La masacre de Wonderland: cocaína, un actor porno atrapado entre dos bandas narco y cuatro asesinatos a martillazos

En 1981, cuatro integrantes de una banda de narcotraficantes fueron asesinados en una casa de Los Ángeles. La única sobreviviente perdió la memoria y el actor porno John Holmes quedó en el centro de una trama de traiciones, drogas y venganzas que, 45 años después, sigue sin culpables condenados

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Asesinatos de Wonderland
En julio de 1981 el múltiple asesinato conmovió a la ciudad de Los Ángeles

Cuatro personas asesinadas a martillazos en una casa de Los Ángeles y una única sobreviviente con el cráneo destrozado: ese fue el saldo de la madrugada del 1 de julio de 1981 en el número 8763 de Wonderland Avenue, en el barrio de Laurel Canyon. Los asesinos nunca fueron condenados. El caso permanece abierto hoy, 45 años después.

La escena no fue descubierta por la policía sino por empleados de una mudanza que trabajaban en una casa vecina. Escucharon gemidos provenientes del interior. Cuando los agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) entraron al inmueble, encontraron los cuerpos de cuatro personas en distintas habitaciones, golpeadas hasta morir con martillos y caños. El detective Tom Lange, a cargo de la investigación, comparó la escena con la de los crímenes del clan Manson, ocurridos 12 años antes a pocos kilómetros de allí.

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John Holmes fue absuelto, Eddie Nash evitó una condena por los asesinatos y los crímenes de Wonderland Avenue siguen siendo un misterio

La vivienda era alquilada a nombre de Joy Audrey Gold Miller, de 46 años, quien convivía allí con su pareja, Billy Deverell, de 42, el segundo al mando de la banda. Las fuentes que reconstruyeron el caso lo describieron como un criminal no muy convencido: su larga historia de adicción a la heroína y los arrestos derivados de ella le habían cerrado todas las puertas del mercado laboral convencional.

El líder del grupo era Ron Launius, nacido el 18 de mayo de 1944. Veterano del Ejército de los Estados Unidos, fue expulsado con deshonor del Ejército tras ser condenado por introducir heroína desde Vietnam en los ataúdes de soldados caídos. Al momento de su muerte, la policía de California tenía abiertas casi dos docenas de causas de homicidio que vinculaban su nombre. Un oficial lo describió como “una de las personas más frías que conocí”.

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Launius y su esposa Susan eran huéspedes habituales de la casa. Barbara Richardson, de 22 años, era la novia de David Lind, otro integrante del grupo, y esa noche se había quedado a dormir. Esas cinco personas fueron las que encontraron los atacantes adentro.

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El ex actor porno John Holmes dejó abierta una puerta en la casa de Eddie Nash y luego fue señalado como el nexo entre Nash y la Banda de Wonderland

Durante los últimos años del decenio de 1970 y los primeros del siguiente, la llamada Banda de Wonderland se había convertido en uno de los distribuidores de cocaína de Los Ángeles. También traficaban heroína de manera ocasional y complementaban sus ingresos con robos a mano armada a narcos rivales. Fue esa última actividad la que los mató.

Dos días antes de la masacre, el 29 de junio de 1981, Launius, Deverell, Lind y Tracy McCourt irrumpieron disfrazados de policías en la casa de Eddie Nash en Studio City. Nash —cuyo nombre real era Adel Gharib Nasrallah— palestino de nacimiento, oriundo de Ramallah, y había llegado a Estados Unidos a comienzos de los años 50 con siete dólares en el bolsillo.

A partir de un puesto de panchos en Hollywood Boulevard había construido un emporio de locales nocturnos: el Starwood en West Hollywood, el Odyssey, el Paradise Ballroom, el Seven Seas, el Ali Baba’s y el Kit Kat Club, entre otros. Se decía que llegó a tener 36 licencias de alcohol en Hollywood. La policía sostenía que usaba esos establecimientos para vender drogas a sus clientes y que tenía vínculos con la mafia israelí y la mafia armenia y figuras del crimen organizado angelino. Nash siempre lo negó.

