Menta en casa: cómo cultivarla para usarla cada día en aguas frescas y postres

Cortar los brotes tiernos por la mañana estimula el nacimiento de nuevas ramas en esta hierba aromática y garantiza un suministro constante para preparar bebidas frías, infusiones o postres durante toda la semana

Jarra y vasos con hielo y limón, maceta con menta, una paleta de chocolate y dos vasijas de barro con nieve cubierta con chile.
La menta es una de las hierbas más fáciles de cultivar en casa y rinde para bebidas y postres durante toda la semana. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La menta es una de las hierbas más fáciles de mantener en un hogar y produce hojas suficientes para uso diario en bebidas y postres con solo una o dos plantas.

Según la extensión de la Universidad de Iowa, crece mejor en sol pleno a sombra parcial y en suelo húmedo rico en materia orgánica.

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Con esas hojas frescas se pueden preparar aguas, tés helados, nieves y paletas, además de usarla para decorar postres o infusionar cremas.

La planta rinde para varias preparaciones a la semana si se cosecha con regularidad.

Jarra de agua con pepino, dos vasos de té helado, tazón de sorbete, helados de chocolate y maceta con planta de menta sobre una mesa de madera.
Con una o dos macetas de menta es posible tener hojas frescas todos los días del año. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo ideal es plantarla en una maceta aparte de entre 30 y 40 centímetros

La menta se reproduce mediante rizomas subterráneos que avanzan rápido y pueden invadir otras plantas del jardín.

La extensión de la Universidad de Maryland recomienda cultivarla en una maceta de entre 30 y 40 centímetros de diámetro para contener el crecimiento.

Una persona con camisa clara y jeans está sembrando una planta de menta en una maceta de terracota en un balcón soleado, con otras plantas alrededor.
La menta crece mejor con sol pleno a sombra parcial. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una alternativa práctica es sembrarla en una maceta sin base, enterrada en el suelo con el borde superior sobresaliendo unos 2.5 centímetros.

Así los tallos que intentan escapar quedan visibles sobre el borde y se pueden cortar antes de que arraiguen del otro lado.

Regar seguido y cortar las hojas mantiene la planta sana

La tierra debe sentirse húmeda todo el tiempo, pero sin encharcarse: si el agua se acumula en el plato de la maceta, hay que vaciarlo. El exceso de agua favorece enfermedades en la raíz y puede matar la planta.

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Cubrir la tierra con una capa de tierra de hoja ayuda a que la humedad dure más tiempo entre riegos y evita que crezca maleza alrededor. Es un paso opcional, pero facilita el mantenimiento en época de calor.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Una maceta de entre 30 y 40 centímetros de diámetro contiene el crecimiento agresivo de la menta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cortar los brotes con frecuencia es la clave para tener una planta tupida: cada vez que se le quitan hojas, la menta responde generando ramas nuevas.

Si aparecen flores pequeñas en las puntas, conviene cortarlas de inmediato para que la planta no gaste energía en florecer y siga dando hojas de buen sabor.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
a tierra de la menta debe mantenerse húmeda, pero sin encharcarse. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con una o dos plantas alcanza para el consumo diario

Una o dos plantas bastan para abastecer cortes frescos todos los días, según la extensión de la Universidad Estatal de Utah. Cada planta puede cosecharse entre dos y tres veces por temporada sin perder vigor.

Las hojas más jóvenes, las que están en las puntas de los tallos, concentran el sabor más intenso.

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Las hojas más jóvenes, en las puntas de los tallos, tienen el sabor más intenso. (Imagen ilustrativa Infobae)

Conviene cortarlas por la mañana y guardarlas en un vaso con agua dentro del refrigerador, donde se conservan frescas hasta por una semana.

Cuidados para la menta en maceta

La menta que crece en maceta se seca más rápido que la sembrada en tierra directa, porque tiene menos espacio para retener humedad.

Por eso conviene revisarla todos los días en temporada de calor y regarla en cuanto la superficie se sienta seca al tacto.

Infografía con ilustraciones sobre la frecuencia de riego, la humedad del suelo y la división del cepellón de la menta en maceta.
La menta cortada se conserva fresca hasta por una semana en un vaso con agua dentro del refrigerador. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dividir la planta cada tres o cuatro años ayuda a mantener el vigor y evita que la maceta se sature de raíces.

