Buses híbridos diésel-GNC: la tecnología que ya rueda en el AMBA y acelera la transición energética

Ugarte, a través de Autobús S.A., pone a prueba en líneas del Área Metropolitana de Buenos Aires una solución dual que permite sustituir parte del gasoil por combustible de origen natural

Un autobús azul y plateado con la marca Ugarte circula por una calle asfaltada junto a una acera
Las unidades adaptadas por Ugarte ya realizan pruebas en líneas del AMBA con tecnología híbrida diésel-GNC (Ugarte)
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La transición hacia formas de movilidad más eficientes plantea nuevos desafíos para el transporte urbano de pasajeros. En ese escenario, las alternativas que permiten reducir el consumo de combustibles tradicionales sin exigir una renovación inmediata de todo el parque adquieren un papel relevante.

En la Argentina, el desarrollo de soluciones aplicables sobre unidades existentes aparece como una vía para acompañar ese proceso. La posibilidad de incorporar gas natural a los motores diésel permite avanzar hacia una operación con menor consumo de gasoil mientras continúa el desarrollo de la infraestructura necesaria para el abastecimiento de GNC.

Con ese objetivo, Ugarte, a través de Autobús S.A., ensaya en servicio real una tecnología híbrida diésel-GNC, conocida como “dual fuel”, sobre distintos modelos de chasis urbanos. Las primeras unidades convertidas ya circulan con habilitación de ENARGAS y mantienen vigente su verificación técnica.

Una tecnología que ya se prueba en las calles

Actualmente, los ensayos se realizan sobre plataformas Mercedes-Benz, utilizadas por una amplia parte del transporte colectivo argentino. Durante estas semanas, las unidades recorren líneas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) para obtener mediciones de consumo en condiciones reales de operación.

Autobús moderno de colores gris, azul y negro sobre una calle de asfalto, con edificios y un cartel que indica Avenida de Mayo al fondo
El sistema permite incorporar gas natural al motor diésel sin modificar su funcionamiento original (Ugarte)

El funcionamiento parte de una premisa: el motor diésel mantiene su configuración original. No se abre ni se modifica su principio de funcionamiento, mientras un sistema electrónico incorpora gas natural al aire que ingresa al propulsor para reemplazar una parte del gasoil.

De esta manera, el reemplazo puede alcanzar hasta el 50% a velocidad constante y promedia entre el 25% y el 30% durante el uso urbano. Además, si el suministro de gas se termina, el colectivo continúa funcionando con diésel, una característica que permite mantener la prestación del servicio.

Por otra parte, en los motores modernos con electrónica de última generación, el sistema dual incorpora el gas de manera controlada mediante un módulo electrónico. Este dispositivo dosifica la mezcla según las condiciones de marcha, mientras el esquema original de inyección diésel permanece intacto.

Una alternativa para acompañar la transición

La propuesta apunta a generar una transición progresiva sin depender exclusivamente de la renovación del parque automotor. Al convertir unidades que ya están en circulación, es posible comenzar a utilizar gas natural de forma inmediata mientras se desarrolla la infraestructura de carga y abastecimiento de GNC.

Además, el parque de transporte se renueva de manera natural a un ritmo estimado de entre 7% y 10% anual, con unidades 0 km a GNC dedicado o híbridas. En ese proceso, la conversión puede impulsar el consumo de gas natural en el corto plazo y acompañar la evolución hacia nuevas tecnologías.

Otro aspecto está relacionado con la inversión requerida. La adaptación de una unidad existente representa una alternativa de menor costo frente al reemplazo completo del vehículo, mientras que el ahorro de combustible permite estimar un repago de entre 6 y 13 meses, según las condiciones de utilización de cada línea.

Un autobús plateado, azul y negro de la marca Mercedes-Benz visto desde atrás en una calle con árboles y edificios
Las conversiones se realizan en Argentina sobre distintos modelos de chasis urbanos (Ugarte)

A esto se suma que los repuestos habituales no requieren modificaciones. Las empresas de transporte pueden conservar sus pañoles y stocks actuales, mientras la conversión se realiza en el país con mano de obra argentina y proveedores con trayectoria en el mercado local.

Un desarrollo frente a las nuevas exigencias

El proyecto reúne a Ugarte/Autobús S.A. como integrador industrial, con una línea de montaje dedicada a las conversiones en su planta. También participa Landi Renzo, fabricante italiano de sistemas de gas vehicular, cuyo kit dual fuel para motores pesados fue ensayado en laboratorios nacionales.

Los ensayos sobre el universo de chasis Mercedes-Benz buscan que esta solución pueda acompañar tanto a operadores como a carroceros. El desarrollo también se vincula con las nuevas condiciones regulatorias para el transporte colectivo.

La Resolución 111/SECT/25 establece que, desde el 1° de enero de 2027, las unidades 0 km registradas para el transporte colectivo de pasajeros deberán contar con motorización a GNC o eléctrica. A su vez, el esquema tarifario vigente contempla una compensación diferencial para los pasajeros transportados en unidades de este tipo.

En ese marco, Ugarte plantea un puente entre el parque actual y la próxima etapa de la movilidad urbana. La posibilidad de adaptar colectivos existentes permite incorporar gas natural sin esperar una renovación total de las unidades.

Así, este ensayo presenta una alternativa que combina infraestructura disponible, tecnología dual y aprovechamiento del parque existente. El objetivo es avanzar hacia un transporte con menos emisiones, mientras la industria prepara las condiciones para una transición energética de mayor alcance.