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Los asesinatos fueron una venganza porque Eddie Nash había sufrido un robo en su casa. Se le llevaron armas, joyas y cocaína valuados en más de 1.200.000 dólares

Durante el asalto, los ladrones esposaron a Nash y a su guardaespaldas Gregory Diles y lo obligaron a abrir la caja fuerte. En el forcejeo, Lind disparó y hirió a Diles. El botín incluyó armas, joyas, quaaludes (una droga sedante) y cocaína: un total valuado en más de 1.200.000 dólares. Nash sospechó de inmediato que alguien de su entorno había facilitado el ingreso. Ese alguien era John Holmes.

John Curtis Holmes había nacido el 8 de agosto de 1944 en Ashville, Ohio, era el menor de cuatro hijos, y se había criado en medio de la pobreza. Su padre biológico abandonó a la familia antes de que John cumpliera tres años. Su primer padrastro era alcohólico y llegaba a vomitar encima de los chicos. El segundo, Harold Bowman, descargaba sus crisis a golpes. A los 15 años Holmes le hizo frente, lo empujó por la escalera y esa misma noche huyó de su hogar. Pasó 13 días durmiendo en la calle.

Volvió solo para pedirle a su madre que firmara los papeles para entrar al Ejército. Como era menor de edad necesitaba que ella autorizara el ingreso. Sirvió tres años en la entonces Alemania Occidental en los cuerpos de comunicaciones y al volver se instaló en Los Ángeles, donde trabajó como vendedor puerta a puerta y conductor de ambulancias. En diciembre de 1964 conoció a la enfermera Sharon Ann Gebenini y se casaron el 22 de agosto de 1965.

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La Banda de Wonderland operaba como distribuidora de cocaína en Los Ángeles y también cometía robos contra otros narcotraficantes

Su ingreso a la industria pornográfica fue fortuito. Mientras se recuperaba de tres colapsos de pulmón consecutivos provocados por los cambios de temperatura en su trabajo como operario de montacargas en una empresa frigorífica, frecuentaba un club nocturno. Una noche, en el baño del local, un fotógrafo que estaba a su lado frente al mingitorio advirtió las dimensiones de su pene y le entregó una tarjeta. Le dijo que podía ganar dinero gracias a cómo estaba dotado.

Holmes protagonizó casi 3.000 películas en dos décadas. Cobraba 3.000 dólares por día —el equivalente a unos 20.000 actuales— y compartió escena con figuras como Linda Lovelace y la recordada actriz porno italiana: Cicciolina. Su personaje más conocido fue el del detective privado Johnny Wadd, en una saga que combinaba tramas policiales con escenas de sexo explícito y que llegó a tener más de diez entregas.

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Ron Launius-uno de los asesinados- lideraba la Banda de Wonderland y estaba vinculado por la policía de Los Ángeles a varios crímenes

Hacia mediados de los años 70, Holmes comenzó a consumir cocaína. A fines de esa década llegó a inhalar una raya cada 15 minutos y a tomar entre 40 y 50 pastillas de benzodiazepinas por día, según testimonios de personas cercanas. El consumo destruyó su capacidad de trabajo frente a la cámara y lo dejó en quiebra.

Para sostener el vicio robaba valijas en el aeropuerto, cometía fraudes con tarjetas de crédito ajenas —incluyendo la de su esposa, con la que gastó 30.000 dólares en electrodomésticos para revenderlos— y traficaba drogas para distintas bandas. Fue arrestado por proxenetismo y evitó la cárcel al convertirse en informante de la Policía de Los Ángeles. En 1976 comenzó una relación con Dawn Schiller, quien tenía 15 años cuando él la conoció. La corrompió con drogas, la manipuló y la obligó a prostituirse junto a él.

Fue en ese contexto que Holmes se acercó a Nash, a quien le llevaba objetos robados a cambio de cocaína, y también a la Banda de Wonderland. El 29 de junio de 1981 visitó la casa de Nash tres veces por la mañana. En la última visita dejó entreabierta la puerta corrediza de vidrio por donde entraron los asaltantes horas después. Días más tarde, el guardaespaldas Diles lo vio en Hollywood mientras lucía una de las joyas robadas.

