La increíble historia de tres hermanos escoceses que cruzaron el Pacífico a remo y batieron un récord mundial: “La Luna era nuestra amiga”

Jamie, Ewan y Lachlan Maclean completaron la remada sin asistencia más larga de la historia, desde las costas de ambos países, tras 132 días en alta mar. La hazaña se logró pese a condiciones extremas, olas de hasta nueve metros y desvíos de ruta por tormentas

Guardar
Google icon
Tres hombres sonríen junto a un bote naranja y morado con 'Rare Whisky'. Uno está en el bote, dos de pie. Detrás, una bandera peruana y personal naval
La travesía que unió deporte extremo, solidaridad y el recuerdo familiar dejó una marca imborrable en la historia de la navegación. La odisea enfrentó riesgos inusuales y desafíos inesperados en cada etapa. (Captura de video)

Los hermanos escoceses Jamie, Ewan y Lachlan Maclean cruzaron el océano Pacífico a bordo de una embarcación sin motor ni apoyo externo, remando de Perú a Australia. El desafío, que comenzó en Lima el 12 de abril de 2025 y finalizó en el puerto de Cairns tras 132 días, cubrió 14.484 kilómetros, estableciendo un récord mundial de remada oceánica sin asistencia tanto en distancia como en tiempo. Más allá del objetivo deportivo, la expedición aspiró a recaudar más de USD 1.000.000 para proyectos de agua potable en Madagascar.

Según el medio británico BBCNews, los hermanos enfrentaron olas gigantescas, mareos persistentes y jornadas de hasta 18 horas remando bajo el sol. “Nos habían advertido que estaba entrando un anticiclón y que era inevitable que fuéramos a chocar con él. Eran las peores condiciones a las que cualquiera de los tres se hubiera enfrentado”, explicó Jamie Maclean. Durante una noche de tormenta, una ola arrastró a Lachlan fuera del bote, poniéndose a prueba la preparación del equipo. “No sabía dónde quedaba arriba, ni dónde quedaba abajo, y en la más profunda oscuridad”, evocó Lachlan sobre el incidente.

PUBLICIDAD

El desafío trascendió lo físico y se convirtió en una prueba de resistencia mental y trabajo en equipo. Los hermanos, que crecieron en Escocia y aprendieron a remar en la costa noroeste, debieron superar no solo la fatiga sino también la logística de enviar su embarcación y suministros a Perú. La preparación incluyó años de entrenamiento y simulaciones nocturnas de rescate para afrontar el riesgo de caer al agua en la oscuridad. “Hacíamos sesiones de entrenamiento en las que uno se lanzaba al agua de noche para acostumbrarse a nadar y volver a subir al barco”, detalló Jamie.

Preparativos, ruta y adversidades en alta mar

Un hombre tocando la gaita en un bote, acompañado por dos personas más. El bote está en el agua, con un paisaje montañoso y el cielo claro de fondo
La embarcación lleva el nombre de una hermana ausente y transformó la aventura en una historia de esperanza y compromiso. Nadie anticipó el drama ni la trascendencia de aquella noche en alta mar. (Captura de video)

El barco, nombrado Rose Emily en homenaje a una hermana fallecida antes de nacer, representó la unión familiar durante la travesía. Los hermanos adaptaron su rutina a extensas jornadas de remo, cambios bruscos de clima y la gestión de recursos limitados. El inicio se retrasó por problemas logísticos en la aduana y, una vez en ruta, el mareo y la dificultad para retener alimentos complicaron las primeras semanas.

PUBLICIDAD

El medio británico aseguró que los turnos de remo se repartieron entre 16 y 18 horas diarias, con el sol intenso y dos pequeños cubículos como único refugio. Los primeros 6.500 kilómetros, sin tocar ninguna isla, estuvieron marcados por la rutina, pero también por amaneceres, atardeceres y los ciclos lunares. “La Luna era nuestra amiga, como cuando las condiciones se pusieron difíciles”, contó Lachlan, quien subrayó la influencia de la naturaleza para mantener la orientación en la noche.

El trayecto sufrió numerosos desvíos por condiciones meteorológicas extremas. Un anticiclón obligó a los hermanos a cambiar el destino inicial de Sídney a Brisbane, pero un nuevo cambio de viento los dirigió finalmente al puerto de Cairns. Cada decisión exigió cálculos precisos de ruta, reservas de comida y gestión del cansancio acumulado.

Supervivencia, rescate y llegada a Australia

El momento más crítico sucedió cuando una ola de siete metros lanzó a Lachlan al agua. El arnés de seguridad logró mantenerlo unido al bote y, tras varios intentos y la ayuda de su hermano Ewan, regresó a bordo. “Me entró una angustia tremenda al pensar que podía haber perdido el bote y quedar a la deriva en esas condiciones”, dijo Lachlan sobre la experiencia. El episodio destacó la importancia de la seguridad y la confianza mutua.

