Logística y aranceles, pilares de la competitividad en el comercio exterior argentino

Leonel Spagnolo, despachante de aduana y agente de transporte aduanero, analiza el impacto de la reducción de aranceles y la mejora en los procesos logísticos en la competitividad argentina

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Leonel Spagnolo es despachante de
Leonel Spagnolo es despachante de aduana y agente de transporte aduanero (Foto: Movant Connection)

“Hoy podemos decir que tenemos una aduana mucho más simple, ágil y con más controles ex post”, destaca Leonel. En esta entrevista, analiza cómo los avances en logística, junto con la reducción de aranceles, son fundamentales para la competitividad del país, especialmente en sectores clave como las autopartes y la industria automotriz, donde los desafíos y oportunidades se entrelazan con la eficiencia del comercio exterior.

¿Cómo describirías la actualidad del comercio exterior en Argentina, especialmente en lo que respecta a la dinámica aduanera?

Hoy en día, las trabas aduaneras se han disminuido considerablemente, lo que es muy positivo. También algunos aranceles se han reducido. Sin embargo, el principal problema sigue siendo la logística. Continuamos enfrentando inconvenientes en algunas terminales portuarias y muchas demoras, lo que incrementa los costos logísticos para los importadores y exportadores. A pesar de esto, desde el punto de vista aduanero, podemos decir que la aduana ahora es más ágil, con más controles ex post, es decir, los controles se hacen una vez que la mercancía ya está liberada, lo que mejora la eficiencia.

En relación a la reciente eliminación de aranceles, como los de celulares, ¿cómo crees que será la tendencia en 2026?

Creo que la tendencia se orientará principalmente hacia productos de consumo tecnológico y artículos como ropa. Esto se debe, en parte, a un enfoque en productos de consumo que están relacionados con la tecnología y la moda. Además, hay que considerar cómo impactará el acuerdo con la Unión Europea, que es algo nuevo. A partir de este acuerdo, veremos qué productos se comercializan más entre Mercosur y Europa, pero no creo que se toquen aranceles en productos muy sensibles.

¿Cómo impacta en el consumidor que se eliminen o disminuyan los aranceles sobre ciertos productos?

La eliminación de aranceles significa, en principio, una reducción en los costos de importación. Sin embargo, hay que considerar que en aduana se liquidan varios derechos de importación, como la tasa de estadística, impuestos internos, IVA y ganancias. Algunos de estos impuestos son compensables, lo que significa que el importador puede recuperarlos cuando vende el producto. Sin embargo, hay otros impuestos que no son compensables, y esos son los que constituyen el costo del producto. Cuando los aranceles disminuyen, se reduce el costo directo de importación, lo que podría traducirse en una menor carga para los consumidores si los importadores trasladan esa reducción al precio de venta. El objetivo es hacer más competitivos los productos en el mercado interno.

En base a tu experiencia con autopartes, ¿cómo ves la dinámica del comercio exterior del sector?

La dinámica del comercio exterior en autopartes se caracteriza por cierta complejidad, principalmente por la reducción de aranceles de importación para productos fabricados en Argentina. Esto hace que, en algunos casos, sea más barato importar ciertos productos que fabricarlos localmente, lo que obliga a las empresas a reestructurar su mix de producción. Están buscando qué productos pueden fabricar en Argentina y cuáles pueden importar para ser competitivos. Un aspecto positivo es el régimen de reposición de stock implementado por la Secretaría de Industria y Comercio, que permite importar insumos sin pagar derechos de importación una vez que ya se ha generado un saldo de exportación.

"China es, sin duda, el
"China es, sin duda, el mayor proveedor de autopartes para Argentina, seguido de Brasil, y en menor medida algunos países del Mercosur como Uruguay", detalla Leonel (Foto: Shutterstock)

Era habitual el reclamo por faltantes de repuestos, ¿sigue ocurriendo eso?

En el mercado de reposición, el faltante de repuestos ha mejorado. Anteriormente, el problema estaba relacionado con el giro de divisas al exterior, pero hoy en día eso está mucho más ágil. Ahora es posible girar divisas al exterior tan pronto como la mercancía es nacionalizada. Esto ha facilitado la disponibilidad de repuestos en el mercado. A menos que se trate de un caso muy puntual, no debería haber faltantes importantes.

¿Cómo ves la relación entre producción y demanda en el comercio exterior automotriz?

Cuando las terminales automotrices aumentan su producción, la producción de autopartes crece proporcionalmente. Sin embargo, la industria automotriz en Argentina es cíclica, y cuando se produce una disminución, impacta directamente en los autopartistas y en sus proveedores. Esto también afecta a la importación de insumos. Hoy notamos que algunos vehículos de ciertas marcas tienen una mayor producción, pero la incertidumbre sigue siendo alta. Además, la competencia de marcas extranjeras, como las chinas, empieza a ocupar espacio en el mercado, lo que podría tener un impacto en las marcas nacionales.

¿Qué particularidades observás en la gestión logística del sector de autopartes?

La logística en la industria automotriz tiene una gran criticidad. Hay mucha urgencia, y no siempre los tiempos de logística, especialmente en las terminales, coinciden con la urgencia de las empresas autopartistas o las terminales automotrices. No obstante, las empresas que manejan mayor volumen tienen la posibilidad de ejercer más presión sobre los plazos. En el puerto de Campana, por ejemplo, se nota una mayor agilidad y menores costos en comparación con otras terminales. Sin embargo, lo más importante para la industria automotriz son los tiempos de entrega, que suelen ser muy ajustados.

¿Desde qué mercados suele abastecerse Argentina en estas importaciones?

China es, sin duda, el mayor proveedor de autopartes para Argentina, seguido de Brasil, y en menor medida algunos países del Mercosur como Uruguay. También llega algo de Europa, principalmente de Italia y España. Estados Unidos tiene un papel mucho menor en el abastecimiento de autopartes.

¿Qué perspectivas tenés para este año?

Las perspectivas para el 2026 son positivas, pero mucho depende del consumo. Si bien la aduana está más ágil y los aranceles se han reducido, si el consumo no aumenta, no habrá suficiente demanda para los productos. Si la situación económica mejora y el consumo crece, entonces las cosas pueden mejorar significativamente, incluso en sectores como el de las plataformas de comercio electrónico, donde hay un fuerte crecimiento. En resumen, creo que el mercado tiene un buen potencial si las condiciones mejoran.

¿Qué representa ser despachante de aduana y agente de transporte aduanero?

Como despachante, represento al importador para liberar la mercancía ante la aduana. Como agente de transporte, represento a la empresa logística (forwarder) ante la aduana para la declaración de mercancías en diferentes medios de transporte. La diferencia es que el despachante actúa para el importador, y el agente de transporte lo hace para la empresa de logística. Ambas actividades se complementan porque el agente de transporte gestiona el traslado, y el despachante se encarga de liberar la mercadería para su circulación.