Dividir consiste en sacar la planta, cortar el cepellón en dos o más partes con un cuchillo y volver a plantar cada sección por separado.

El agua fresca de pepino, limón y menta es una opción natural y fácil

Una vez cosechada, la menta tiene múltiples usos en la cocina mexicana. El agua fresca de pepino, limón y menta se prepara licuando pepinos, limón entero sin semilla y hojas de menta, colando la mezcla y combinándola con agua fría al gusto.

Jarra con agua, hielo, rodajas de pepino, rodajas de limón y menta. Tres vasos con bebida, cuenco con limas, y pepinos sobre mesa de madera.
El agua fresca de pepino, limón y menta se prepara licuando los tres ingredientes y colando la mezcla. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta variante es habitual en los puestos de aguas frescas de la vía pública y tiene un perfil más herbal que la clásica agua casera de limón común en México, gracias al aporte fresco del pepino combinado con la menta.

El té helado de menta se prepara con una simple infusión

Otra opción sin cítricos es el té helado de menta. Se hace una infusión con agua caliente y un puñado generoso de hojas frescas, dejando reposar de 8 a 10 minutos antes de retirar las hojas.

El té se endulza mientras está tibio para que el azúcar o la miel se disuelvan por completo, y después se enfría en el refrigerador.

Dos vasos, uno con té helado, rodajas de limón y hojas de menta, y el otro con agua y cubos de hielo, sobre una mesa de madera.
El té helado de menta se hace con una infusión de agua caliente y hojas frescas reposadas de 8 a 10 minutos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se sirve con hielo y una ramita de menta fresca, o se combina con jugo de piña o manzana para un sabor más dulce.

La nieve de sandía con menta no requiere heladera especial

Entre los postres, la nieve de sandía y menta es de las preparaciones más sencillas.

Se congelan cubos de sandía, se hace un almíbar con menta y jugo de limón, y se licúa todo junto hasta lograr una consistencia de frappé helado.

Un vaso de cristal con granizado de sandía rojo y granizado de lima verde en capas diagonales, decorado con una rodaja de lima, un trozo de sandía y hojas de menta.
Esta nieve combina el dulzor natural de la sandía con el frescor herbal de la menta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El resultado combina el dulzor natural de la fruta con el toque refrescante de la menta, sin necesidad de una máquina especializada para helados.

La nieve también puede ser de mango o limón, acompañada con chilito en polvo o chile chamoy.

Las paletas de chocomenta combinan yogurt griego con trocitos de chocolate

Otra receta dulce es la de paletas heladas de chocomenta. Primero se calienta crema para batir junto con las hojas de menta fresca a fuego medio durante varios minutos, para que la crema absorba el aroma y el sabor de la hierba. Después se deja enfriar un poco y se retiran las hojas.

Esa crema infusionada se mezcla con yogurt griego y trozos de chocolate, y la preparación se vierte en moldes para paleta hasta llenarlos por completo.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las paletas de chocomenta se congelan por varias horas antes de sumergirse en chocolate derretido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se colocan los palitos de madera y se llevan al congelador por varias horas, hasta que la mezcla quede completamente firme.

Una vez congeladas, las paletas se desmoldan con cuidado y se sumergen en chocolate derretido, que se endurece al contacto con el frío y forma una capa crujiente por fuera.

La combinación de chocolate y menta es una de las más buscadas en repostería casera, porque el dulzor intenso del chocolate contrasta con el frescor herbal de la menta en cada mordida.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El contraste entre el chocolate y la menta es una de las combinaciones más buscadas en repostería casera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La menta también sirve para preparar un jarabe casero que endulza otras bebidas

Las hojas de menta pueden convertirse en un jarabe simple, hirviendo agua con azúcar y un puñado de hojas frescas durante unos minutos, hasta que suelten su aroma.

Después se cuela y se deja enfriar por completo antes de guardarlo en un frasco con tapa.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La menta sirve para acompañar y darle un toque refrescante a diferentes tipos de aguas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ese jarabe se agrega a limonadas, aguas de sabor con frutos rojos o incluso a un vaso de agua mineral, y permite endulzar y aromatizar cualquier bebida sin tener que machacar hojas frescas cada vez. Se conserva en el refrigerador hasta por dos semanas.

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