El error al tender la cama que atrae ácaros

Cada ácaro del polvo produce hasta 20 gránulos fecales al día y este hábito común favorece que esos residuos se acumulen en sábanas y colchón

Primer plano de un ácaro del polvo translúcido con ocho patas, rodeado de hilos y partículas de suciedad sobre una superficie textil de color claro.
Los ácaros del polvo son invisibles al ojo humano. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Tender la cama justo al despertar atrapa hasta 1 litro de humedad corporal en las sábanas, la condición ideal para que se reproduzcan los ácaros del polvo, el alérgeno con mayor prevalencia en México, según estudios de ingeniería ambiental de la Universidad de Kingston, en Londres.

Durante la noche, el cuerpo pierde entre 285 mililitros y 1 litro de líquido por sudor y respiración, y ese líquido queda absorbido en sábanas y colchón.

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Si el edredón se acomoda de inmediato, la humedad no se evapora. Queda atrapada bajo las telas y la humedad relativa sube por encima del 50%, el punto en el que los ácaros se reproducen al doble de velocidad, de acuerdo con los mismos estudios de la Universidad de Kingston.

Una persona duerme en la cama mientras una lupa enfoca ácaros dibujados reposando entre los hilos de la sábana.
La humedad nocturna queda atrapada en sábanas y colchones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El ácaro no pica, pero produce 20 gránulos fecales al día

El problema no es el organismo en sí, sino sus desechos. Cada ácaro produce alrededor de 20 gránulos fecales por día, y son esas partículas —al inhalarse— las que pueden desencadenar rinitis, conjuntivitis, eczema y crisis de asma.

Estudios de sensibilización en pacientes con enfermedades alérgicas, publicados en la revista médica Medigraphic, demuestran que los ácaros de polvo casero —particularmente del género Dermatophagoides— son la principal fuente alergénica a la que están sensibilizados los pacientes mexicanos, tanto pediátricos como adultos.

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Primer plano de una lupa sobre un colchón beige sucio, mostrando varios ácaros de polvo, fibras y partículas oscuras de suciedad.
Los ácaros se reproducen al doble de velocidad con más humedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los síntomas más comunes de esta exposición son estornudos frecuentes al despertar, congestión nasal, picazón en ojos y garganta, tos seca y, en casos más severos, dificultad para respirar.

Estas molestias suelen intensificarse justo en las primeras horas de la mañana, cuando la persona lleva más tiempo en contacto directo con la almohada y el colchón.

Qué hacer al despertar

Lo más recomendable es esperar al menos una hora antes de tender la cama. En ese tiempo conviene retirar el edredón o cobertor hacia los pies de la cama, dejando expuesta toda la superficie del colchón y las sábanas.

Abrir la ventana del cuarto, aunque sea unos minutos, ayuda a que circule aire fresco y baje la humedad ambiental.

Cama deshecha con sábanas blancas, edredón azul oscuro y manta beige; silueta borrosa de una persona de pie tras cortinas blancas frente a una ventana.
Sin humedad, los ácaros se deshidratan y mueren. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si el horario no permite esperar una hora completa antes de salir de casa, la alternativa es tender la cama más tarde, al regresar del trabajo o la escuela.

Abrir cortinas o persianas también reduce la carga microbiana en las telas, gracias a la luz solar y la ventilación.

Qué evitar en el dormitorio

No conviene acumular peluches ni cojines de tela sobre la cama. La Secretaría de Salud de la Ciudad de México advirtió que estos objetos almacenan humedad, polvo y escamas de piel humana, el alimento principal de los ácaros, y recomienda lavarlos con frecuencia.

Tampoco es recomendable dejar la ropa de cama sin lavar por periodos largos.

Mascota mimada, perro jugando, convivencia familiar, espacio acogedor, juguetes coloridos, amistad animal, momentos tiernos, ambiente cálido, expresión relajada – (Imagen Ilustrativa Infobae)
Dormir con mascotas incrementa la exposición a alérgenos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos señalan que sábanas, fundas y cobertores deben lavarse una vez por semana en agua caliente, entre 54 y 60 grados centígrados, temperatura suficiente para matar a los ácaros.

Mantener el cuarto cerrado y sin ventilación es otro error frecuente: favorece la humedad relativa por encima del 50%, condición ideal para que los ácaros prosperen.

Dormir con mascotas sobre la cama también incrementa la acumulación de pelo, caspa animal y humedad, factores que atraen a estos organismos.

Un grupo de doce peluches de colores brillantes sobre una mesa blanca, incluyendo formas de elefantes, un dinosaurio y figuras abstractas.
Los peluches sin lavar acumulan humedad y alérgenos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otros lugares de la casa donde se esconden los ácaros

Además del colchón, los ácaros se acumulan en alfombras, cortinas de tela gruesa, sillones tapizados y peluches expuestos al polvo.

