
La digitalización de los pagos ya no es una tendencia: es la infraestructura sobre la que opera el comercio moderno. Y, como comenta Gastón, “el porcentaje de empresas que compran y venden a proveedores o clientes en otras partes del mundo cada vez es mayor”. En esta nota, explica qué hay detrás de cada transacción transfronteriza y por qué armonizar mercados con regulaciones tan distintas sigue siendo el nudo del sector.
¿Qué rol juegan hoy los sistemas de pago en la economía real?
Un rol muy importante. Los pagos existen desde que existe el hombre, pero hoy estamos en un momento donde cada vez más transacciones son digitales. Economías como la argentina y la latinoamericana todavía tienen el desafío de erradicar el efectivo, por una cuestión de seguridad y eficiencia.
PUBLICIDAD
Estamos en un gran proceso que lleva mucho tiempo y va a demandar bastantes años más: convertir a todos los pagos en pagos digitales. Pasamos de tarjetas a transferencias, después aparecieron los QR, hay pagos en cripto y pagos en tiempo real. Es un ecosistema enorme, con distintos formatos, y donde cada país funciona de manera diferente.
El comercio entre países implica divisas, tipos de cambio y operaciones en distintas plazas. ¿Cómo está evolucionando esa parte del negocio?
Los pagos transfronterizos son algo de lo que en la industria cada vez se habla más, y cada vez hay más empresas que nacen y crecen haciendo eso. A veces hay diferentes divisas y por ende tipos de cambio, pero empiezan a aparecer nuevas tecnologías que permiten operar de manera mucho más rápida, casi instantáneamente, los siete días de la semana, a cualquier hora. No hay que esperar que abran los bancos.
PUBLICIDAD
El porcentaje de empresas que compran y venden a proveedores o clientes en otras partes del mundo cada vez es mayor. Entonces el share de pagos transfronterizos también crece, y justamente por eso hay nuevas tecnologías tratando de mejorarlos y disrumpirlos. Y esto aplica también a los ciudadanos comunes: ir de vacaciones y pagar con tarjeta en otro país es técnicamente un pago internacional, aunque parezca lo mismo que pagar en el supermercado de la esquina. Todo lo que pasa por atrás es completamente diferente.
Cada país tiene su regulación, su idiosincrasia, su forma de hacer negocios. ¿Cómo se logra que una misma infraestructura funcione en mercados tan distintos?
Es súper complicado. Si bien existen algunos estándares que tienden a ser globales y que se repiten de regulador en regulador, la tropicalización, la última milla, es bastante diferente en cada mercado. Parte de la dificultad está en lograr que todos los países funcionen de manera bastante similar, cuando en realidad son muy disímiles.
PUBLICIDAD
El objetivo es que el usuario final tenga una muy buena experiencia, independientemente de en qué país está o cómo está pagando: con tarjeta, con QR, con una transferencia, desde una app o desde un sitio web. Y esto no va a simplificarse, al contrario. Cada vez se hace más complejo y más regulado, porque cada vez aparecen más medios de pago y nuevas tecnologías. Eso le da más opciones al usuario, pero genera más complejidad por detrás, en la infraestructura que facilita los pagos.

En un sector con tanta novedad tecnológica, ¿cómo se distingue lo que tiene tracción real de lo que es puro ruido?
Hay muchísimas innovaciones y noticias que a veces tienen sustancia y a veces no. Hoy, por ejemplo, se habla mucho de los pagos en tiempo real regulados por los bancos centrales. Acá en Argentina son más comunes los QR, pero existe lo que se llama transferencias 3.0. Esos son nuevos medios de pago que están ganando muchísima tracción y le hacen mucho bien al ecosistema.
PUBLICIDAD
Pero después hay novedades que están más “hypeadas” que otra cosa. Los pagos con el reloj, o vincular la tarjeta a un agente de inteligencia artificial que entra a un sitio de ecommerce y hace una compra por vos: suena interesante, hay que ver si el mercado realmente lo adopta. Hay valor en estar al día y entender hacia dónde va la tecnología, pero también hay valor en esperar un poco antes de apostar fuerte a algo que quizás no tiene tracción real.
¿Cómo describirías esa infraestructura que está detrás de cada pago y que casi nadie ve?
Es muy difícil dimensionar todo lo que pasa atrás de un pago, y los damos por sentados. Vamos a un comercio o compramos online y nos frustramos si el pago no se ejecuta. Lo normal es que la transacción se concrete y eso lo consideramos una experiencia normal, no positiva. Si no sucede, nos enojamos. Pero la inversión que va a esa infraestructura es brutal.
PUBLICIDAD
Es un poco como la infraestructura de una ciudad: uno espera que la avenida exista, que no tenga baches, que haya semáforos y luz de noche. Y lo da por sentado. Sin esa infraestructura, no hay pagos. Y mucha de ella fue creada hace 30, 40 o 50 años. Ahora empezaron a surgir fintechs, aparecieron casos de uso nuevos, los usuarios tienen demandas distintas. Entonces hay mucha modernización en curso, y eso ayuda a traer todo al siglo 21.
Emprendiste hace más de una década y seguís en esa dinámica. ¿Cómo conviven el deporte de alta exigencia y la cabeza de un emprendedor?
Me encantan las analogías entre la empresa y el deporte. Empecé a emprender hace unos 13 o 14 años y me sigo considerando un emprendedor. Lo vivo así todos los días; para mí es día uno, sin importar cuánto haya crecido la compañía.
PUBLICIDAD
En los últimos años empecé a correr carreras de trail en la montaña. Lo hago porque tiene muchas similitudes con el emprendedurismo: consiste en ponerse un objetivo irracionalmente alto, ambicioso, que parezca inalcanzable, y para el cual hay que entrenar tanto el cuerpo como la mente, de manera muy metódica y consistente.
Como emprendedor, creo que no te podés desconectar nunca. Casi que es un lujo cuando podés poner la cabeza en blanco un ratito. Por defecto, siempre estoy pensando en cómo seguir creciendo y mejorando.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Argentina y Brasil avanzan en una agenda conjunta para agilizar el transporte internacional
Autoridades de ambos países analizaron mecanismos para mejorar la circulación de cargas y pasajeros en corredores estratégicos del Mercosur sin afectar los estándares de control

Cuando la logística deja de ser un área y se convierte en una ventaja competitiva
Desde la ingeniería inicial hasta la puesta en marcha, la logística articula procesos, recursos y equipos para transformar la planificación en ejecución y asegurar el éxito de los proyectos industriales

Sector público y privado impulsan propuestas para fortalecer la Hidrovía Paraguay-Paraná
Representantes de cinco países acordaron una agenda con foco en dragado, digitalización de trámites y condiciones de navegación más previsibles para el comercio regional

Operación en tiempo real: liderazgo y gestión de stock en la logística de ecommerce
Pamela Kisiliuk, jefa de operaciones logísticas para ecommerce, describe cómo se conduce la cadena completa de supply chain y qué implica sostenerla desde adentro

Logística de los vínculos: cómo leer el mundo para anticiparse en la cadena
Gabriela Terminielli, cofundadora de un espacio de networking emprendedor y corporativo, examina los cambios globales que redefinen la logística y el comercio exterior



