Seguro que más de una madre ha cruzado las piernas al leer el titular. Y es que ese es el mínimo acto reflejo que se produce en el cuerpo al leer que una mujer ha dado a luz sin epidural a un bebé de nada menos que 6 kilos.

Los datos de la madre permanecen en el anonimato, no así la foto del retoño, que es sostenido por los brazos de una matrona que parece poco impresionada.

Este raro episodio ocurrió en la pequeña ciudad de Dagestankiye Ogni, al suroeste de Rusia, y aún no está claro si la mujer tiene algún problema de salud que pueda llevarle a gestar bebés de tal tamaño, como podría ocurrir con una diabetes sin controlar.

Por el momento, se sabe que el bebé tiene problemas de audición y hay dificultades para determinar su sexo. Se cree que podría tener problemas de salud en el futuro, pero se trata de hipótesis derivadas de la experiencia con otros bebés con macrosomía (un tamaño significativamente mayor del habitual).

Este tipo de nacimientos tienen riesgo de sufrir dislocación en los hombros y roturas de clavícula o de los huesos de los brazos durante el parto. Incluso se pueden llegar a producirse lesiones en los nervios de los brazos si el bebé queda encajado entre los huesos de la pelvis.

Por su parte, las madres partícipes de este tipo de partos macrosómicos suelen tener desgarros vaginales severos y sufrir la rotura del coxis. Es por eso, que en estos casos se suele programar una cesárea.

A pesar del sorprendente peso que ha presentado este bebé y de las condiciones en las que ha nacido, no podemos decir que sea el más grande que ha nacido. El Récord Guinnes lo ostenta un bebé de 10,2 kg que nació en Aversa, Italia, en 1955.