¿Por qué es importante el regreso del bisonte a Sonora? Esto dicen las autoridades

Durante 200 años no hubo presencia de bisontes en la entidad, la caza y la construcción del muro fronterizo de Estados Unidos, son algunos de los factores que propiciaron su ausencia

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Crédito: X(@AlfonsoDurazo)
Crédito: X(@AlfonsoDurazo)

Tras dos siglos de ausencia, el bisonte, también conocido como el mamífero más imponente del norte regresa a suelo sonorense. No es solo un espectáculo visual; las autoridades y la ciencia aseguran que su presencia es un auténtico salvavidas para la naturaleza.

Este acontecimiento forma parte de la estrategia de restauración ecológica y conservación de la biodiversidad coordinada por el gobierno estatal de Sonora y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

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A principios de 2026, un grupo de 29 ejemplares —compuesto por 10 machos y 19 hembras— fue trasladado desde la Reserva de la Biósfera de Janos, en Chihuahua, hacia la cuenca Los Ojos. Al poco tiempo de su reintroducción, el éxito reproductivo del proyecto se hizo evidente con el nacimiento de 10 crías.

Para garantizar la viabilidad de la especie a largo plazo, el programa contempla un estricto monitoreo sanitario, manejo poblacional y una expansión territorial gradual. El objetivo principal de las autoridades es asegurar que el retorno del mamífero terrestre más grande del continente se traduzca en un proceso de recuperación ecológica sostenible.

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El impacto ecológico: el bisonte como especie clave

De acuerdo con la Semarnat, los bisontes son considerados una especie ecológicamente clave para los pastizales del norte de México, uno de los ambientes más degradados del país. Estos grandes herbívoros cumplen funciones biológicas insustituibles que dinamizan el ecosistema:

Crédito: X(@AlfonsoDurazo) 
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  • Regeneración del suelo: La formación de revolcaderos y el pisoteo de sus pezuñas rompen la costra terrestre, lo que favorece la infiltración de agua y la aireación del suelo.
  • Dispersión de semillas y nutrientes: El consumo de plantas nativas y la posterior redistribución de nutrientes a través de la orina y las heces facilitan la fertilización natural del terreno.
  • Modeladores del paisaje: Al ramonear, modifican los regímenes de fuego y controlan la expansión de la vegetación leñosa. Esto abre espacios de luz que generan el hábitat adecuado para aves de pastizal y proveen, a su vez, sustento para los animales carroñeros.

Las causas históricas de su desaparición

A comienzos del siglo XX, la caza desmedida y la alteración drástica de su entorno provocaron la extinción del bisonte en vida silvestre dentro de México. Históricamente, la población norteamericana sufrió un declive colosal en el siglo XIX, pasando de decenas de millones de individuos a poco más de mil.

La investigación científica identifica cuatro factores críticos que explican su desaparición y el riesgo actual de la especie:

1. Pérdida de diversidad genética

La drástica reducción de ejemplares derivó en un “efecto fundador” y deriva génica, limitando su variabilidad. La fragmentación de los grupos remanentes y la hibridación con ganado doméstico afectaron la integridad genética de la especie, disminuyendo su capacidad de adaptación y supervivencia ante enfermedades o cambios climáticos.

2. Conversión del hábitat por agricultura

El desarrollo agrícola en el norte del país, particularmente en Chihuahua, redujo drásticamente la superficie de pastizales disponibles. La transformación de estas tierras para el cultivo y la perforación masiva de pozos para la extracción de agua alteraron el espacio vital necesario para el libre libre tránsito de las manadas.

3. Prácticas de pastoreo inadecuadas

La falta de planeación ganadera, el sobrepastoreo y el uso deficiente de los recursos hídricos provocaron la desertificación de grandes extensiones de llanura. Esta degradación disminuyó la productividad primaria del suelo y mermó la diversidad biológica, limitando las fuentes de alimento para los bisontes.

ARCHIVO - Alambre de púas cubre parte del interior de un muro fronterizo que separa a la ciudad de Tijuana, México, de Estados Unidos, el 4 de junio de 2025, en San Diego. (AP Foto/Gregory Bull, archivo)
ARCHIVO - Alambre de púas cubre parte del interior de un muro fronterizo que separa a la ciudad de Tijuana, México, de Estados Unidos, el 4 de junio de 2025, en San Diego. (AP Foto/Gregory Bull, archivo)

4. Barreras físicas: El muro fronterizo

La construcción del muro fronterizo entre México y Estados Unidos supuso una interrupción artificial en los corredores biológicos. Al restringir el movimiento natural y migratorio de la fauna, la infraestructura provocó la fragmentación del hábitat, impidiendo la continuidad ecológica y evolutiva esencial para la supervivencia del bisonte en la región fronteriza.

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