Suprema Corte permite que Hidalgo nombre a la charrería patrimonio cultural inmaterial

El fallo permite a legisladores ampliar los mecanismos de resguardo patrimonial según las particularidades de cada región

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La Suprema Corte de Justicia
La Suprema Corte de Justicia de la Nación validó el reconocimiento de la charrería como patrimonio cultural inmaterial en el estado de Hidalgo. Crédito: ANDREA MURCIA /CUARTOSCURO

La charrería fue reconocida oficialmente como patrimonio cultural inmaterial del estado de Hidalgo después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) validó la facultad de las autoridades estatales para proteger esta tradición representativa de México.

En sesión celebrada el pasado 26 de febrero en Tenejapa, Chiapas, la SCJN respaldó la declaratoria promovida por el Congreso de Hidalgo sobre la charrería y estableció un precedente sobre la protección legal de expresiones culturales mediante legislación estatal.

La SCJN reconoció que la charrería es parte esencial de la identidad de las personas y regiones, por lo que corresponde a los estados y comunidades identificar y salvaguardar las tradiciones propias que consideren fundamentales. Este criterio permite que la charrería sea resguardada a nivel local, independientemente de que exista reconocimiento nacional o internacional.

Distinción entre patrimonio cultural material e inmaterial

El patrimonio cultural inmaterial, como
El patrimonio cultural inmaterial, como la charrería, incluye costumbres, fiestas y saberes que otorgan identidad a las comunidades mexicanas. FOTO: MARTÍN ZETINA/CUARTOSCURO.COM

Esta resolución de la SCJN remarca que la Constitución mexicana distingue entre patrimonio cultural material —como monumentos y zonas arqueológicas, cuya protección recae solo en la Federación— y patrimonio cultural inmaterial, compuesto por prácticas y saberes transmitidos de generación en generación.

De acuerdo con la SCJN, el patrimonio cultural inmaterial abarca costumbres, fiestas, músicas, danzas y lenguas que dan identidad a las comunidades. El tribunal enfatizó que “la charrería forma parte de las tradiciones que dan identidad a las personas y a las regiones, y su valor reside en el reconocimiento cotidiano de sus practicantes.

La protección de las expresiones culturales inmateriales implica la participación de autoridades federales, estatales y municipales, asegurando que su reconocimiento y resguardo sean producto de la cooperación institucional y el conocimiento de las propias comunidades.

Para la SCJN, comunidades y autoridades estatales están en mejor posición para determinar qué tradiciones integran su patrimonio cultural inmaterial. Esto se debe a su vínculo directo y al papel que desempeñan en la transmisión de expresiones culturales propias. Por esta razón, avaló que el Congreso de Hidalgo integre la charrería como parte de su herencia, sin limitar que sea también compartida por otros estados o a nivel nacional.

El tribunal subrayó que una manifestación cultural puede tener relevancia nacional y, simultáneamente, un significado particular para una región. Así, “la charrería puede ser una tradición mexicana compartida y, a la vez, una manifestación profundamente arraigada en el Estado de Hidalgo, lo que justifica su resguardo en ambos ámbitos.

La SCJN precisó que la normativa estatal no interfiere con las competencias federales, ya que se enmarca en el esquema de facultades concurrentes en cuestiones culturales. Al validar la declaratoria, reafirmó que los congresos estatales pueden reconocer y proteger expresiones culturales que sean fundamentales para su pueblo, siempre que se respete la normativa nacional.

Reconocimientos nacional e internacional de la charrería

La charrería, originada en la
La charrería, originada en la época virreinal y afianzada tras la Reforma Agraria, incorpora un conjunto de suertes y atuendos típicos del deporte nacional mexicano. REUTERS/Fred Ramos

La relevancia de la charrería trasciende las fronteras estatales. Según la Secretaría de Turismo, la UNESCO declaró el 1 de diciembre de 2016 a la charrería como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

El origen de la charrería nació de actividades ecuestres y tradiciones ganaderas durante la época virreinal y evolucionó para convertirse en disciplina y arte distintivo del deporte nacional mexicano. El estado de Hidalgo es considerado la cuna de la charrería, donde se afianzó tras la Reforma Agraria a inicios del siglo XX.