
Un equipo de arqueólogos españoles identificó más de 150 yacimientos subacuáticos, incluidos 130 pecios -barcos hundidos-, en la bahía de Gibraltar, que abarcan desde la Antigüedad hasta el siglo XX.
El hallazgo, realizado por especialistas de la Universidad de Cádiz, reveló la magnitud del tráfico marítimo y la riqueza histórica de una de las rutas navales más transitadas del planeta. Según informó la agencia de noticias Associated Press (AP), los restos sumergidos corresponden a embarcaciones púnicas, romanas, medievales y de épocas más recientes.
PUBLICIDAD
Un cementerio marítimo bajo el Estrecho
La bahía de Gibraltar se consolidó como un escenario privilegiado para la investigación arqueológica subacuática. De acuerdo con los datos presentados por la universidad española, el nuevo registro abarca desde el siglo V a. C. hasta la Segunda Guerra Mundial, lo que proporciona un testimonio directo de la evolución de la navegación y las rutas comerciales entre el mar Mediterráneo y el océano Atlántico.
Según detalló AP, los trabajos de exploración se basan en campañas de buceo y el uso de tecnología avanzada de cartografía submarina. “El fondo marino de la bahía podría albergar hasta 2.000 naufragios”, estimó uno de los investigadores citado por la agencia. Esta cifra subraya la importancia estratégica del enclave y su papel en la historia marítima europea y mundial.
PUBLICIDAD
La documentación y cartografía de estos yacimientos permite reconstruir patrones de tráfico, comercio, migraciones y conflictos armados en la región. Los arqueólogos identificaron áreas donde coexisten restos de distintas épocas, lo que sugiere una ocupación y uso continuado del paso marítimo a lo largo de dos milenios.

Metodología y relevancia de los hallazgos
El equipo de investigadores optó por una estrategia no invasiva: priorizar la documentación exhaustiva y la cartografía precisa de los sitios arqueológicos, en lugar de extraer materiales. Este enfoque favorece la conservación y el estudio de los contextos originales. Los investigadores emplearon técnicas de buceo profesional combinadas con sonares de barrido lateral y magnetómetros para localizar y mapear los restos con alta resolución.
PUBLICIDAD
Según la información difundida por AP, los pecios identificados incluyen embarcaciones de épocas tan antiguas como la púnica y la romana, así como navíos medievales y de la Edad Moderna temprana. Algunos de los restos conservan elementos estructurales y cargas originales, lo que facilita el análisis de las rutas comerciales y la interacción de las culturas que transitaron por el estrecho de Gibraltar.

“Estamos ante un registro único sobre el comercio, las migraciones y los conflictos que atravesaron este cruce estratégico”, explicó uno de los arqueólogos en declaraciones recogidas por la agencia. La diversidad de los hallazgos refleja la intensa actividad marítima y el carácter multicultural de la zona durante más de 2.000 años.
PUBLICIDAD
Entre los elementos de mayor interés figuran las concentraciones de pecios en determinadas áreas de la bahía, donde se superponen embarcaciones de distintas épocas. Estas acumulaciones permiten estudiar la evolución de las técnicas de construcción naval, los cambios en las rutas y la adaptación de los navegantes a diferentes desafíos ambientales y políticos.
Un legado sumergido en espera de nuevas investigaciones

El hallazgo de este “cementerio submarino” en la bahía de Gibraltar abre nuevas perspectivas para la investigación histórica y arqueológica, según destaca Associated Press. Por ahora, el equipo de la unversidad española descarta la extracción masiva de restos y apuesta por profundizar en la documentación y el análisis multidisciplinar de los yacimientos.
PUBLICIDAD
Los expertos consideran que solo una parte reducida del fondo marino fue explorada en detalle, lo que deja abierta la posibilidad de futuros descubrimientos. La investigación se encuentra en una fase en la que prima la preservación de los sitios y la interpretación de los datos obtenidos, con el objetivo de comprender la dinámica de las culturas que utilizaron el estrecho de Gibraltar como vía de conexión e intercambio.
La agencia AP subrayó que estos avances contribuyen a poner en valor el patrimonio subacuático y a sensibilizar sobre la necesidad de protegerlo frente a amenazas como el expolio, la contaminación y el impacto de la actividad humana.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Una bala que no llegó al corazón y una camisa bañada en sangre: el discurso que salvó a un presidente de Estados Unidos
Theodore Roosevelt fue atacado durante un acto de campaña en Milwaukee el 14 de octubre de 1912. El dirigente siguió con el acto pese a estar herido

Menos de dos segundos de movimiento en un jardín: la primera película de la historia del cine y la desaparición de su inventor
El 14 de octubre de 1888, el francés Louis Le Prince utilizó una cámara de su invención para filmar a cuatro personas en el parque de la casa de sus suegros en Leeds. De apenas 20 fotogramas y una duración de solo 1,6 segundos, “La escena del jardín de Roundhay” es considerada la película fundante del séptimo arte. Dos años después, su autor desapareció sin dejar rastros tras abordar un tren

La reina que aspiró al trono inglés y terminó en el cadalso por orden de su prima Isabel I: la trama de intrigas y traiciones
Arrestada en 1586 tras ser descubierta avalando un plan para asesinar a su prima, María Estuardo pagó con su vida una rivalidad que duró casi dos décadas y atravesó dos religiones

Hace más de 20 años da clases gratuitas a personas con discapacidad en Manchester: la historia del entrenador que inspira a millones
Javeno McLean comenzó a dar entrenamiento gratuito tras observar que los gimnasios dejaban afuera a adultos mayores y habitantes con discapacidad; hoy dedica hasta 90 horas semanales a esa tarea

Tres décadas apodado “Botas Verdes”: la historia del soldado indio que el Everest no devolvió
Morup tenía 47 años cuando la tormenta sorprendió a su grupo en 1996; su esposa, Konchak Yangskit, y su hijo Punchok Dorjai preparan un funeral en Leh, Ladakh, tras la identificación genética




