Violencia acecha a empresarios mexicanos: asesinatos de Adrián Corona, Bernardo Bravo y más cimbran al sector

La muerte de tres figuras de la economía regional revela la dimensión de la inseguridad que enfrentan, donde la violencia interrumpe la vida y las actividades de empresas

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La Fiscalía del Estado confirmó
La Fiscalía del Estado confirmó la muerte del empresario Adrián Corona. (Enrique Muñoz / Facebook)

El asesinato de Adrián Corona en Jalisco volvió a exponer el riesgo constante que enfrentan los empresarios en México. La noticia de su asesinato, ocurrido después de ser privado de la libertad mientras viajaba con su familia, generó preocupación y temor entre organizaciones empresariales, empleados y autoridades, los cuales ven cómo la inseguridad afecta a los sectores comerciales.

Además, el hallazgo del cuerpo de Adrián recordó otros casos, como el asesinato de Alberto Prieto Valencia en Zapopan y, meses atrás, la muerte violenta de Bernardo Bravo Manríquez en Michoacán.

Los tres casos, ocurridos en 2025, reflejan cómo la violencia se ha instalado en diferentes regiones, golpeando a las industrias mientras empresas quedan marcadas por la ausencia de sus líderes y la falta de garantías para continuar trabajando.

Adrián Corona, empresario tequilero

Adrián Corona, presidente de Grupo
Adrián Corona, presidente de Grupo Corona, fue asesinado en Jalisco. (Redes sociales)

Adrián Corona fue interceptado el 27 de diciembre por sujetos armados cuando viajaba junto a su familia hacia Puerto Vallarta. Según los reportes, solo él fue sustraído del vehículo, mientras sus acompañantes resultaron ilesos.

El cuerpo del empresario fue hallado dos días después, el 29 de diciembre. Las autoridades detallaron que Corona recibió impactos y presentó signos de violencia al momento de su localización. Según los últimos informes oficiales, el cuerpo del empresario fue entregado el pasado primero de enero a sus familiares.

La Fiscalía del Estado de Jalisco mantiene abiertas las investigaciones, sin que hasta el momento existan detalles sobre el móvil o los responsables.

La noticia provocó una reacción inmediata entre organismos empresariales y sociales, que lamentaron la pérdida de una figura clave para la economía regional.

Adrián encabezaba Grupo Corona, una de las compañías tequileras más emblemáticas de Jalisco, fundada en 1954 y con presencia en mercados de América y Europa.

La empresa ha sido reconocida por su impulso a la producción local, la generación de empleo y su compromiso con el desarrollo de la región de Tonaya.

Alberto Prieto Valencia, comerciante y transportista

El 29 de diciembre de 2025, Alberto Prieto Valencia, también conocido como “El Prieto” o “Don Beto”, fue asesinado junto a su hija y uno de sus escoltas en un ataque armado en Zapopan.

Hombres armados abrieron fuego contra la camioneta Lamborghini en la que viajaban. La agresión dejó más de 200 casquillos en la escena.

Según los reportes, los escoltas repelieron el ataque, pero no evitaron las muertes ni las heridas graves a otros integrantes del equipo de seguridad.

Tras el hecho, autoridades de Jalisco confirmaron la identidad del empresario, quien falleció en la intersección de avenida Topacio y calle Brillante.

Tras el asesinato de Alberto
Tras el asesinato de Alberto Prieto Valencia en Zapopan, residentes de Residencial Victoria reportaron daños a viviendas y crisis nerviosas por la balacera. (Anayeli Tapia/Infobae)

El empresario tenía trayectoria en el comercio y el transporte, reconocido por su papel en el Mercado de Abastos de Guadalajara, donde presuntamente tenía bodegas dedicadas a la distribución y venta de cereales, además de ser señalado como el fundador de Transportes Odal.

En la muerte de “El Prieto” se investigan posibles relaciones con esquemas de extorsión conocidos como “rifas colombianas”, los cuales estarían disfrazados para no llamar la atención de las autoridades y simular concursos.

Bernardo Bravo Manríquez, líder y comerciante limonero

Bernardo Bravo Manríquez, líder limonero
Bernardo Bravo Manríquez, líder limonero de Apatzingán asesinado. (Infobae)

El 20 de octubre, apareció sin vida el cuerpo de Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, en Michoacán.

Las autoridades establecieron que Bravo fue secuestrado, torturado y ejecutado tras acudir a una cita con productores agrícolas. El fiscal estatal detalló que la víctima se desvió de su esquema de seguridad y acudió solo a una localidad conocida por la presencia de grupos criminales.

El cuerpo fue hallado en una camioneta, con lesiones en la cabeza y un disparo calibre .38.

La Fiscalía de Michoacán arrestó horas después a un presunto implicado identificado como “El Plátano”, relacionado con extorsiones y señalado como posible autor intelectual.

Según reportes, la familia Bravo ya había sido blanco de violencia: el padre de Bernardo, también líder limonero, fue asesinado en 2016.

Entre los agricultores de la región persiste una atmósfera de temor y exigencia de garantías ante la presión de células criminales como Los Blancos de Troya, Los Viagras y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), entre otros.

Tras los hechos de violencia y con la implementación del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, autoridades de los tres ordenes de gobierno han implementado una estrategia especifica en las zonas agrícolas y de distribución en Michoacán, derivando en detenciones y la presunta reducción de extorsiones a agricultores en Michoacán.

Un entorno de riesgo para el empresariado

El asesinato de Adrián Corona suma una nueva página a una cadena de homicidios que afecta a líderes empresariales de distintos sectores en el país.

Tras recapitular los casos, destaca el hecho de que las víctimas compartían un perfil de liderazgo y arraigo local, junto a la exposición a amenazas y extorsiones en regiones disputadas por el crimen organizado, como lo son Jalisco y Michoacán.