Movant Connection)
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La competitividad de la logística argentina, las necesidades de infraestructura y la incorporación de tecnología concentraron buena parte de las definiciones de referentes del sector durante la apertura de un encuentro de referencia del sector de la logística y el transporte.

Las exposiciones también pusieron sobre la mesa los costos del transporte, el acceso al financiamiento, la capacitación y el papel que puede cumplir la actividad frente al crecimiento de distintas economías regionales.

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Uno de los principales ejes fue planteado por Hernán Sánchez, presidente de la Federación Argentina de Entidades de Transporte y Logística (FAETyL), quien sostuvo que la logística productiva argentina se encuentra fundamentalmente soportada por el sector privado y se apoya, al mismo tiempo, en la infraestructura que brinda el Estado.

Para Sánchez, es justamente la combinación entre infraestructura general y eficiencia privada la que determina buena parte del desempeño logístico del país. En ese sentido, cuestionó que la actividad sea presentada habitualmente solo como un problema de competitividad y planteó la necesidad de considerar las características particulares de Argentina antes de realizar comparaciones internacionales.

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Los que conocemos sabemos muy bien que la logística en Argentina es muy eficiente”, afirmó, aunque reconoció que el sector todavía tiene distintos frentes sobre los cuales avanzar.

Tecnología y competitividad para acompañar el crecimiento

Entre los desafíos mencionados, Sánchez ubicó la necesidad de incorporar nuevas tecnologías, mejorar la competitividad de la fuerza laboral y adaptar los convenios colectivos de trabajo.

También destacó las particularidades geográficas y productivas que condicionan las operaciones. Mencionó la distancia que separa al país de algunos mercados del comercio contenerizado, la ubicación fluvial de su principal puerto de importación y exportación y la distancia existente entre las zonas donde se encuentran los recursos mineros y los principales puntos de salida.

En ese contexto, sostuvo que las comparaciones sobre desempeño deben considerar las condiciones bajo las cuales opera cada sistema logístico y reivindicó los niveles de productividad alcanzados por el sector privado.

La mirada estuvo también puesta sobre el crecimiento de nuevas actividades productivas. Sánchez señaló a la minería como uno de los sectores con potencial para convertirse en motor de las exportaciones argentinas y vinculó ese proceso con la capacidad logística necesaria para acompañar su desarrollo.

El alcance, sin embargo, no se limita a los grandes proyectos. Según planteó, una logística federal también resulta necesaria para que pequeñas y medianas empresas puedan colocar sus productos en diferentes mercados en tiempo y forma.

“La logística sea ese motorcito que impulse a todas las economías en todos los niveles de la Argentina, desde las grandes mineras hasta la pequeña pyme”, sintetizó.

Infraestructura, acceso a tecnología, formación, costos y competitividad laboral aparecen como variables centrales para que la logística pueda acompañar tanto a los grandes proyectos productivos como a las cadenas regionales y a las pymes (Foto: Shutterstock)
Infraestructura, acceso a tecnología, formación, costos y competitividad laboral aparecen como variables centrales para que la logística pueda acompañar tanto a los grandes proyectos productivos como a las cadenas regionales y a las pymes (Foto: Shutterstock)

Costos e infraestructura, entre los desafíos del transporte

Desde la perspectiva del transporte de cargas, Cristian Sanz, presidente de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), puso el foco en un escenario de actividad desigual y en las dificultades que atraviesan las empresas para absorber distintos incrementos de costos.

Sanz destacó las perspectivas vinculadas con la minería, pero advirtió al mismo tiempo sobre una caída en actividades relacionadas con la construcción y la demanda de bienes durables, que impacta sobre determinados segmentos del transporte.

También señaló los efectos que tuvieron los aumentos de costos y, particularmente, del combustible. Según explicó, para numerosas empresas trasladar esos incrementos a las tarifas de cargas no resultó inmediato, sino que se convirtió en un proceso lento.

Frente a ese escenario, identificó dos necesidades concretas para el sector: mayor capacidad de acceso al crédito e infraestructura adecuada para operar.

El estado de las rutas ocupó un lugar destacado en su intervención. Sanz reclamó mejores obras que permitan tanto facilitar la salida de la producción argentina hacia los mercados externos como incrementar la seguridad vial, y sostuvo que la situación de distintos corredores viene siendo objeto de reclamos desde hace más de un año.

Al mismo tiempo, señaló que comenzaron a aparecer alternativas vinculadas con provincias que asumirán la gestión de determinados tramos y corredores, aunque remarcó la necesidad de que las mejoras avancen con rapidez.

La profesionalización gana espacio

Otro de los puntos centrales de la exposición de Sanz estuvo relacionado con la profesionalización de la actividad. En ese camino incluyó la tecnificación y la formación de los distintos perfiles que participan en la operación.

El dirigente destacó la necesidad de capacitar no solamente a niveles directivos, sino también a mandos medios, conductores y mecánicos, como parte de un proceso más amplio destinado a elevar los estándares profesionales del transporte.

La capacitación también apareció en las definiciones de Oscar Antelo, presidente de la Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG), quien la vinculó directamente con la integración de toda la cadena de valor.

Antelo planteó la necesidad de avanzar hacia una logística más eficiente y sustentable y alineada con estándares internacionales, apoyándose en una mayor formación de los profesionales y trabajadores del sector.

Dentro de ese proceso, señaló como prioridades el desarrollo de mejores técnicas y procesos, la incorporación de nuevas tecnologías, la eficiencia y la sustentabilidad.

Las tres exposiciones coincidieron así en una agenda que excede el movimiento físico de las mercaderías. Infraestructura, acceso a tecnología, formación, costos y competitividad laboral aparecen como variables centrales para que la logística pueda acompañar tanto a los grandes proyectos productivos como a las cadenas regionales y a las pymes.

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