La reasunción de Maduro -tras unas elecciones notoriamente fraudulentas- hizo estallar a la región y al mundo en un solo grito. Salvo los miserables de siempre, no queda nadie en su sano juicio que no cargue contra el dictador de poca monta, que se aferra cada vez más a su mentor Hugo Chávez y a un imaginario Simón Bolívar, quien debe estar retorciéndose en su tumba de sólo pensar que el sueño de una Venezuela unida lo esté dilapidando este conductor de buses. El Presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, se declaró presidente encargado según los derechos que le otorga la Constitución y -a partir de ahí- el mundo occidental se encolumnó detrás de la gigantesca ola de venezolanos que no soportan más vivir asfixiados por el régimen. Todos, menos algunas republiquetas bananeras, dictaduras encubiertas y la facción troskoperonista llamada kirchnerismo, que sigue defendiendo una supuesta democracia donde sólo por manifestar en las calles se cargó cientos de muertos.

Donald Trump instó en las últimas horas a la Unión Europea a condenar a Maduro. “La dictadura de este impresentable, que quiere instalar una nueva Cuba en el siglo XXI, es inaceptable. Si no desisten, los lleno de Wallgreens y Dunkin Donuts ”
Donald Trump instó en las últimas horas a la Unión Europea a condenar a Maduro. “La dictadura de este impresentable, que quiere instalar una nueva Cuba en el siglo XXI, es inaceptable. Si no desisten, los lleno de Wallgreens y Dunkin Donuts ”

Maduro es el poco lúcido pupilo de Hugo Chávez, quien estudió en la Ciudad de la Habana en una escuela de formación de cuadros políticos de izquierda llamada "Ñico López", donde se lo adoctrinó para cumplir lo que está haciendo ahora: interminables cadenas nacionales con el objetivo de mantener vivo el espíritu del comandante, mientras hambrea y reprime a la clase media y baja de su país, en nombre de una revolución psicodélica que sortea golpes de Estado imaginarios orquestados por el gobierno norteamericano de turno. Como si él no tuviera que ver con el fracaso estrepitoso del modelo narco-socialista impuesto en el país caribeño que llegó a ser un faro de cultura y negocios para el continente. Hoy Venezuela se debate entre un delirante que asumió el país como propio, sumido en una crisis económica que lo llevó a querer retirar 1200 millones de dólares en lingotes de oro de un Banco inglés, cuyo gerente comenzó a reírse en ese instante y pidió que lo detuvieran en Navidad porque tiene gente invitada en su casa. El chavismo es el kirchnerismo, pero embriagado de ron.

La llegada de la aerolínea rusa Nordwind despertó todo tipo de sospechas. Dicen que por esa vía se fugaron toneladas de oro venezolano. Desde el Kremlin aseguran que nunca aceptarían algo semejante, pero que por 20 toneladas valía la pena ensuciarse ante el mundo.
La llegada de la aerolínea rusa Nordwind despertó todo tipo de sospechas. Dicen que por esa vía se fugaron toneladas de oro venezolano. Desde el Kremlin aseguran que nunca aceptarían algo semejante, pero que por 20 toneladas valía la pena ensuciarse ante el mundo.

"Venezuela es el día después del triunfo de Daniel Scioli", se repite en la mayoría de las redes sociales. Exagerado o no, con sólo mirar lo que sucede en la Republica Bolivariana de la Provincia de Santa Cruz, no estamos tan lejos. Obviamente aparecen los detractores que dicen que "Macri no pega una, que la inflación fue del 47%, que el aumento de las tarifas es tremendo, que la carga impositiva es asfixiante". Y la verdad que tienen razón. Pero una cosa es que al presidente lo critiquen quienes sufren de verdad y otra muy distinta es que lo repita una asociación ilícita que aún no se entiende cómo siguen libres luego de vaciar el país. Encima tienen el descaro de dar cátedra cómo si supieran. Macri será condenado en octubre en las urnas, si la gente no le cree o piensa que no está capacitado para gobernar el país. Cristina, Scioli, Aníbal, Amado, Alberto, Luis, Hebe y tantos otros, ya cuentan con la condena social, mientras esperan la de la justicia. "Cuando los jueces se renueven, porque estos mismos están todos comprados", comenta al pasar el del delivery que vino a dejar una pizza de muzzarella. Mientras tanto, el kirchnerista promedio se horroriza por el acuerdo con el FMI, pero no por los 36 mil millones de dólares de coimas que sus líderes políticos se robaron de la obra pública. En fin.

