Por sospechas de que James Webb impulsó purgas anti-gay, piden que la NASA renombre a su telescopio estrella

El ex director de la agencia especial, cuyo nombre bautiza al telescopio que ha captado las imágenes inéditas del universo que se conocieron esta semana, fue funcionario durante los años que miles de personas LGBT+ fueron removidas de la administración pública.

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El telescopio James Webb fue lanzado fuera de órbita en diciembre de 2021. (Laura Betz/NASA via AP, File)

El nombre del telescopio que hoy deslumbra el mundo está asociado a persecuciones homofóbicas de mediados del siglo XX. El telescopio espacial James Webb, que envío el pasado martes las imágenes más nítidas conocidas del universo tras haberse lanzado a su periplo espacial en diciembre de 2021, fue bautizado así en honor a uno de los más reconocidos directores de la NASA, quien estuvo al frente de la agencia en los años 60s, cuando el programa Apolo se preparaba para enviar al primer hombre a la luna. Webb también sirvió como subsecretario en el Departamento de Estado de EE. UU. en la década del 50, período en que se llevó a cabo la persecución de homosexuales conocida popularmente como el “terror lila” (lavander scare, en inglés).

Durante ese tiempo –pero también en las décadas del 40 y el 60– miles de empleados del gobierno federal fueron despedidos o presionados a renunciar a causa de su orientación sexual o identidad de género. La justificación era que se consideraba a hombres y mujeres homosexuales como susceptibles de chantaje o poco fiables.

El telescopio James Webb, pensado para reemplazar al famoso telescopio Hubble, fue construido durante tres décadas con la colaboración de veinte países. Sus imágenes infrarrojas han mostrado con una profundidad y precisión nunca antes vistas las formas de galaxias, atmósferas de exoplanetas y la energía oscura del universo. Algunos astrónomos y miembros de la comunidad LGBT+ celebran el hito pero, como ha venido sucediendo desde 2015, cuestionan la nomenclatura del telescopio.

“Estoy tan emocionada por las nuevas imágenes y tan enojada con la sede de la NASA”, tuiteó Chand Prescod-Weistein, profesora asistente de física en New Hampshire y coautora de una columna de la revista Scientific American que en marzo de 2021 se opuso al nombre del telescopio. “Las directivas de la NASA se niegan obstinadamente a reconocer que la información pública sobre el legado de Webb significa que este no merece nombrar a un gran observatorio”, añadió la profesora.

James Webb purgas
El presidente Harry S. Truman visita las instalaciones de la NASA con su entonces administrador, James Webb, en los años 60's. (Heritage Space/Heritage Images via Getty Images)

En su columna, firmada también por otros activistas LGBT+ del mundo científico, invitaron a la NASA a replantear el nombre de su telescopio meses antes de que saliera de órbita. Entre sus argumentos, advierten que bajo la presidencia de Harry S. Truman el papel de liderazgo de Webb lo hace “en parte responsable de implementar lo que para entonces era una política federal: la eliminación de personas LGBT de la fuerza laboral”.

La política de exclusión gubernamental la aplicaban quienes estaban bajo su mando. “Los registros muestran claramente que Webb planeó y participó en reuniones durante las cuales entregó material homofóbico. No hay constancia de que haya elegido defender la humanidad de los perseguidos”, señalan los autores, que también se apoyan en el historiador David K. Johnson, autor del libro The Lavander Scare (el miedo lila, en referencia al miedo rojo durante la Guerra Fría) donde se “analiza la evidencia de archivo que indica que Webb, junto con otros en el liderazgo del Departamento de Estado, participó en las discusiones del Senado que finalmente dieron inicio a una serie devastadora de políticas federales”.

Según un comunicado enviado esta semana a NBC News, la NASA sostiene que historiadores de la agencia espacial realizaron una “búsqueda exhaustiva a través de los archivos actualmente accesibles sobre James Webb y su carrera”, además de consultas con expertos en el tema. La conclusión arrojada dice que no encontraron evidencia que justificara rebautizar al telescopio, aunque “están compilando su información ahora en una actualización que la agencia compartirá”.

Primera imagen en alta calidad enviada por el telescopio James Webb.
Primera imagen en alta calidad enviada por el telescopio James Webb.

El año pasado, Prescod-Weinstein también organizó una petición encabezada por otros científicos con motivo del cambio de nombre y que ha sido firmada por más de 1700 personas, según reporta la NBC News. En el documento se pide a la NASA que en lugar de nombrar James Webb al telescopio le “otorgue este honor a alguien cuyo legado corresponda a un telescopio cuyos datos se utilizarán en descubrimientos que inspirarán a futuras generaciones de astrónomos”.

En el artículo de Scientific American, los autores mencionan el caso de Frank Kameny, un astrónomo del Servicio de Mapas del ejército estadounidense contratado en 1957 que cuando se negó a brindar información sobre su orientación sexual fue investigado y más tarde despedido. “No pudo encontrar justicia a través de los tribunales en ese momento, pero pasó el resto de su vida como activista. El caso de Kameny es un claro ejemplo de la injusticia homofóbica durante la época en que Webb estaba activo”, señalan.

Adicionalmente, una publicación de marzo de la revista Nature reveló que la NASA estaba al tanto de un fallo de apelación que implicaba a un empleado de la agencia despedido en 1963 porque sus superiores sospecharon que era gay. James Webb era el jefe en ese entonces.

En declaraciones para El País en octubre de 2001, el mencionado historiador David Johnson sostiene que no conoce evidencia que señale a Webb como “promotor” de la persecución homofóbica contra los empleados federales. “La triste realidad es que casi nadie se oponía”, comenta sobre la también llamada cacería de brujas antigay. “En ese sentido, también los presidentes Kennedy y Johnson eran igual de cómplices: y en la NASA hay un Kennedy Space Center y un Johnson Space Center”, dice. Y aunque cree que son importantes las discusiones sobre el terror lila, “demonizar a Webb” le parece “equivocado”.

James Webb purgas
La NASA realizó una investigación y ha negado las acusaciones sobre Webb.

El nombre del telescopio se escogió sin controversias en 2002, cuando el entonces administrador de la NASA, Sean O’Keefe, anunció que así sería bautizado el próximo gran observador a construirse. En 2021, el mismo O’Keefe defendió la selección del nombre destacando la determinación de James Webb en la empresa y la exploración espaciales.

La científica Prescod-Weinstein se pronunció también al respecto: “Me parece que acá hay un doble estándar: le atribuyen a Webb la parte del legado que les conviene, y fingen que solo es responsable de las cosas que les parecen buenas”.

Como alternativa de nombre para el telescopio, la columna de la revista Scientific American propuso exaltar el legado de la estadounidense Harriet Tubman, mujer esclavizada que escapó de las cadenas de sus opresores y ayudó a varios centenares de negros esclavizados a escapar de las plantaciones del sur de Estados Unidos. En un recorrido nocturno, huyendo de los cazadores de esclavos, Tubman miró al cielo y se guió con la Estrella Polar para no ser atrapada y no perder el rumbo.

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