
El morado cubría las calles del centro de la Ciudad de México. Pañuelos, pancartas, carteles con nombres y consignas comenzaron a aparecer desde temprano en los alrededores de la Glorieta de las Mujeres que Luchan, punto de encuentro de miles de mujeres que este 8 de marzo salieron a marchar para exigir justicia, igualdad y el fin de la violencia de género.
Entre los contingentes también caminaba un grupo distinto. Con mochilas cargadas, radios de comunicación y botiquines listos, integrantes de la Brigada Humanitaria de Paz Marabunta recorrían la movilización atentos a cualquier emergencia.
PUBLICIDAD
Su tarea no era encabezar la protesta ni sumarse a las consignas, sino acompañar.
Mientras la movilización avanzaba por Paseo de la Reforma, rumbo a Avenida Juárez y posteriormente hacia 5 de Mayo, brigadistas observaban el entorno, conversaban con manifestantes y se mantenían alerta para brindar ayuda si alguien la necesitaba.
PUBLICIDAD
Una presencia silenciosa en medio de la protesta
La Brigada Marabunta, organización no gubernamental que trabaja en la Ciudad de México desde 2008, se ha convertido en una presencia constante en diversas movilizaciones sociales.

Su labor consiste en ofrecer primeros auxilios físicos y psicológicos, además de documentar posibles violaciones a derechos humanos durante las protestas.
En entrevista, Karla Ríos, directora de la brigada, explicó que el objetivo es garantizar que las personas puedan ejercer su derecho a la manifestación de forma segura.
PUBLICIDAD
“Somos una brigada de intervención en sitios que da atención de primeros auxilios físicos y psicológicos. También acudimos como defensores de derechos humanos y documentamos posibles violaciones, especialmente cuando se trata de garantizar el derecho a la libre expresión”, señaló.
Durante la marcha del 8M 2026, la brigada se mantuvo en distintos puntos del recorrido, acompañando a los contingentes que avanzaban hacia el Zócalo capitalino.
PUBLICIDAD
Una marcha multitudinaria en el Día Internacional de la Mujer
De acuerdo con reportes oficiales, la movilización reunió a más de 120 mil personas, consolidándose como una de las concentraciones más numerosas de los últimos años en la capital del país.
La marcha inició en la Glorieta de las Mujeres que Luchan, en Paseo de la Reforma, y avanzó por el centro de la ciudad hasta llegar al Zócalo capitalino, donde se realizaron pronunciamientos, performances y actos simbólicos.
PUBLICIDAD

Las principales exigencias se repitieron a lo largo de todo el recorrido. En pancartas, mantas y consignas se leían demandas como:
- Justicia para víctimas de feminicidio
- Alto a la violencia de género
- Mayor seguridad para las mujeres
- Igualdad de derechos
- Legalización del aborto en todo el país
La jornada transcurrió en un ambiente pacífico y las autoridades capitalinas reportaron saldo blanco al concluir la movilización alrededor de las 20:30 horas.
Del trabajo comunitario a las movilizaciones sociales
Aunque hoy la Brigada Marabunta es conocida por su presencia en marchas y protestas, su origen está ligado al trabajo comunitario.
Antes de acompañar movilizaciones, el colectivo realizaba actividades culturales y de prevención con niñas, niños y jóvenes en colonias del norte de la Ciudad de México, utilizando el arte y la cultura como herramientas de organización social.
PUBLICIDAD
El rumbo de la organización cambió durante las protestas sociales de 2012.

