Entre picos de demanda y campañas de marketing: desafíos logísticos en cosmética estacional

Santiago Castañeira, coordinador de operaciones logísticas en el sector de autobronceantes, comparte su experiencia gestionando productos frágiles y estacionales, donde cada error impacta en el cliente

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Santiago Castañeira es coordinador de
Santiago Castañeira es coordinador de operaciones logísticas en el sector de autobronceantes (Foto: Movant Connection)

En un sector marcado por la estacionalidad, la exigencia operativa y la necesidad de precisión en cada entrega, Santiago coordina la logística diaria de un producto tan sensible como los autobronceantes. Desde el cuidado del stock hasta la elección del operador logístico, cada detalle cuenta. Y su enfoque lo deja claro: “Ya no somos los que mueven las cajas, sino una pata fundamental del negocio”.

¿Cómo describís la actualidad del sector de autobronceantes en Argentina y qué rol juega la logística?

La actualidad del sector de autobronceantes en Argentina es bastante nueva y dinámica, todavía estamos descubriendo cómo operar mejor, qué funciona y qué no. Es un rubro que recién se está explotando, con pocas marcas de gran volumen, por lo que es un escenario desafiante y exigente. Cualquier desvío impacta directamente en el cliente final, la logística influye mucho, sobre todo en temas como la gestión de inventario y el stock. Es un producto estacional, con una temporada fuerte al final del año, cuando empieza el calor. Si hacés una mala previsión, puede afectarte directamente: te quedás sin stock en un evento masivo online, o te sobreestockeás y en marzo no lo vendés. La logística está muy cerca de la operación y ventas, influye en todo.

¿Cuándo comienza el pico de demanda? ¿Es un producto nacional?

El momento más fuerte es en primavera, acompañando el verano. Es un producto de producción nacional, con insumos importados, sobre todo en lo que es el packaging. Como los vencimientos son cortos, el almacenamiento debe ser por FEFO, hay que estar atentos a los lotes, a las campañas, a todo. El marketing tiene un peso importante, una campaña fuerte te dispara las ventas y hay que estar preparado.

¿Cómo se relacionan logística y marketing en este sector?

Es siempre un tira y afloje. El marketing es clave en esta industria, donde más se invierte, entonces la logística tiene que acompañar las ventas y las campañas, hacer que todo suceda perfecto.

¿Qué implica el volumen para este tipo de productos, tanto en términos de cantidad como de espacio?

El volumen de ventas es alto, sobre todo en primavera-verano. Pero también es un producto que ocupa poco espacio, no necesitás almacenes grandes ni camiones grandes. En términos de operación, es ideal para logística urbana, ya que se puede usar moto o camionetas chicas. Para el canal mayorista sí se necesita otra escala, pero en general es muy versátil. Además, aunque no es frágil, cualquier error en el armado puede afectar la experiencia del cliente, así que el cuidado en el picking y packing es fundamental.

"El marketing tiene un peso
"El marketing tiene un peso importante, una campaña fuerte te dispara las ventas y hay que estar preparado", sostiene Santiago (Foto: Shutterstock)

¿Cómo es un día típico en tus funciones como coordinador de operaciones logísticas?

Lo primordial es estar cerca de la operación. Nuestro día se divide entre minorista y mayorista. Empezamos por los cortes de colecta, sobre todo para envíos minoristas y “same day”i, que van a distintas partes del país. Después nos enfocamos en productos mayoristas, como pallets cerrados que van a grandes farmacias y cosméticas, eso lo dejamos más para la tarde. Por la mañana el trabajo es más minucioso, mucho combo, pedidos específicos. Después hacemos seguimiento, mediciones, comparativas con operadores logísticos y cerramos el día con control de stock e inventarios.

¿A qué regiones abastecen y qué retos implica esa distribución federal?

Hoy tenemos mayoristas por todo el país. Claramente Buenos Aires y AMBA concentran el mayor volumen operativo, pero también llegamos a otras zonas. La logística federal nos obliga a tener un esquema flexible y escalable, que se adapte tanto a volúmenes altos como bajos, y que mantenga eficiencia y cuidado en todas las entregas.

¿Cuáles son las particularidades logísticas de este sector?

La logística en este sector es particularmente exigente. El foco está en la preparación del producto y en contar con operadores logísticos que sean eficientes y cuidadosos en la última milla. Necesitamos distribuidores que respondan tanto en momentos de pico de demanda, como en los meses más tranquilos, que no dejen pedidos atrás cuando el volumen baja, pero que tampoco colapsen cuando sube.

¿Qué áreas de la cadena mejorarías hoy?

Mejoraría la gestión de stock, si tenés inventarios ordenados, todo fluye mejor. Desde ahí se puede distribuir, cumplir con pedidos, estar tranquilo. También es clave que los operadores logísticos estén capacitados para este tipo de producto, no sirve que lo operadores revoleen las cajas en sus depósitos.

¿Qué perspectivas ves para el 2026 en este sector?

La información va a ser clave, no podés prometer fechas y condiciones que no vas a cumplir. Hoy el cliente no quiere estimaciones largas, quiere saber que le llega el miércoles entre las 10 y las 13hs. Para eso, hay que medir, digitalizar, tener datos. La logística ya no es “los que mueven cajas”, es una pata clave del negocio, si no invertís en logística, vas a quedar atrás.