Diosdado Cabello conduce “Con el Mazo Dando”. Una especie de Peter Capusotto -por lo bizarro- pero de verdad. En este programa surrealista, Diosdado le pega a todos sin contemplación, incluso a Nicolas Maduro. Y sí, Diosdado es más malo que la lepra.
Diosdado Cabello conduce “Con el Mazo Dando”. Una especie de Peter Capusotto -por lo bizarro- pero de verdad. En este programa surrealista, Diosdado le pega a todos sin contemplación, incluso a Nicolas Maduro. Y sí, Diosdado es más malo que la lepra.

Los populismos utilizan los medios como política de Estado. El mejor ejemplo en Venezuela es "Con el Mazo Dando", un programa que se emite hace años por el canal estatal VTV, conducido por el Heinrich Himmler del chavismo, el encargado de denunciar con nombre y apellido a los conspiradores. Diosdado Cabello, además, es uno de los ideólogos del cierre de RCTV (Radio Caracas Televisión), el canal más antiguo y prestigioso del país que fue intervenido luego de 53 años ininterrumpidos al aire. No necesitamos irnos tan atrás en el tiempo. Desde el 10 de octubre de 2014, la revolución bolivariana resolvió bloquear todos los accesos a Infobae, el medio online que estás leyendo en este mismo momento y, en febrero de 2017, la CNT increpó a las compañías de cable a que sacaran inmediatamente de la grilla la señal de CNN en español. Luego hizo lo mismo con NTN24 de Colombia y así continuó con quien los contradijera en su cruzada. Pero el militante kirchnerista extraña los multimedios amigos que tiraban 100 ejemplares por día y tenían medio punto de rating entre todas las señales juntas, porque enfrentaban con valentía -bueno, con la pauta oficial- la campaña del desánimo instalada por los medios opositores. Así piensan gobernar si ganan.

En sus clásicas conferencias de prensa en el avión que lo lleva de regreso a Roma, uno de los corresponsales le preguntó si se iba a pronunciar sobre el desastre de Venezuela “Ya lo dije mil veces. No intercedo en conflictos peronistas, chavistas, castristas o los quilombos que me arma Grabois”.
En sus clásicas conferencias de prensa en el avión que lo lleva de regreso a Roma, uno de los corresponsales le preguntó si se iba a pronunciar sobre el desastre de Venezuela “Ya lo dije mil veces. No intercedo en conflictos peronistas, chavistas, castristas o los quilombos que me arma Grabois”.

Si de un Papa se espera que interceda por la paz, de un Papa nacido en Latinoamérica lo mínimo que se pretende es que le ponga un freno a esta banda de asesinos que matan a sangre fría a inocentes. Si bien Francisco lleva casi 6 años en Roma, vivió 76 de sus 82 años en el mismo continente de estos maleantes. Somos pocos en este barrio y nos conocemos todos, así que no hay mucho margen para hacerse el distraído. Francisco no es Dios, pero sí su representante en la Tierra. Por lo tanto se vería con agrado que no anteponga sus simpatías ideológicas por sobre las necesidades de los que sufren. Si le quitamos la fe y asumimos que la Iglesia es una corporación, ya es hora de que su máximo responsable atienda las quejas provenientes de los millones de clientes que llegan a la casa matriz en Roma y a las miles de sucursales repartidas en el mundo. Esta crisis no se resuelve con un par de Ave Marías, tres Padre Nuestros y una charla informal con la prensa en el avión de vuelta a Roma. El Sumo Pontífice tiene la oportunidad histórica de liderar una salida pacífica a una inevitable guerra civil. "Recen por mi", repite a diario. ¿Qué tal si lo hacemos por Venezuela?