
El Parque Arqueológico de Pompeya, uno de los remanentes de la tragedia que ocasionó el Vesubio, era visitado diariamente por Argo, el perro callejero que desde hace 15 años se convirtió en amigo de los trabajadores y personas que acudían a las ruinas de la ciudad arrasada.
El martes el último perro vagabundo de Pompeya cerró sus ojos para siempre. A través de redes sociales, autoridades del sitio arqueológico anunciaron la amarga muerte de Argo y destacaron su “honorable servicio” como custodio y anfitrión.
Tras su muerte, los voluntarios crearon un proyecto artístico que buscará reunir fotografías y recuerdos que los millones de visitantes que conocieron al perro reunieron a lo largo de sus 15 años de trayectoria como guardián de la desolada ciudad.
La última alma errante de Pompeya

El mediodía del 24 de agosto del año 79, el Monte Vesubio entró en erupción y cubrió con ceniza restos volcánicos la ciudad de Pompeya, dejando todos los edificios completamente destruidos y a la población completa sepultada debajo de una capa de entre seis y siete metros de piedra pómez y ceniza, según relata la revista National Geographic.
El desolado paisaje fue descubierto siglos más tarde y posteriormente transformado en una zona arqueológica, misma que desde hace 15 años Argo visitaba a diario.
Argo asistía cotidianamente a las ruinas a la misma hora. “Venía todos los días como un reloj, era siempre el primero en llegar y el último en irse”, declaró el guía turístico Glauco Messina a la agencia de noticias EFE.
Al perro no le importaban los cambios de horario que dependían de la estación, pues él sabía de memoria a qué hora llegar y cuándo tenía que irse. El guía turístico confirmó que Argo falleció el pasado martes.
Autoridades del Parque Arqueológico de Pompeya también lamentaron la muerte del perro y expresaron su dolor a través de un desgarrador mensaje en sus redes sociales.
“Pompeya se despide de Argo. Tenía más de 15 años, era un buen perro, siempre cuidado por la ciudad, trabajadores y visitantes del sitio. Ha acompañado a miles de turistas durante su honorable servicio como custodio y anfitrión”, escribieron los trabajadores del sitio arqueológico en la red social X.
Añadieron que “muchas personas de todo el mundo” lo recuerdan con cariño durante estas horas y concluyeron agradeciendo a todos los voluntarios que “con cariño” cuidaron de Argo a lo largo de sus últimos días.
Un tributo para Argo

Uno de los voluntarios que cuidó del especial perro durante mucho tiempo fue Messina, quien “estaba muy unido a Argo”. Su vínculo lo motivó a lanzar un proyecto artístico, por lo que necesita la ayuda de los “millones” de visitantes que conocieron al can y las fotografías que tengan con él para no olvidarlo jamás.
Messina relata que Argo comenzó a acudir a Pompeya cuando todavía era un cachorro. Cuando llegó, había otros perros callejeros más grandes que con el paso del tiempo fallecieron o fueron adoptados.
A pesar del paso del tiempo, Argo permaneció en el sitio arqueológico y “fue tolerado” como el último de los canes vagabundos, ya que es “un tema problemático debido, entre otras, a razones de seguridad”, agregó Messina.
El guía explicó que es muy poco probable que se vuelvan a acoger a “este tipo de perros” dentro del Parque, pero aclaró que existen colonias de gatos que “si son toleradas”.
El proyecto de Messina acaba de comenzar, sin embargo, ya recibió las primeras imágenes del que fue considerado como el último perro vagabundo de Pompeya.
El hombre tiene una conexión muy especial con los animales de la excavación, en su casa tiene a dos gatos que sacó del sitio arqueológico, no obstante, tenía una “relación con Argos”, a quien conoció desde el primer día que llegó a Pompeya.
“Estoy muy apegado porque yo operaba principalmente desde la entrada de la puerta del anfiteatro, que precisamente ere el paso por donde Argo entraba todas las mañanas”, concluyó el guía.
Con información de EFE
Últimas Noticias
Diciembre y enero elevan los casos de parvovirus y moquillo en perros, según experto salvadoreño
El director general del Hospital Veterinario Chivo Pets atribuyó la mayor circulación de estos patógenos a los cambios climáticos y las corrientes de viento, y recomendó revisar las dosis preventivas, especialmente en cachorros pequeños

Qué reveló un estudio sobre los parásitos que pueden vivir en la boca de los perros
En Polonia, una investigación halló que uno de cada seis perros domésticos examinados tenía pequeños parásitos orales, una presencia más frecuente entre los animales mayores y con mucho sarro acumulado en los dientes

Vivir con mascotas en Buenos Aires: el dato que expone las trabas para alquilar, viajar en transporte público y salir a comer
El analista Emmanuel Ferrario analizó en Infobae A las Nueve cómo la tenencia de mascotas modifica la vida cotidiana en la ciudad

Por qué el sobrepeso en los perros puede afectar más que las articulaciones: la advertencia de un estudio sobre su salud cerebral
El trabajo, expuesto el mes pasado durante una conferencia de la Sociedad Americana de Fisiología, analizó golden retrievers y detectó vínculos entre obesidad, menor actividad física y declive cognitivo

Perdió a su marido y casi muere en un accidente, luego una extraña le devolvió a sus perros
Annie Olup llevaba poco más de un año de viudez cuando el vuelco de su auto en Virginia le arrebató también a sus dos Goldendoodles, hasta que una voluntaria los rastreó durante semanas y los trajo de regreso



