Un final feliz para Na: la osa que vivió hacinada 20 años en una jaula

Gracias a los esfuerzos de diversas asociaciones la osa vivirá en libertad en un hábitat semisalvaje junto a otros 45 osos tibetanos

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Na vivió hacinada durante 20 años dentro de una jaula en una granja de bilis de oso. (Instagram/bearsanctuary_ninhbinh)
Na vivió hacinada durante 20 años dentro de una jaula en una granja de bilis de oso. (Instagram/bearsanctuary_ninhbinh)

Vietnam prohibió las granjas de extracción de bilis de oso en 2005, pero permitió a los granjeros mantener a los animales dentro de sus propiedades y la mayoría los conserva en horribles condiciones de vida, como Na, una osa tibetana sobreviviente de esta cruel industria.

La osa vivía dentro de una jaula diminuta en una antigua granja de bilis de oso en la ciudad vietnamita de Ho Chi Minh y fue rescatada gracias a los esfuerzos y la insistencia de los rescatistas del World Animal Protection (WAP).

WAP trabaja en conjunto con el Departamento de Protección Forestal de Vietnam en un programa de monitoreo que busca y rescata osos que solían ser parte de la industria de la bilis de oso en Vietnam. El programa de monitoreo visitaba a Na en su “hogar” constantemente desde 2019, hasta que, a mediados del mes pasado, consiguieron el permiso de su dueño para trasladarla al santuario FOUR PAWS, en Nihn Bihn.

El destino de Na cambió, pero todavía debe superar más retos

Na poco a poco se olvida de su antigua vida, aunque todavía tiene que superar algunos problemas de salud. (Instagram/bearsanctuary_ninhbinh)
Na poco a poco se olvida de su antigua vida, aunque todavía tiene que superar algunos problemas de salud. (Instagram/bearsanctuary_ninhbinh)

La vida de Na cambió positivamente, de estar hacinada en una jaula, pasó a vivir dentro de un santuario, en un hábitat semisalvaje junto a otros 45 osos negros asiáticos pero sus problemas no se acabaron pues todavía tiene que recuperarse de los problemas que la aquejan.

La osa llegó a FOUR PAWS en un terrible estado de salud, con dientes rotos e infectados, problemas oculares, enfermedades cardíacas, enfermedades degenerativas de los huesos y pérdida de pelaje. “(Na) sufre múltiples problemas de salud graves que se observan comúnmente en los osos de las granjas de bilis como: osteoartritis crónica, enfermedades dentales, hepáticas y cardíacas, además deberá ser operada por sospecha de glaucoma en uno de sus ojos”, declaró Barbara van Genne, directora del departamento de animales salvajes de FOUR PAWS.

El rescate de Na ejemplifica la realidad en la que viven muchos osos que son aprovechados por esta industria y hace un llamado a las autoridades para que hagan algo al respecto. “Los osos todavía sufren en granjas en Vietnam. La ayuda a menudo llega demasiado tarde, ya que muchos mueren solos en extrema agonía. Las autoridades vietnamitas deben cerrar de inmediato todas las granjas restantes para darle al mayor número posible de osos una segunda oportunidad de vida”, puntualizó van Genne.

El mercado de bilis de oso, un problema latente

Los osos de las granjas viven en condiciones deplorables de vida y sufren una agonía constante durante muchos años. (Instagram/bearsanctuary_ninhbinh)
Los osos de las granjas viven en malas condiciones de vida y sufren una agonía constante. (Instagram/bearsanctuary_ninhbinh)

La demanda de hiel de oso está impulsada por la creencia de que tiene cualidades medicinales, su uso es común en la medicina tradicional china y se encuentra en bebidas como el té, en cosméticos, y hasta en productos domésticos de uso diario como champú y pasta de dientes. Esta mercancía es comercializada principalmente en: China, Japón, Corea, Vietnam, Malasia y Taiwán, de acuerdo con datos de Animals Asia Foundation, fundación sin fines de lucro que, desde hace 25 años, busca poner fin a la industria de la bilis de oso.

Las granjas de osos para la extracción y comercialización de su bilis comenzaron en China en la década de 1980. La hiel se extrae de las vesículas biliares de los osos vivos y se utilizan diversas técnicas invasivas que provocan dolor intenso, infecciones y un sufrimiento constante.

El método de extracción preferido por los granjeros de bilis de oso es el del “goteo libre”, en el que someten a los animales a una cirugía para crear un conducto directo a sus vesículas desde su abdomen. La cirugía rara vez es realizada por un veterinario y es extremadamente antihigiénica, la mayoría de ellos muere por complicaciones y los que sobreviven sufren una agonía inmensa el resto de sus vidas.

Algunos osos incluso son enjaulados desde que son cachorros y nunca son liberados, muchos llegan a permanecer enjaulados hasta por 30 años.