Dos hombres en un bote azul y blanco, uno toca la gaita. Otro bote rojo y un bote de remo con dos personas están en el agua. Palmeras y edificios en el fondo
Una ruta marcada por el azar meteorológico, la frustración y momentos de euforia inesperada. El reencuentro familiar y el apoyo mundial redefinieron el sentido del logro apenas tocada tierra. (Captura de video)

Con la costa australiana ya en el horizonte, tras 132 días, los hermanos sintieron alivio y cansancio. La llegada a Cairns se produjo de noche, entre las luces del puerto y el sonido de gaitas tocadas por amigos que viajaron especialmente para recibirlos. “Abrazar a nuestra mamá y a nuestras parejas después de tanto tiempo fue un momento especial”, expresó Jamie. El padre celebró desde Escocia, donde la familia organizó una fiesta paralela.

La expedición no solo batió un récord mundial, sino que movilizó a miles de personas en todo el mundo para apoyar la causa del acceso al agua potable. Jamie señaló que el proyecto les recordó la capacidad de su historia para conectar a personas de diferentes países. La recaudación de fondos se sumó al legado de la travesía, que fue más allá del logro deportivo.

El valor del trabajo en equipo y el compromiso social

La travesía de los Maclean marcó un hito en la navegación a remo por la magnitud del reto y su mensaje de superación. Los hermanos demostraron que la combinación de preparación, confianza y solidaridad puede superar grandes obstáculos. Lachlan remarcó que el éxito no depende solo del tipo de persona, sino del equipo y las buenas intenciones que los unen. “Entre los tres funcionamos como algo más que la suma de nuestras partes”, afirmó.

El legado de la expedición trascendió el deporte y se orientó al compromiso con causas globales como el acceso al agua potable. Rose Emily, la embarcación, quedó como símbolo de unión familiar en el viaje de los hermanos Maclean.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

La historia de “la dama de la lámpara”, la enfermera que abandonó una vida confortable para curar heridos en el horror de la guerra

Florence Nightingale escribió más de 150 libros, folletos e informes sobre salud. Su legado principal consistió en transformar los hospitales en espacios más limpios y seguros

La historia de “la dama de la lámpara”, la enfermera que abandonó una vida confortable para curar heridos en el horror de la guerra

Una bayoneta de la Primera Guerra Mundial y un “agente comunista”: el día que un sacerdote intentó asesinar al papa Juan Pablo II

En mayo de 1982, el pontífice sufrió un atentado que fue silenciado por casi tres décadas. Detalles inéditos, versiones enfrentadas y secretos del Vaticano que envuelven el extraño episodio de un ex sacerdote español

Una bayoneta de la Primera Guerra Mundial y un “agente comunista”: el día que un sacerdote intentó asesinar al papa Juan Pablo II

La vida del “Ángel de Varsovia”, la mujer que desafió al nazismo para salvar a 2.500 niños de morir en los campos de exterminio

Mientras el terror nazi convertía al Gueto de Varsovia en una antesala del exterminio, Irena Sendler organizó una de las operaciones humanitarias más conmovedoras de la Segunda Guerra Mundial. El 12 de mayo de 2008 murió a los 98 años

La vida del “Ángel de Varsovia”, la mujer que desafió al nazismo para salvar a 2.500 niños de morir en los campos de exterminio

El día que dos adictos a la bebida se encontraron por primera vez para darse apoyo y plantaron la semilla de Alcohólicos Anónimos

William Wilson y el doctor Robert Smith luchaban contra su dependencia del alcohol cuando se vieron las caras el 12 de mayo de 1935 en Akron, Ohio, y se contaron sus experiencias y frustraciones. En ese encuentro no solo decidieron apoyarse mutuamente sino ayudar a otros que estuvieran en su situación. Poco después se convertían en Bill W. y el Doctor Bob, los dos fundadores de la organización que hoy tiene más de dos millones de miembros en el mundo

El día que dos adictos a la bebida se encontraron por primera vez para darse apoyo y plantaron la semilla de Alcohólicos Anónimos

El ulama, el deporte más antiguo de América, resiste 3.400 años de historia y encuentra en el Mundial 2026 su mayor vitrina

La actividad atraviesa un resurgimiento impulsado por el turismo y la visibilidad del fútbol internacional, aunque sus practicantes temen perder su identidad cultural

El ulama, el deporte más antiguo de América, resiste 3.400 años de historia y encuentra en el Mundial 2026 su mayor vitrina