Agregar Infobae enGoogle

El liderazgo importa

Es fundamental para los países quién toma las decisiones y con qué preparación, con qué experiencia y con qué capacidad para convertir ideas en resultados

Tres personas posando, dos hombres y una mujer. Un hombre de traje gris, una mujer de vestido rojo, y otro hombre de traje oscuro con pin de bandera. Fondo con libros
Carlos Díaz-Rosillo junto a Keiko Fujimori, actual presidenta de Perú, y Víctor Bisonó, ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana, en un encuentro. (Florida International University)
Guardar

El 28 de julio de este año, Keiko Fujimori asumió la presidencia de la República del Perú. Casi tres semanas después, el presidente Luis Abinader designó a Víctor “Ito” Bisonó como el nuevo ministro de Relaciones Exteriores de la República Dominicana.

Son acontecimientos separados por miles de kilómetros de distancia y protagonizados por dos líderes con trayectorias políticas muy diferentes. Sin embargo, para quienes formamos parte del Adam Smith Center for Economic Freedom de Florida International University tienen una conexión muy especial: Tanto Keiko Fujimori como Ito Bisonó han sido fellows de nuestro Centro y durante años hemos tenido el privilegio de conocerlos, trabajar con ellos y tenerlos frente a nuestros estudiantes compartiendo las lecciones acumuladas durante décadas de liderazgo público.

PUBLICIDAD

Ver a una de nuestras fellows asumir la presidencia de su país y, tres semanas después, a otro asumir la conducción de la política exterior del suyo es una extraordinaria satisfacción y un verdadero honor. Pero también confirma la apuesta del Centro: el liderazgo importa. Importa quién toma las decisiones, y con qué preparación, con qué experiencia y con qué capacidad para convertir ideas en resultados. Por eso trabajamos para reunir a quienes han ejercido el poder con distinción, aprender de ellos y poner esa experiencia al alcance de quienes asumirán responsabilidades en el futuro.

Cuatro personas vestidas de gala conversan en un salón. Tres hombres con esmoquin, una mujer con vestido lavanda. Un hombre con pin de la bandera dominicana
El presidente de República Dominicana, Luis Abinader, y su ministro de Relaciones Exteriores, Víctor Bisonó, conversan con Jeanette Nuñez, presidenta de Florida International University, y Carlos Díaz-Rosillo, director del Adam Smith Center. (Florida International University)

El poder político sigue siendo una de las fuerzas con mayor capacidad para transformar la realidad. Una decisión tomada desde una oficina presidencial puede modificar las reglas bajo las cuales operan millones de personas, abrir mercados a miles de millones de dólares de inversión, recuperar el control de una frontera, enfrentar una organización criminal o cambiar la posición internacional de una nación. Por eso no basta con estudiar los arreglos institucionales o las normas bajo las cuales opera un país; hay que entender también a quienes toman esas decisiones, cómo piensan y cómo actúan bajo presión.

PUBLICIDAD

Ito Bisonó representa de manera excepcional la combinación de ideas, experiencia y capacidad de ejecución. Durante más de tres décadas ha ocupado posiciones relevantes en la vida pública dominicana. Fue legislador durante cuatro períodos consecutivos y, desde el 2020 hasta principios de este año, estuvo al frente del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, una posición desde la cual participó directamente en la estrategia de competitividad, industrialización y atracción de inversiones de su país. Más recientemente, asumió la conducción del Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, antes de ser designado al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Hombre en traje y corbata, sentado, gesticula con ambas manos. Lleva pin de bandera dominicana y micrófono. Fondo azul con texto FIU y Adam Smith Center
Víctor Bisonó, Ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana, pronuncia un discurso en el Adam Smith Center for Economic Freedom de la Universidad Internacional de Florida. (Florida International University)

Hay que destacar algunos datos de la República Dominicana para comprender la importancia de esta designación. Durante décadas, el país ha sido identificado principalmente con turismo, agricultura y remesas. Hoy mantiene esas fortalezas, pero ha construido alrededor de ellas una economía considerablemente más sofisticada, con zonas francas competitivas, manufactura de dispositivos médicos, equipos electrónicos, productos farmacéuticos, tabaco manufacturado y servicios cada vez más integrados a las cadenas productivas internacionales. El PIB nominal de la República Dominicana pasó de cerca de US $74,000 millones en 2016 a más de US $140,000 millones a mediados de 2026, reflejando un fuerte dinamismo y una transformación ejemplar, posicionándose entre las ocho economías más grandes de la América Latina y el Caribe.

La inversión extranjera directa superó los US $5,000 millones el año pasado y el stock acumulado de inversión extranjera en el país supera los US $60,000 millones. Estados Unidos ha sido decisivo en ese proceso: en 2025, el comercio bilateral de bienes alcanzó cerca de US $20,000 millones, con un superávit estadounidense de aproximadamente US $5,000 millones. La administración Trump (desde su primer período) ha sido clara sobre la necesidad de reducir vulnerabilidades estratégicas, revisar dependencias internacionales y privilegiar relaciones económicas que produzcan beneficios concretos para los Estados Unidos.

Es así como el hemisferio occidental se ha convertido en una enorme oportunidad económica y estratégica. Los países que ofrezcan estabilidad macroeconómica y política, seguridad jurídica y ciudadana, apertura a la inversión, infraestructura moderna, mano de obra capacitada y voluntad de trabajar con los Estados Unidos podrán desempeñar un papel mucho mayor en las cadenas de suministro estadounidense (y por lo tanto en su estrategia de seguridad regional). La proximidad geográfica y la afinidad de objetivos tienen valor económico y estratégico. Pocos países han sabido entender y capitalizar esta realidad (y el potencial del nearshoring o friendshoring) como la República Dominicana. El papel del ministro Bisonó en este proceso ha sido determinante.

La política exterior contemporánea tiene cada vez más que ver con inversión, energía, minerales críticos, tecnología, cadenas de suministro, mercados y seguridad económica; y en el caso de nuestro hemisferio todo esto tiene además una dimensión geopolítica. Ito Bisonó entiende esa realidad y entiende a los Estados Unidos, y esa comprensión y experiencia, sumados a su extraordinaria red de relaciones institucionales y personales a nivel mundial y su compromiso absoluto con su país, le auguran todo tipo de éxitos. La designación del ministro Bisonó para liderar la política exterior de la República Dominicana es una extraordinaria noticia no solo para el país caribeño, sino también para toda la región.

* El autor es empresario, estratega político y exdirector de Políticas Públicas de la Casa Blanca. Es el Director Fundador del Adam Smith Center for Economic Freedom de la Florida International University.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD