Por qué el ébola mata a uno de cada dos contagiados y qué tan difícil es contraerlo

Una nueva variante menos común del virus ha sido identificada como la causa principal del brote registrado en el noreste del Congo

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Dibujo a pincel en tonos ocres y rojos representando la crisis del Ébola con trabajadores sanitarios, un cráneo, el mapa de África, víctimas y escenas de sufrimiento.
La OMS declaró emergencia internacional por ébola Bundibugyo en RDC e insta a reforzar vigilancia y coordinación sanitaria global. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Desde el pasado 16 de mayo, la República Democrática del Congo enfrenta un nuevo brote de ébola causado por el virus Bundibugyo en su región noreste, lo que ha intensificado la alerta internacional ante una posible propagación en contextos de debilidad sanitaria y movilidad regional.

La Organización Mundial de la Salud declaró el hecho como una emergencia de salud pública de importancia internacional para movilizar recursos, coordinación y vigilancia, especialmente en áreas donde el sistema de salud y la infraestructura resultan frágiles, según información de UNAM Global.

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Transmisión y prevención: diferencias clave respecto al COVID-19 y retos ante nuevas variantes

La transmisión del ébola ocurre solo tras la aparición de síntomas y requiere contacto directo con fluidos corporales, diferenciándose del COVID-19. REUTERS/Victoire Mukenge
La transmisión del ébola ocurre solo tras la aparición de síntomas y requiere contacto directo con fluidos corporales, diferenciándose del COVID-19. REUTERS/Victoire Mukenge

El Dr. Mauricio Rodríguez Álvarez, vocero del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes de la UNAM, explicó para UNAM Global que el ébola tiene un periodo de incubación de 2 a 21 días. Durante este lapso no hay transmisión hasta la aparición de síntomas, que suelen iniciar con fiebre, fatiga, dolor muscular y cefalea. Conforme avanza, pueden surgir alteraciones neurológicas, daño hepático, insuficiencia renal, choque séptico y complicaciones hemorrágicas graves.

La transmisión ocurre por contacto directo con sangre, saliva, orina, vómito, leche materna o semen de una persona enferma, así como por materiales contaminados. A diferencia del COVID-19, el ébola no se transmite por aire. La zoonosis es otro frente: murciélagos frugívoros y algunos primates son los reservorios principales y pueden infectar a humanos a través de contacto con sangre, órganos o fluidos.

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Respecto a la vacunación, el Dr. García Knight recordó que existe una vacuna aprobada únicamente para la especie Zaire ebolavirus. Esta inmunización fue clave durante el brote de 2018 en la RDC, pero su efecto no alcanza a Bundibugyo ebolavirus, dado que hasta ahora no hay vacunas validadas para esta variante.

Expertos de la UNAM advirtieron que detrás de los brotes recientes hay factores ambientales amplificadores, como la pérdida de biodiversidad, deforestación y cambio climático, que llevan a un contacto más frecuente entre humanos y fauna silvestre.

La OMS ha reiterado que el riesgo de propagación global es bajo, pero la experiencia de brotes anteriores muestra la posibilidad de casos exportados fuera de África, sobre todo relacionados con personal sanitario trasladado a países como Estados Unidos, España, Italia y Reino Unido.

Variantes del virus del ébola

Vista microscópica del mortal virus del Ébola
El virus Bundibugyo, menos frecuente que el Zaire ebolavirus, desafía la respuesta sanitaria por la falta de vacunas validadas para su variante. (captura de video)

El virus Bundibugyo, históricamente menos frecuente que otras variantes como el Zaire ebolavirus, muestra un patrón epidemiológico inusual en este nuevo brote. Hasta ahora, epidemias previas de Bundibugyo ebolavirus se habían limitado a incidentes relativamente reducidos, como los ocurridos entre 2007 y 2008 en Uganda y en 2012 en la propia República Democrática del Congo.

En contraste, los brotes de Zaire ebolavirus han causado cifras mucho mayores: entre 2014 y 2016, África occidental registró 28 mil 652 casos y 11 mil 325 muertes, mientras que en la propia RDC entre 2018 y 2020 se reportaron 3 mil 470 casos y 2 mil 280 muertes.

Según explicó el Dr. Miguel Antonio García Knight, investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, la familia Filoviridae contiene cuatro especies de ébolavirus que afectan a humanos: Zaire, Sudan, Bundibugyo y Taï Forest.

Entre ellas, Bundibugyo había sido menos común como causa de brotes a gran escala. El especialista detalló que, aunque el ébola no se transmite tan fácilmente como enfermedades respiratorias, su letalidad oscila entre 30% y 90%, dependiendo de la variante y la atención médica recibida.

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