“Marabunta tiene mucho trabajo previo con juventudes, pero a partir de las movilizaciones contra Enrique Peña Nieto, y específicamente el 1 de diciembre de 2012, vimos que quienes estaban en esas movilizaciones eran mayoritariamente jóvenes”, recordó Karla Ríos.
PUBLICIDAD
La falta de acompañamiento en esas protestas fue lo que impulsó al colectivo a involucrarse.
“Nos dimos cuenta de que no había quien atendiera o documentara lo que estaba sucediendo. Entonces decidimos acudir desde esa perspectiva”, explicó.
A partir de ese momento, la brigada comenzó a participar de manera constante en movilizaciones sociales, ampliando su trabajo hacia la defensa y documentación de derechos humanos.
PUBLICIDAD
Un colectivo autónomo que se sostiene con voluntariado
Actualmente, la Brigada Marabunta está integrada por alrededor de 30 voluntarios, aunque la participación en cada evento depende de la disponibilidad de cada integrante.

El grupo funciona de manera rotativa: algunos brigadistas trabajan, otros estudian, por lo que en cada movilización puede acudir un número distinto de personas.
“Somos alrededor de treinta voluntarios, pero vamos rotando. A veces acudimos cinco o seis, dependiendo del tipo de movilización”, explicó la directora.
En el caso de la marcha del 8M, el equipo que acudió estuvo integrado exclusivamente por mujeres, en concordancia con la naturaleza de la movilización.
La brigada también se distingue por su autonomía, ya que no recibe financiamiento gubernamental.
“Somos una organización completamente autónoma. Sobrevivimos gracias a donativos de la colectividad y de víctimas que se suman al trabajo”, señaló Ríos.
El encuentro que ocurre en las calles
A lo largo del recorrido de la marcha, las consignas se mezclaban con música, intervenciones artísticas y momentos de memoria colectiva.

Algunas manifestantes portaban fotografías de víctimas de feminicidio; otras caminaban juntas sosteniendo carteles con mensajes de resistencia.
En ese contexto, la labor de organizaciones como Marabunta consiste en acompañar y observar, sin protagonismo, pero con una presencia constante.
Para Karla Ríos, las movilizaciones representan algo más que una protesta pública.
“Las movilizaciones son un espacio de encuentro, de visibilización, pero también de apapacharnos”, reflexionó.
Antes de concluir la conversación, la directora de la brigada compartió un mensaje dirigido a quienes participan en este tipo de manifestaciones.
“Que no abandonemos las calles, que no abandonemos la colectividad y que sigamos creyendo que construir colectivamente es posible”, expresó.
Un movimiento que se replica en todo el país
Las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer no ocurrieron únicamente en la capital del país.

En distintas entidades de México también se realizaron marchas, concentraciones y actos simbólicos para exigir el fin de la violencia contra las mujeres.
Cada año, el 8 de marzo se ha consolidado como una de las fechas de mayor movilización social en el país, reflejando una demanda persistente por justicia, seguridad y derechos.
En medio de esas multitudes, brigadas como Marabunta continúan caminando entre los contingentes, con mochilas al hombro y botiquines listos, acompañando de cerca una de las expresiones sociales más importantes de los últimos años en México.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Suprema Corte ordena un análisis interseccional en casos de violencia sexual
El Máximo Tribunal resuelve que las autoridades judiciales deben revisar el contexto completo de desigualdad entre las partes

Chiapas registra sismo de 4.2 de intensidad en Tonalá
El Servicio Sismológico Nacional documentó en tiempo real toda la información relacionada a este movimiento telúrico

EN VIVO | Bloqueos en carreteras, accidentes y manifestaciones hoy 6 de agosto: estas son las calles y avenidas cerradas
Mantente informado en tiempo real sobre el acontecer en el Valle de México

Luto en el futbol nacional: quién fue Raúl Paredes, exjugador de Chivas y primer mexicano que jugó en Alemania
El histórico delantero debutó con Zacatepec y pasó por Necaxa, Toros Neza y Correcaminos para dar el salto hacia el Schalke 04 a los 22 años

Chicharito Hernández revela que prefería retirarse en el Manchester United y no en Chivas
El exdelantero rojiblanco dejó en claro durante una entrevista que su sueño era terminar su carrera con el conjunto inglés



