El complejo tratamiento de fábrica de las muñecas sexuales súper realistas

Thierry Reverdy, el propietario de Dreamdoll, trabaja en la estructura mecánica de aluminio de las muñecas y su fábrica se encuentra cerca de Estrasburgo. La empresa produce aproximadamente un centenar al año hechas a medida, y son los europeos sus principales clientes.

En sus instalaciones se puede observar varias orejas de silicona preparadas para ser ensambladas en el particular producto de venta. Dreamdoll, tiene tan solo tres empleados y produce un centenar de muñecas de silicona al año que son hechas especialmente a medida.

Raphaela, una empleada de la compañía, es la encargada de comprobar la alineación de los ojos en las muñecas de silicona. El peso de cada una ronda alrededor de 40 kilos y actualmente están a la venta por unos 5.500 euros.

Raphaela trabaja en el maquillaje de una de las muñecas en su taller cercano a Estrasburgo. También se encarga de la colocación de los ojos de cristal de las muñeca. Su fabricación no es del todo sencilla ya que tarda aproximadamente una semana en construir cada una.

Este particular producto se caracteriza por su extraordinario realismo y realmente tiene muchos éxito entre los clientes. Existe un gran mercado tras el mundo de los accesorios sexuales por lo que sus ingresos son realmente extraordinarios. No obstante, como cualquier producto certificado, la empresa ofrece una garantía ante cualquier daño ocasional.

"Nuestras muñecas están garantizadas 1 año contra defectos de fabricación. Esta garantía excluye los impactos, cortes o roturas resultantes de un uso incorrecto o manipulación incorrecta", aseguró la empresa en su web.