Sistema de salud privado en México: el “otro modelo” que atiende a millones ante fallas del sector público

Este sistema apenas concentra el 30 por ciento de camas y se convirtió en alternativa clave para los mexicanos

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Centro Médico ABC Foto: Centro Médico ABC
La importancia del sector privado en el tema de salud como alternativa ante el sector público

En México existe un sistema de salud del que poco se habla, pero que diariamente atiende a millones de personas: el sistema de atención privada.

A diferencia del sector público, este modelo no depende de recursos gubernamentales ni de una estructura centralizada, sino que funciona como “una red amplia, fragmentada y profundamente desigual que responde a la demanda que las instituciones públicas no logran cubrir”, señaló el analista en salud, Alejandro Vázquez.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el país existen alrededor de 3 mil 500 hospitales privados.

Aunque esta cifra representa cerca del 65 por ciento del total de unidades hospitalarias, apenas concentra el 30 por ciento de las camas disponibles, lo que evidencia una estructura marcada por la predominancia de establecimientos pequeños con capacidades limitadas.

Esta aparente contradicción responde a una característica clave del sistema: la mayoría de los hospitales privados son clínicas de baja escala, mientras que los centros de alta especialidad son escasos y se concentran principalmente en zonas urbanas de mayores ingresos.

“Esto genera un acceso desigual, donde la calidad y la capacidad de atención dependen en gran medida de la ubicación y del poder adquisitivo del paciente”, señaló el estratega.

Aumento de consultorios en farmacias

Aumento de consultorios médicos en las farmacias como servicio (Foto NA: MARCELO CAPECE)
Aumento de consultorios médicos en las farmacias como servicio (Foto NA: MARCELO CAPECE)

Por igual, Vázquez señala que a este contexto se debe sumar un actor que ha cobrado gran relevancia en los últimos años: los Consultorios Adyacentes a Farmacias (CAFs).

“Actualmente, se estima que existen cerca de 20 mil en todo el país, los cuales generan aproximadamente 10 millones de consultas mensuales. Su crecimiento responde a la necesidad de atención inmediata, accesible y de bajo costo, convirtiéndose en el primer contacto con el sistema de salud para millones de mexicanos”, refirió el estratega en el desarrollo e implementación de programas de asuntos públicos.

En él conviven desde consultorios de alta rotación hasta hospitales de especialidad operados por grandes redes médicas. Esta diversidad se traduce en diferencias significativas en términos de calidad, costos y capacidad resolutiva, configurando un panorama donde la experiencia del paciente varía considerablemente dependiendo del servicio al que acceda.

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), alrededor del 15 por ciento de la población utiliza servicios privados como primera opción de atención médica. Sin embargo, hasta el 40 por ciento recurre a ellos en algún momento, especialmente en situaciones de emergencia o cuando se requiere atención especializada.

“Esto demuestra que el sistema privado no es exclusivo de los sectores con mayores ingresos, sino que también es utilizado por quienes buscan soluciones inmediatas ante la falta de respuesta del sector público”, destacó el egresado de la FES Acatlán.

Familias absorben el gasto en temas de salud

El Hospital No. 25 del IMSS se convertirá en un banco de sangre (Luz Coello/ Infobae México)
Más de 400 mil derechohabientes se verán beneficiados por la inauguración de la Clínica 25 del IMSS (Luz Coello/ Infobae México)

Uno de los factores más relevantes en este contexto es el gasto de bolsillo. El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) ha documentado que más del 40 por ciento del gasto total en salud en México proviene directamente de los hogares.

Esto implica que millones de familias deben destinar recursos propios para cubrir consultas, medicamentos y tratamientos, lo que puede afectar su estabilidad financiera.

En términos regulatorios, el sistema privado opera bajo la supervisión de diversas instituciones. La Secretaría de Salud y el Consejo de Salubridad General establecen las políticas generales, mientras que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) se encarga de vigilar las condiciones sanitarias y otorgar licencias. Por su parte, la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) interviene en la protección de los derechos de los usuarios.

No obstante, la aplicación de estas regulaciones es heterogénea, lo que contribuye a que existan distintos niveles de calidad y cumplimiento dentro del sector. Esta falta de uniformidad representa uno de los principales retos para garantizar servicios seguros y eficientes en todo el país.

“A pesar de sus limitaciones, el sistema privado cumple una función estructural dentro del sistema de salud mexicano. Actúa como un mecanismo de despresurización al absorber consultas de primer contacto, facilitar diagnósticos y ofrecer acceso a servicios especializados. En muchos casos, representa la única opción para obtener atención oportuna”, dijo el también experto por el INAP.

Durante la pandemia de COVID-19, esta función quedó en evidencia cuando parte de la infraestructura privada fue incorporada, aunque de manera limitada, a la respuesta del sistema público.

Acceso, quien pueda pagarlo

El acceso al sistema de salud privado es con base en quien puede pagarlo (Foto: Jorge Contreras/Infobae México)
El acceso al sistema de salud privado es con base en quien puede pagarlo (Foto: Jorge Contreras/Infobae México)

Sin embargo, la coexistencia de estos modelos también refleja una problemática de fondo: el acceso a servicios de salud de calidad sigue dependiendo, en gran medida, de la capacidad de pago. Mientras algunos pacientes pueden acceder a tecnología avanzada y atención inmediata, otros enfrentan barreras económicas que limitan su acceso.

El crecimiento del sector privado, apunta a que su papel seguirá fortaleciéndose en los próximos años.

El sistema de salud privado en México ya no es un complemento marginal. Es, en muchos sentidos, el “otro sistema”: uno que opera en paralelo, que compensa las deficiencias estructurales del sector público y que sostiene el acceso cotidiano a servicios médicos para millones de personas.

Comprender su funcionamiento es clave para dimensionar tanto sus alcances como las profundas desigualdades que persisten en el país.