Las alfombras sobre piso de concreto son particularmente propensas a retener humedad, lo que las convierte en un refugio adicional para estos organismos.

Tapete de baño blanco en primer plano con una planta en maceta, toallas y frascos sobre un estante de madera al fondo.
Las alfombras y tapetes retienen más humedad que los pisos firmes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sustituir alfombras por piso de madera, cerámica o vinilo, cuando es posible, reduce los reservorios de polvo dentro de la habitación.

Los sillones y cortinas también deben lavarse o aspirarse con regularidad, sobre todo en temporadas de mayor humedad ambiental, como la época de lluvias en buena parte del territorio mexicano.

La edad del colchón también influye: entre más años de uso acumule, mayor es la cantidad de piel muerta y humedad retenida en su interior, lo que incrementa el número de ácaros alojados en él.

Ilustración plana de una adulta mayor durmiendo de lado sobre un colchón con diseños de relojes, el cual se desintegra en la parte inferior. El fondo es un degradado violeta con estrellas borrosas.
Con el paso de los años, el colchón acumula más células muertas de piel, sudor y humedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué dejar la cama sin tender reduce el problema

El investigador Stephen Pretlove, de esa investigación en Kingston, explicó que los ácaros solo sobreviven tomando agua de la atmósfera mediante glándulas externas de su cuerpo.

Dejar la cama sin tender durante el día elimina la humedad de las sábanas y el colchón, “de forma que los ácaros se deshidratan y eventualmente mueren”, señaló el investigador.

Persona acostada de espaldas en una cama de madera con cobijas claras, almohadas azules, mesitas de noche con libros y una taza.
Un aumento repentino de estornudos, tos o congestión al entrar al cuarto o acostarse puede ser señal de que el colchón está reteniendo ácaros y polvo de forma acumulada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando la cama se deja sin tender, las condiciones del colchón regresan a un punto donde a los ácaros les resulta más difícil multiplicarse.

Medidas adicionales para reducir la exposición

La Secretaría de Salud de México recomienda mantener la humedad del hogar por debajo del 50%, usar cortinas o persianas que acumulen poco polvo, y mantener limpia la ropa de cama y las almohadas de forma constante.

Cubrir el colchón y las almohadas con fundas antiácaros es otra medida útil, de acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

Ilustración de ácaros del polvo de gran tamaño, conejos de peluche y un calcetín sobre un suelo de madera bajo una cama.
Los ácaros también se alojan en juguetes de peluche. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aspirar con un filtro HEPA también ayuda, porque atrapa partículas de hasta 0.1 micrones, incluidos los gránulos fecales del ácaro.

Un filtro HEPA no es una marca comercial, sino un estándar de filtración reconocido internacionalmente.

Las siglas provienen del inglés High Efficiency Particulate Air (aire con partículas de alta eficiencia) y cualquier fabricante de aspiradoras o purificadores puede incluir este tipo de filtro en sus productos, siempre que cumpla con la especificación técnica correspondiente.

Infografía con una ilustración de una persona usando una aspiradora, íconos de medidor de humedad, ventana y cama, y secciones con texto.
Dejar el colchón expuesto ayuda a que se ventile. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El IMSS advierte que niños, adultos mayores y pacientes con asma son los más vulnerables

El IMSS advierte que las personas con asma, rinitis o alergias preexistentes son las más vulnerables a la exposición a estos organismos.

Sus guías de práctica clínica señalan que los ácaros del polvo casero son la primera causa alérgica del asma en pacientes mexicanos.

El asma dificulta la respiración de forma recurrente. (YouTube/@FacultaddeMedicinaUNAMOficial)

Niños y adultos mayores también forman parte de la población con mayor riesgo de desarrollar síntomas respiratorios asociados a la exposición prolongada a estos alérgenos.

El instituto recomienda lavar sábanas y cobijas semanalmente con agua caliente, secar la ropa de cama al sol o en secadora con calor, y colocar cobertores especiales en almohadas y colchones.

La imagen dividida muestra ácaros del polvo y sus huevos sobre fibras de tela. Una sección presenta ácaros de color crema y huevos; la otra, ácaros blancos sobre hilos.
Además del factor higiénico, el desgaste mecánico del colchón reduce su capacidad de dar soporte adecuado al cuerpo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En pacientes con síntomas persistentes, el instituto recomienda acudir con un especialista para evaluar tratamientos adicionales, sin sustituir estas medidas por el control ambiental en casa.

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