
Un reciente estudio reveló que las avispas asiáticas (Vespa velutina), una de las especies de avispas más grandes del mundo, poseen una dieta mucho más variada de lo que se creía.
Según informó la revista Science of The Total Environment (La ciencia del medio ambiente total) en su edición del 4 de marzo, investigadores de la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, analizaron el contenido intestinal de estas avispas y encontraron restos de al menos mil 400 especies diferentes, incluidas algunas de vital importancia para la polinización.
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Este comportamiento depredador flexible y oportunista representa una amenaza significativa para las poblaciones de insectos, muchas de las cuales ya enfrentan un declive debido a factores como la pérdida de hábitat y la contaminación.
Un depredador feroz

De acuerdo con el estudio, que fue consultado por la revista Popular Science, las muestras analizadas provinieron de Francia, España y la isla de Jersey, recolectadas durante la temporada activa de las avispas.
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Los resultados mostraron que, aunque la abeja melífera europea fue la presa más común identificada, las avispas asiáticas también consumen una amplia variedad de insectos, como escarabajos, moscas, mariposas, polillas, otras avispas e incluso arácnidos.
Las avispas asiáticas, también conocidas como avispones de patas amarillas, son una especie social de avispas depredadoras originarias del sudeste asiático. Estas avispas pueden alcanzar una longitud de aproximadamente 2.5 centímetros y construir nidos que albergan hasta 6 mil obreras.
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Aunque son nativas de Asia, su introducción en Europa y América del Norte las ha convertido en una especie invasora, con consecuencias preocupantes para los ecosistemas locales, de acuerdo con Popular Science.
Uno de los mayores riesgos asociados con estas avispas es su impacto en los polinizadores, particularmente en las abejas melíferas, que desempeñan un papel crucial en la polinización de cultivos y plantas silvestres.
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La disminución de polinizadores puede tener efectos en cadena, afectando la producción de alimentos y el equilibrio de los ecosistemas. Según el equipo de la Universidad de Exeter, la expansión de las avispas asiáticas añade una nueva presión a las ya vulnerables poblaciones de insectos.
Un método innovador para analizar la dieta

Para identificar las especies consumidas por las avispas asiáticas, los investigadores emplearon un método conocido como secuenciación profunda, que permite analizar múltiples regiones del genoma de manera repetida.
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Este enfoque permitió examinar el contenido intestinal de más de mil 500 larvas de avispas, que se alimentan de los insectos capturados por las avispas adultas.
El análisis reveló que de las 50 especies de presas más comunes identificadas, 43 eran visitantes habituales de flores, lo que refuerza la idea de que las avispas asiáticas tienen un impacto directo en los polinizadores.
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Entre las especies más afectadas se encuentran los tres principales polinizadores de cultivos en Europa: la abeja melífera europea, el abejorro de cola canela y el abejorro de cola roja.
La flexibilidad en la dieta de las avispas asiáticas, que varía según la región y la estación, las convierte en depredadores altamente adaptables.
Según explicó Siffreya Pedersen, ecóloga molecular de la Universidad de Exeter y coautora del estudio, “la mayoría de las poblaciones de insectos están en declive debido a factores como la destrucción del hábitat y la contaminación química. La creciente zona habitada por avispones asiáticos plantea una amenaza adicional”.
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El impacto de estas avispas no se limita a los polinizadores. Su capacidad para consumir una amplia gama de insectos podría alterar las dinámicas de los ecosistemas locales, afectando procesos esenciales como la descomposición y el control de plagas.
Según la revista Popular Science, este fenómeno subraya la importancia de monitorear y controlar la expansión de esta especie invasora.
Diferencias con las avispas asesinas
Aunque las avispas asiáticas han generado preocupación en Europa y América del Norte, no deben confundirse con las avispas asesinas (Vespa mandarinia), una especie diferente que también ha captado la atención mediática en los últimos años.
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Las avispas asesinas, originarias del este de Asia, fueron detectadas por primera vez en los Estados Unidos en 2019, pero su erradicación fue lograda con éxito el año pasado.
En contraste, las avispas asiáticas continúan expandiéndose en Europa y otras regiones, lo que ha llevado a las autoridades a intensificar los esfuerzos para identificar y eliminar sus nidos.
Ante la amenaza que representan las avispas asiáticas, los investigadores han instado al público, especialmente a los jardineros, a familiarizarse con el aspecto de estos insectos y a reportar cualquier avistamiento de nidos a las autoridades locales.
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