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El Departamento de Policía de Los Ángeles encontró a las víctimas en la casa de Laurel Canyon tras el aviso de empleados de una mudadora

Nash lo hizo llevar a su casa a la fuerza. Según el testimonio del detective Frank Tomlinson ante el jurado, Nash amenazó con matar a familiares de Holmes si no entregaba los nombres de los ladrones. Holmes cedió.

Poco antes de las 3 de la madrugada, un número no determinado de hombres llegó a Wonderland Avenue. Holmes tocó el intercomunicador exterior. Alguien adentro reconoció su voz y abrió el portón. Holmes subió las escaleras hacia la entrada con los atacantes ocultos detrás de él.

Los vecinos escucharon gritos en las primeras horas de la mañana pero no llamaron a la policía: la casa tenía fama de ruidosa a toda hora y asumieron que había una fiesta. Susan Launius quedó tendida en el piso junto al cadáver de su marido con el cráneo partido. Estuvo así más de 12 horas, hasta que los empleados de la mudadora llamaron al 911 al escuchar sus gemidos. Sobrevivió, pero el daño cerebral le causó amnesia permanente: nunca pudo recordar lo que ocurrió esa noche.

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Los asesinatos fueron una venganza porque Eddie Nash había sufrido un robo en su casa. Se le llevaron armas, joyas y cocaína valuados en más de 1.200.000 dólares

Menos de tres semanas después, Holmes se presentó en el departamento de Glendale donde vivía con Sharon, cubierto de sangre, y le dijo que había tenido un accidente. Días más tarde, antes de huir de la ciudad, la llevó al baño, llenó la bañera con agua caliente y se metió adentro. “Los asesinatos... estuve involucrado. Sé quién lo hizo”, le dijo entre sollozos, según relató Sharon Holmes a Los Angeles Times en 1988. Le contó que había guiado a tres hombres hasta la casa, que lo mantuvieron contra una pared a punta de pistola mientras golpeaban a las cinco personas adentro y que la sangre le salpicó la ropa. Nunca le reveló los nombres de los atacantes. La palma de su mano izquierda quedó estampada en el cabecero de la cama donde murió Launius.

Holmes fue arrestado en diciembre de 1981 en Miami y extraditado a California. En marzo de 1982 fue imputado por cuatro cargos de homicidio. Sus abogados lograron presentarlo como una víctima más: alguien que fue coaccionado para guiar a los asesinos hasta la casa. El 26 de junio de 1982 fue absuelto de todos los cargos. Cumplió 110 días de prisión por desacato al tribunal, al negarse a declarar. Su juicio fue el primero en la historia jurídica de los Estados Unidos en el que se presentó una videocasete como prueba.

Nash y Diles fueron llevados a juicio en 1990. El testigo clave fue Scott Thorson, conocido como el amante del célebre pianista Liberace. Thorson declaró que estuvo en la casa de Nash cuando Holmes fue golpeado y amenazado atado a una silla, y que allí reveló los nombres de los ladrones. El jurado votó 11 a 1 por la condena, pero el resultado fue juicio nulo. La jurado disidente fue acusada posteriormente de haber recibido un soborno de Nash. Un segundo juicio, en 1991, terminó en absolución para ambos.

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Susan Launius sobrevivió al ataque en Wonderland Avenue, pero el daño cerebral le provocó amnesia permanente. Nunca pudo contar lo que pasó

En el año 2000, Nash fue detenido por una acusación federal de 16 cargos que incluían extorsión, lavado de dinero y la planificación de los asesinatos. Ante la posibilidad de una condena a cadena perpetua, aceptó un acuerdo: admitió haber ordenado a sus hombres recuperar los bienes robados esa noche, lo que desencadenó la masacre, aunque negó haber ordenado los asesinatos. Fue condenado a cuatro años y medio de prisión y a pagar una multa de 250.000 dólares.

Holmes murió el 13 de marzo de 1988 a los 43 años por complicaciones derivadas del sida. Supo de su diagnóstico en 1985 y continuó filmando sin informar a sus compañeros de rodaje. En su lecho de muerte se negó a dar más detalles sobre los crímenes a los investigadores. Nash murió el 9 de agosto de 2014, a los 85 años. Los cuatro asesinatos de Wonderland Avenue nunca fueron resueltos.

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