El desafío de construir negocios sostenibles atraviesa hoy a la industria de bebidas y alimentos en la Argentina, donde el equilibrio entre rentabilidad, crecimiento y responsabilidad ambiental se volvió un eje estratégico central.
En Infobae Talks Triple Impacto, Juan Pablo Barrale, gerente de Asuntos Corporativos y de Sustentabilidad de CCU Argentina, explicó cómo la compañía integra la sustentabilidad al corazón de su modelo de negocio y apuntala su gestión en toda la cadena de valor.
“Para nosotros, la sustentabilidad es uno de los pilares estratégicos, junto con la rentabilidad y el crecimiento. Es una estrategia de negocio que define cómo usamos los recursos, cómo diseñamos los envases, cómo gestionamos el trabajo de nuestra gente y cómo nos vinculamos con las comunidades”, destacó el ejecutivo durante su conversación con Agostina Scioli.
Economía circular y formalización de recuperadores
Uno de los pilares fundamentales de la estrategia es la vocación circular, inserta dentro de la agenda de “Planeta”. Bajo este paraguas, crearon una iniciativa que se propone formalizar y fortalecer el rol de quienes se dedican a recolectar materiales en las ciudades y, al mismo tiempo, mejorar la tasa de reciclaje y la eficiencia en la gestión de residuos.
“‘Recuperadores’ nació en 2011, junto a Fundación Avina y Danone. Hoy, trabajamos con 43 cooperativas en 40 ciudades y 5.800 recuperadores urbanos forman parte del programa”, detalló Barrale.

La magnitud del impacto se refleja en los números: al año se juntan 17 mil toneladas de reciclables y casi 2.000 son de PET, que es la estrella del reciclaje. Más allá de los volúmenes, la iniciativa busca que estos trabajadores cuenten con capacitación, formación y mejores condiciones laborales, y que puedan comercializar sus materiales a precios justos.
Agua: gestión eficiente, conservación y acceso
El manejo responsable de este recurso es fundamental para la operación. “Básicamente, hacemos bebidas, cervezas, aguas, saborizadas, sidras, vinos. Para nosotros, la gestión del agua es clave, pero también lo es para el ecosistema y las comunidades donde operamos”, afirmó. La estrategia se basa en tres ejes: eficiencia, conservación y acceso.
La reducción del consumo por litro producido representa un logro destacado en materia de eficiencia. “Hace diez años, para hacer un litro de cerveza se usaban nueve litros de agua. Hoy se usan menos de tres”, subrayó Barrale. La meta para 2030 es reducir en un 60% los consumos respecto de una década atrás.

Respecto al eje de conservación, la Reserva Villavicencio en Mendoza -60 mil hectáreas con 45 humedales y declarada sitio Ramsar- es un emblema de biodiversidad y protección ambiental. Allí se origina el agua Villavicencio, y la empresa mantiene activamente la reserva. Además, participa del Fondo del Agua Río Mendoza, junto a otros actores privados y el Estado. Se trata de una iniciativa para regenerar la cuenca y asegurar su volumen en el tiempo.
“Trabajamos mucho en las comunidades, con el Banco de Alimentos y en lugares como Chascomús y Mendoza, instalando filtros para garantizar el acceso”, detalló. Se estima que más de 1.5 millón de personas por año se benefician con estos programas, que combinan donaciones y trabajo articulado con gobiernos y organizaciones del sector privado.

Metas y avances concretos
La agenda de CCU para 2030 incluye 30 objetivos distribuidos en los pilares de Planeta y Personas. Entre los principales desafíos se encuentran que el 100 % de los envases sean reciclables y contengan al menos un 50 % de material reciclado, que las plantas no generen residuos, la reducción de emisiones de carbono y el aumento del uso de energías renovables.
En relación al agua, el objetivo es bajar los consumos y llegar a más gente con agua segura. “Un millón y medio de personas por año acceden a agua de calidad gracias a que CCU trabaja de esta forma”, remarcó Barrale. Según el ejecutivo, la compañía ahorra cientos de millones de litros de agua que antes se extraían de ríos o cuencas acuíferas. “Nadie nos lo exige, es una autoexigencia que las empresas tenemos”, reflexionó.
La gestión de personas y el impacto en las comunidades también son parte de la estrategia. El foco está en generar ambientes de trabajo saludables, impulsar el desarrollo personal y contribuir al progreso de las comunidades donde opera la compañía.“Nos gusta trabajar con nuestra competencia, con otros actores. Los problemas no son solo nuestros, son generales y compartidos. Cuando nos ponemos de acuerdo, es mucho más efectivo”, concluyó Barrale.
Más Noticias
Cuál es la tecnología utilizada en el mercado de autos usados para asegurar valor y confianza
Nuevas herramientas digitales y análisis de datos transforman el proceso de venta para ofrecer referencias claras y simplificar gestiones de usuarios de todo el país

Cuáles son las claves para inscribirse en una carrera universitaria en 2026
Con foco en la empleabilidad, una institución bonaerense impulsa una oferta académica orientada al crecimiento profesional, la innovación y la actualización permanente

Martín Cirio y karaoke coreano: así fue la apertura de una reconocida marca de K-Beauty
Skinko celebró su llegada a DOT Baires Shopping con una experiencia que combinó cultura coreana, skincare, makeup, música, tecnología y dinámicas interactivas para descubrir el propio glow

Una cifra récord: el clásico nacional de las loterías pone en juego USD 3 millones libres de impuestos
Con motivo de un nuevo aniversario, Quini 6 realizará el 9 de agosto una edición especial bajo la modalidad sale o sale

Las carreras de comunicación cambian: el rol de los datos y la inteligencia artificial en esta nueva era
La expansión de las redes sociales, el streaming y el ecommerce impulsa perfiles híbridos que cruzan contenidos, análisis y planificación, con oportunidades laborales en agencias, empresas, medios y proyectos multiplataforma


