Qué tener en cuenta al elegir la raza de perro ideal para la familia, según un experto

Especialistas en comportamiento animal y adiestramiento destacan la importancia de analizar factores como el espacio disponible, la energía del grupo familiar y la experiencia previa antes de sumar un nuevo integrante canino al hogar

Guardar
Ejemplar hembra de gran danés posando en exterior, raza gigante con porte noble y temperamento cariñoso y protector. – (Imagen Ilustrativa Infobae)
Garret Wing advierte sobre los riesgos de elegir razas de perros sin evaluar el estilo de vida y la experiencia familiar (Imagen Ilustrativa Infobae)

Elegir un perro como compañero familiar es una decisión que impacta en la vida diaria y requiere un análisis que va mucho más allá de la apariencia o la moda. El adiestrador profesional Garret Wing, con más de 20 años de experiencia entrenando perros policía, advierte sobre los riesgos de incorporar a la familia determinadas razas.

Wing insiste en que no todas las razas están hechas para cualquier tipo de persona o entorno, y subraya la importancia de considerar el espacio, el estilo de vida y la experiencia del dueño antes de tomar una decisión, según la revista de actualidad ¡Hola!.

Experiencia y advertencias de Garret Wing sobre razas caninas

Wing ha observado durante más de dos décadas que muchas familias eligen perros guiadas por la estética o las tendencias. Según su experiencia, cuando la elección se basa en estos factores y se ignoran cuestiones esenciales como el tamaño, el entorno o las necesidades de cada raza, surgen problemas de comportamiento, dificultades de adiestramiento y situaciones que pueden llegar a ser peligrosas en el hogar.

Expertos como Garret Wing subrayan la importancia de analizar el espacio disponible antes de incorporar un perro de raza grande o enérgica al hogar (Freepik)
Expertos como Garret Wing subrayan la importancia de analizar el espacio disponible antes de incorporar un perro de raza grande o enérgica al hogar (Freepik)

El adiestrador recalca que la compatibilidad entre el temperamento del animal y el estilo de vida de los miembros de la familia es determinante para una convivencia saludable. Wing recuerda que la falta de información o de autocrítica sobre la capacidad de atención y educación del perro suele derivar en frustración, tanto para los dueños como para el animal.

Motivos por los que ciertas razas pueden generar conflictos en familias

El principal error al elegir perro, según el especialista, es priorizar la estética sobre criterios prácticos y realistas. La falta de espacio, un estilo de vida poco compatible con la energía del animal y la ausencia de experiencia previa con perros de carácter fuerte o de gran tamaño pueden traducirse en conductas difíciles, problemas para adiestrarlos y escenarios de estrés tanto para el animal como para la familia.

La ansiedad en los perros  es un problema común. (Pixabay)
La falta de socialización y formación profesional en razas poderosas puede derivar en problemas de convivencia y seguridad doméstica (Pixabay)

En muchos casos, ciertas razas requieren formación profesional, socialización constante y un entorno adaptado. Si estos requisitos no se cumplen, la convivencia se complica y pueden aparecer situaciones indeseadas.

Existen razas que, por su fuerza, tamaño, instinto protector o nivel de energía, pueden no adaptarse bien a la vida familiar promedio, especialmente cuando los dueños carecen de experiencia o no pueden dedicarles el tiempo necesario.

Razas no recomendadas para la mayoría de los hogares

Entre los perros que Wing no recomienda para los que recién ingresan en el mundo de compartir el hogar con animales, el experto señala:

Mastín tibetano: es uno de los perros más poderosos y antiguos. Destaca por su instinto protector, independencia y gran tamaño, lo que lo convierte en un animal muy fuerte y territorial. El adiestrador advierte que estos perros son difíciles de controlar sin experiencia y pueden desarrollar comportamientos complicados si no se les brinda una guía firme y experta.

Perro robusto, perro imponente, perro tranquilo, características distintivas, perro vigilante, perro resistente, raza antigua - (Imagen Ilustrativa Infobae)
El mastín tibetano, por su instinto protector y fuerza, no se recomienda para familias sin experiencia en adiestramiento canino profesional (Imagen Ilustrativa Infobae)

Gran danés: aunque es conocido por su temperamento cariñoso y tranquilo, el experto señala que su tamaño descomunal supone un reto de convivencia en la mayoría de los hogares.

Este perro requiere reorganizar el espacio, adquirir accesorios especiales y una gran capacidad física para su manejo diario. Para muchas familias, estas exigencias resultan incompatibles con su vida cotidiana.

Un Gran Danés negro con pecho blanco yace en el suelo de madera sobre una alfombra estampada. Al fondo, una chimenea de piedra, estanterías y grandes ventanas.
El gran danés, aunque cariñoso, exige grandes adaptaciones de espacio y manejo diario, siendo poco adecuado para la vida cotidiana de la mayoría (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cane corso: criado para proteger y cazar, es catalogado como “demasiado perro para el 99,9% de la gente”. Su potencia física y su carácter territorial requieren experiencia, dedicación y una formación constante.

El especialista sostiene que no es recomendable para dueños primerizos ni para quienes viven en entornos residenciales comunes, ya que un manejo inadecuado puede derivar en problemas de comportamiento o seguridad.

Cane corso / Mastín italiano
El Cane Corso, una raza de gran potencia y carácter territorial, requiere propietarios con formación específica y dedicación constante

Recomendaciones para elegir perro según expertos

El mensaje de Garret Wing no es que estas razas sean peligrosas, sino que no están pensadas para todo el mundo. El adiestrador y otros expertos coinciden en que estos perros requieren experiencia, formación específica y mucho tiempo y dedicación.

Antes de elegir una, los especialistas recomiendan valorar aspectos como el estilo de vida, el espacio disponible, la experiencia previa con perros y el tiempo que se les puede dedicar. Elegir sin tener en cuenta estos criterios puede repercutir negativamente tanto en el bienestar del animal como en la armonía del hogar.