
El chico nació en Chiswick, Middlesex un 30 de enero de 1951, un área próspera de las afueras de Londres. Su padre Greville era un agente de seguros y su madre, Winifred una manager teatral. Su historia como músico se inició desde muy temprano, cuando en una Navidad sus padres le regalaron a los cinco años una batería de juguete. El regalo, que había llegado al arbolito como un juego más, fue nada menos que el instrumento de uno de los músicos con mayor éxito y multipremiados del rock. Con la tele encendida o escuchando la radio, el pequeño aprendió a tocar jugando. Y a falta de una educación musical en un conservatorio, creó su propio método para leer y escribir música, hecho que demostró muy pronto que reunía talento e inteligencia.
A los 14, cuando ingresó a la Barbara Speake Stage School, comenzó a trabajar, pero no como baterista, sino como actor y modelo. Logró un rol en un musical, llamado Oliver!, basado en la novela de Charles Dickens, Oliver Twist. Más tarde, trabajó en A Hard Day’s Night una película protagonizada por Los Beatles, durante su mayor apogeo en 1964. Debutaba en la pantalla grande como un chico del público, junto a la también desconocida hasta ese momento Charlotte Rampling. Luego filmó otra película y su carrera parecía ir en esa dirección. Pero poco a poco, corrigió ese camino, esa vocación que había hecho su llamado tan temprano. En la Escuela Comunitaria Chiswick dio sus primeros pasos en una banda, llamada The Real Thing y luego se unió a otra, de nombre The Freehold, donde compuso su primera canción: “Lying, Crying, Dying”
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En 1970 la revista Melody Maker convocó a un baterista sensible a la música acústica y él no dudó en presentarse. La audición se hizo en la casa de los padres de Peter Gabriel y debía tocar sobre algunas pistas del segundo álbum del grupo Genesis, Trespass. El adolescente llegó temprano a la cita y se aprendió los temas de memoria mientras escuchaba a los otros y corrió con ventaja. En el tercer álbum de la famosa banda, Nursery Cryme, se ocupó de la batería, la percusión y empezó a cantar. Desde entonces, su fama no paró de crecer y llegó a convertirse en el vocalista de esa misma banda cuando Gabriel la dejó para dedicarse a su carrera de solista. Algo que más tarde haría él pero en paralelo a Genesis, con un éxito arrollador.
A la par de Michael Jackson y Paul McCartney, esta estrella vendió más de 100 millones de discos en todo el mundo.
Respuesta: el chico de la foto es Phil Collins
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