Viajar es coordinar deseos: logística, experiencia y conectividad en el turismo global

Diego García, director ejecutivo en el sector travel en América Latina, comparte su mirada sobre el funcionamiento del turismo y los desafíos de coordinar experiencias a escala internacional

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Diego García es director ejecutivo
Diego García es director ejecutivo en el sector travel en América Latina (Foto: Movant Connection)

Al referirse a la articulación que requiere transformar una intención en una experiencia concreta, Diego comenta que “el agente de viajes es un operador logístico de personas”. En esta entrevista, desarrolla cómo se coordinan decisiones, tiempos y servicios, el valor del acompañamiento profesional y el impacto del turismo en el intercambio internacional de servicios.

¿Cuál sigue siendo la razón de ser de las empresas de turismo?

En el mundo de los viajes, cuando se trata de una compra pequeña, como un hotel suelto o un pasaje puntual, muchas personas se autogestionan. Pero cuando hablamos de un viaje vacacional complejo, donde se involucra a una familia y una inversión importante, la lógica cambia por completo.

Si una familia decide viajar a un destino internacional y destinar una suma significativa, lo que busca es seguridad, asesoramiento y acompañamiento. No se trata solo de elegir un hotel “bien rankeado”, sino de saber si ese hotel se adapta al tipo de familia, a su forma de viajar y a sus necesidades reales. Ahí es donde el agente de viajes marca la diferencia.

¿Qué aporta ese acompañamiento frente a las herramientas digitales?

Las herramientas digitales brindan información, pero no contexto ni memoria. Un agente de viajes conoce el historial del pasajero: a dónde viajó, qué hoteles le funcionaron, qué tipo de habitación prefiere, si necesita servicios especiales, qué aerolíneas le resultan más convenientes o qué programas de millas utiliza.

Ese conocimiento acumulado permite optimizar decisiones. A veces una opción puede ser levemente más cara, pero genera un beneficio a futuro, como acumulación de millas o mejores condiciones de viaje. Además, el verdadero valor aparece cuando algo no sale como estaba previsto.

¿Qué sucede cuando hay un problema durante el viaje?

Cuando todo sale bien, el viaje fluye. Pero cuando hay un inconveniente —un vuelo cancelado, una escala imprevista, un destino donde no se habla el mismo idioma— es cuando se nota la diferencia. Tener a alguien que resuelva en tiempo real, que conozca el destino y tenga experiencia global, cambia completamente la situación del pasajero.

El agente de viajes se hace cargo de la posventa, gestiona alternativas, hoteles, traslados y soluciones. Para el viajero, eso significa tranquilidad en un contexto donde, de otro modo, estaría solo resolviendo un problema complejo en un lugar desconocido.

¿Ves al agente de viajes como operador logístico?

Totalmente. El agente de viajes es un operador logístico de personas. Trabaja entre el deseo del pasajero y la concreción del viaje. A partir de una intención —quiero viajar a tal país, tengo tantos días, me interesa la cultura, el deporte o el arte— se empieza a armar una experiencia completa.

Eso implica coordinar vuelos, alojamientos, traslados, eventos, espectáculos y tiempos. Todo está atado a las preferencias del viajero. Es logística pura, pero aplicada a una experiencia personal, no a mercadería.

¿El turismo puede considerarse comercio internacional de servicios?

Sin dudas. El turismo es una de las principales actividades del comercio internacional de servicios. En Argentina llegó a representar entre el 7% y el 8% del PBI en algunos períodos y es un proveedor clave de divisas.

La conectividad aérea es fundamental. Un destino se desarrolla cuando hay pasajeros que entran y pasajeros que salen. Los aviones no pueden volar llenos en un solo sentido. Necesitan ocupación bidireccional para ser rentables. Por eso es tan importante facilitar tanto el turismo receptivo como el emisivo.

Para Diego, "si una familia
Para Diego, "si una familia decide viajar a un destino internacional y destinar una suma significativa, lo que busca es seguridad, asesoramiento y acompañamiento" (Foto: Shutterstock)

¿Cómo impacta la ubicación geográfica de Argentina en ese desarrollo?

Argentina tiene una condición geográfica particular: está en una posición terminal. Desde los principales centros del mundo, los vuelos son largos y costosos. Eso encarece el ticket aéreo y condiciona la llegada de turistas.

Viajar desde Europa o Estados Unidos implica muchas horas de vuelo. Eso hace que Argentina sea considerada un destino de larga distancia. Aun así, el potencial es enorme, pero requiere trabajar muy fuerte en conectividad, infraestructura y planificación.

En el turismo actual, la experiencia parece ser el eje central. ¿Dónde empieza hoy un viaje?

Hoy un viaje no empieza cuando uno se sube al avión. Empieza con un evento o un deseo. Puede ser un mundial, una competencia deportiva, un recital, una obra de teatro o una experiencia cultural.

A partir de ese disparador, se arma toda la logística del viaje: destinos, fechas, actividades, traslados. El evento es el centro y alrededor se construye la experiencia completa. Eso exige una coordinación muy precisa y una planificación detallada.

Eventos globales como una copa mundial implica una logística muy compleja. ¿Cómo se gestiona eso?

Se trabaja con muchísima anticipación y con operadores globales. Se diseñan programas flexibles que permiten adaptarse a sorteos, sedes y calendarios. Hay ventanas de decisión muy acotadas donde el pasajero define ciudades, partidos y alojamientos.

Todo eso requiere tecnología, sistemas, acuerdos internacionales y una coordinación casi quirúrgica. Es como armar un rompecabezas en movimiento, donde cada pieza depende de otra.

¿Qué rol juegan la tecnología y los procesos en esta coordinación?

Un rol central. Sin sistemas, datos y procesos, esta logística sería imposible. La tecnología permite mover pasajeros, ajustar recorridos, optimizar costos y responder rápido ante cambios.

Además, el conocimiento previo del cliente —su historial, sus intereses, su forma de viajar— permite ofrecer soluciones alineadas y anticiparse a necesidades futuras.

¿Qué reflexión te gustaría dejar sobre el turismo en Argentina?

Argentina tiene un potencial enorme. Paisajes únicos, diversidad geográfica, cultura, gastronomía y una oferta hotelera de muy buen nivel. Pero para crecer de manera sostenida es clave invertir en infraestructura y conectividad.

El turismo puede ser una vidriera al mundo y un motor de desarrollo muy fuerte. Si se le da el foco que merece, Argentina puede crecer mucho más en cantidad de turistas y en calidad de experiencia. Ese es el gran desafío a futuro.