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Bolivia y Brasil avanzan en una nueva conexión terrestre para el movimiento de cargas

El proyecto conectará Guayaramerín y Guajará-Mirim sobre el río Mamoré y contempla nuevos accesos viales en Bolivia. La obra apunta a mejorar el movimiento de cargas y la integración regional

Un paso internacional requiere conexiones terrestres capaces de absorber los flujos que genera, por lo que los accesos resultan fundamentales (Foto: Shutterstock)
Un paso internacional requiere conexiones terrestres capaces de absorber los flujos que genera, por lo que los accesos resultan fundamentales (Foto: Shutterstock)
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Bolivia y Brasil avanzan en el desarrollo de un nuevo puente binacional sobre el río Mamoré, una infraestructura que conectará las ciudades fronterizas de Guayaramerín, en territorio boliviano, y Guajará-Mirim, en Brasil. El proyecto forma parte de una estrategia más amplia para consolidar el corredor vial del norte y fortalecer una conexión bioceánica en la región.

La iniciativa no comprende únicamente el cruce internacional. Del lado boliviano se proyecta una nueva carretera de aproximadamente 18,3 kilómetros, que permitirá vincular las rutas RVF-08 y RVF-09 con el futuro puente. En paralelo, Brasil tendrá a su cargo la inversión para la construcción de la estructura binacional, estimada oficialmente en más de 464 millones de reales.

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Nuevos accesos para conectar el puente con la red vial

La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) ya adjudicó el estudio de diseño técnico de preinversión correspondiente a los accesos, considerado el primer paso para integrar la nueva infraestructura con los corredores existentes. El trabajo cuenta con financiamiento de CAF y deberá completarse en un plazo de diez meses.

Según informó el Ministerio de Obras Públicas de Bolivia, el estudio se desarrollará en coordinación con el sector del transporte y autoridades de Guayaramerín y del departamento de Beni. Una vez terminado, el objetivo será avanzar en la gestión de los recursos necesarios para construir la conexión vial hacia el puente.

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La relevancia logística del proyecto radica precisamente en esa articulación. Un paso internacional requiere conexiones terrestres capaces de absorber los flujos que genera, por lo que los accesos resultan fundamentales para que el nuevo cruce pueda integrarse de manera efectiva a las rutas utilizadas por pasajeros y mercaderías.

El proyecto avanza así sobre dos frentes complementarios: por un lado, Brasil desarrolla el puente internacional y, por otro, Bolivia prepara los accesos necesarios para conectarlo con su red carretera (Foto: Shutterstock)
El proyecto avanza así sobre dos frentes complementarios: por un lado, Brasil desarrolla el puente internacional y, por otro, Bolivia prepara los accesos necesarios para conectarlo con su red carretera (Foto: Shutterstock)

Un nuevo enlace sobre el río Mamoré

La construcción del puente está prevista para comenzar en 2027, de acuerdo con la información difundida por el gobierno boliviano tras las reuniones con autoridades de Brasil. Para la ejecución de la estructura se estima un plazo de dos años y diez meses.

Actualmente, la conexión entre ambas márgenes del Mamoré depende de embarcaciones para el traslado de personas y mercaderías. La futura infraestructura permitirá establecer un vínculo terrestre permanente entre Guayaramerín y Guajará-Mirim, modificando las condiciones de circulación en este punto de la frontera entre ambos países.

Más allá de la conectividad local, las autoridades bolivianas ubican al proyecto dentro de la consolidación de un corredor bioceánico de integración, destinado a mejorar las conexiones del norte de Bolivia con Brasil y ampliar las alternativas para el movimiento regional de cargas.

El foco puesto en la integración regional

La infraestructura apunta además a fortalecer la conectividad de departamentos bolivianos como Beni y Pando, donde las distancias y las características geográficas condicionan el transporte terrestre. En ese escenario, el nuevo cruce puede facilitar la vinculación entre zonas productivas, rutas nacionales y la red brasileña.

El proyecto avanza así sobre dos frentes complementarios: por un lado, Brasil desarrolla el puente internacional y, por otro, Bolivia prepara los accesos necesarios para conectarlo con su red carretera. La coordinación de ambas obras será determinante para transformar el cruce del Mamoré en un nuevo enlace para el comercio y la circulación regional.

Con el estudio de los accesos ya contratado y el inicio de la construcción del puente previsto para 2027, Bolivia y Brasil avanzan hacia una nueva conexión terrestre permanente, con potencial para ampliar las alternativas logísticas en la frontera y reforzar los corredores de integración entre ambos países.

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