El té que las abuelas mexicanas toman para dormir y que ahora investigan como alternativa a los ansiolíticos

Una bebida tradicional, presente en mercados y cocinas, comienza a ser examinada bajo una nueva luz

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Mujer adulta mayor con trenzas, blusa floral y rebozo, sosteniendo una taza humeante. Sobre una mesa de madera, un frasco con hojas secas y un jarro de barro.
Una infusión habitual en la vida cotidiana mexicana cruza la frontera entre el saber popular y la investigación médica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La infusión de toronjil, una tradición presente en los hogares de México desde hace generaciones, ha despertado el interés de la comunidad científica y de organismos de salud nacionales e internacionales como alternativa natural para aliviar el insomnio y la ansiedad.

Esta planta, identificada botánicamente como Melissa officinalis en su variante europea y Agastache mexicana en su versión local, es reconocida por autoridades como la Farmacopea Herbolaria de los Estados Unidos Mexicanos, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y la Agencia Europea de Medicamentos.

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Los extractos de toronjil han sido estudiados en ensayos clínicos de pequeña y mediana escala, donde se observaron reducciones notables en síntomas de ansiedad y mejoras en la calidad del sueño en adultos.

La planta contiene compuestos como el ácido rosmarínico y la tilianina, que según el National Institutes of Health y la Farmacopea Herbolaria actúan sobre el sistema GABAérgico del cerebro, modulando la actividad neuronal para inducir un estado de relajación y favorecer el descanso nocturno.

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La cultura del té de toronjil en México

El uso del toronjil como infusión trasciende el ámbito doméstico y se extiende a mercados tradicionales, donde se comercializa tanto fresco como seco.

En muchas regiones de México, especialmente aquellas con fuerte arraigo indígena, es común que el toronjil forme parte de las mezclas de hierbas recomendadas para combatir el insomnio, el nerviosismo y afecciones culturales como el “susto” o la “muina”.

Esta práctica, documentada por el Instituto de Ecología y la Universidad Nacional Autónoma de México, refleja la integración de saberes ancestrales y conocimientos empíricos transmitidos por generaciones.

El toronjil europeo es apreciado por su aroma a limón, mientras que el mexicano se distingue por notas anisadas. Ambas especies comparten propiedades sedantes y ansiolíticas, aunque difieren en composición química y potencia de sus efectos.

El procedimiento tradicional consiste en añadir una cucharada de hojas secas a una taza de agua caliente, dejar reposar durante unos cinco minutos y consumir, preferentemente antes de dormir.

Taza de vidrio transparente con infusión de toronjil humeante, hojas frescas y secas, tetera, cuenco con miel y limón sobre mesa de madera.
El toronjil, infusión tradicional mexicana, es investigado por su capacidad para favorecer el sueño y reducir la ansiedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Evidencia científica: mecanismos y aplicaciones

Los estudios preclínicos han mostrado que el toronjil puede inhibir la degradación de GABA, el principal neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso central. El ácido rosmarínico, presente en Melissa officinalis, y la tilianina en la variante mexicana, han sido identificados como responsables de estos efectos.

Investigaciones en modelos animales y celulares han demostrado que la administración de extractos de toronjil reduce la ansiedad, mejora la calidad del sueño y disminuye la respuesta al estrés, datos que han sido referidos por el Instituto Nacional de Psiquiatría y por publicaciones científicas reconocidas.

En ensayos clínicos, la administración de extractos estandarizados de toronjil ha dado como resultado una reducción de hasta el 30 % en los puntajes de insomnio y ansiedad en adultos, con mejoras percibidas incluso en la primera semana.

Otros estudios han señalado la capacidad del toronjil para disminuir la ansiedad preoperatoria, mejorar el comportamiento de niños ansiosos en contextos clínicos y favorecer la neurogénesis en el hipocampo, zona cerebral vinculada a la regulación emocional.

Uno de los puntos clave es que la mayoría de estas investigaciones se han realizado con extractos concentrados en cápsulas o tabletas, no con infusiones caseras.

La cantidad de compuestos activos en una taza de té puede variar según el origen de la planta, la parte utilizada y el tiempo de infusión, por lo que la intensidad del efecto puede ser menor, aunque sigue considerándose plausible que el consumo regular de té de toronjil aporte beneficios leves en el manejo del estrés y el insomnio.

Seguridad, contraindicaciones y recomendaciones

Organismos como la Agencia Europea de Medicamentos y la Farmacopea Herbolaria coinciden en que el toronjil es seguro para adultos sanos cuando se utiliza en dosis tradicionales y durante periodos limitados.

Los efectos secundarios reportados suelen ser leves, como náuseas o dolor abdominal, y no se han documentado problemas graves asociados al uso de la planta en infusión.

Sin embargo, se recomienda precaución en personas con trastornos tiroideos, ya que algunos estudios sugieren que el toronjil podría interferir con el funcionamiento de la glándula tiroides.

El uso en menores de 12 años, mujeres embarazadas o en lactancia y personas bajo tratamiento con medicamentos sedantes o antidepresivos debe hacerse solo bajo supervisión médica.

El consumo excesivo o prolongado puede provocar somnolencia intensa y, en casos aislados, dependencia física, especialmente si se utilizan extractos concentrados.

La recomendación de organismos oficiales es informar siempre al médico sobre el consumo de plantas medicinales, incluso en el caso de remedios tradicionales como el toronjil, para evitar interacciones con otros tratamientos y garantizar un uso seguro.

Primer plano de una planta de toronjil con hojas verdes texturizadas y pequeñas flores amarillo pálido en una maceta de terracota sobre un alféizar blanco.
El toronjil es seguro para adultos sanos cuando se utiliza en dosis tradicionales y durante periodos limitados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Limitaciones de la evidencia y el papel del té de toronjil

Si bien los datos disponibles apoyan el uso del toronjil como complemento en el manejo de la ansiedad leve y el insomnio ocasional, la evidencia continúa siendo preliminar.

La mayoría de los ensayos clínicos han evaluado extractos estandarizados y no la infusión tal y como se prepara en casa, lo que dificulta extrapolar resultados.

Por ello, las agencias como la EMA y la Farmacopea Herbolaria consideran al toronjil como un medicamento de uso tradicional, útil para aliviar síntomas leves, pero no recomendado como sustituto de tratamientos médicos en trastornos graves.

El té de toronjil forma parte de una estrategia integral de autocuidado que incluye higiene del sueño, técnicas de relajación y apoyo psicosocial.

Su valor reside tanto en sus efectos biológicos como en el componente ritual y emocional de su preparación y consumo, aspectos que contribuyen al bienestar general.

El toronjil sigue ocupando un lugar destacado en la cultura mexicana como infusión para dormir y calmar los nervios.

La ciencia respalda parcialmente su uso en cuadros leves, siempre con precaución y dentro de un enfoque informado y responsable.

El futuro de su investigación dependerá de la realización de ensayos clínicos específicos sobre la infusión y del reconocimiento de su papel complementario en la salud mental.

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