Tuvieron maridos e hijos, descubrieron que son bisexuales y ahora se enamoraron entre ellas

Noelia y Nathalia vivieron dentro de la “heteronorma” hasta que empezaron a sentir atracción sexual por otras mujeres. En la semana del Orgullo, la historia de dos mujeres que redefinieron su orientación sexual

Guardar
Google icon
Noelia Alpe
Nathalia a la izquierda, Noelia a la derecha

Hasta los treinta y pocos años, Noelia y Nathalia tuvieron vidas cien por ciento heterosexuales: el clásico novio de la adolescencia, “la primera vez” con un varón, maridos en la adultez, hijos. “Todo siempre dentro de la heteronorma, lo tradicional, el cuadrito familiar”, resume Nathalia. Hasta que llegó el día en el que el cuadrito se torció y se cayó y se hicieron -ya separadas y sin conocerse- preguntas similares: ¿qué es esto que me está pasando? ¿soy heterocuriosa y quiero probar una experiencia sexual o esta mujer me está gustando de otra manera?

Noelia Alperowicz tiene 35 años, es abogada, trabaja en una fiscalía y es madre de Santiago, de 10. Desde hace poco también se define como bisexual (la B de la sigla LGBT+), y si el dato entra en la enumeración es porque ahora su orientación sexual también es parte de su identidad.

PUBLICIDAD

Noelia Alpe portada
"Yo creí que a lo sumo iba a hacer un trío", dice Noelia (Producción de fotos: Gentileza Nadia Flijer)

Lo mismo corre para Nathalia Tullio, que tiene 39, es contratista, trabaja en construcciones y es madre de Santino, de 9. Juntas, del otro lado de la pantalla y en la semana del Orgullo, cuentan a Infobae los prejuicios que ellas mismas tuvieron cuando empezaron a sentir atracción por mujeres, su primera cita en un auto, las reacciones de sus ex maridos y cómo tomaron sus hijos esto de “mamá tiene novia”.

Una vida heterosexual

“Yo me crié con una lógica: ‘Si sos nena, te gustan los nenes’. En la adolescencia, cuando veía a una chica que le gustaba otra chica pensaba ‘pobre’, ‘la diferente’, ‘qué mal la debe estar pasando’. Como que yo estaba dentro de lo que estaría bien, lo normal. Nunca me replanteé mi orientación sexual”, arranca Noelia y hace comillas cuando dice “lo normal”. Tenía 22 años y ya era una buena estudiante de Derecho cuando conoció a un joven, se puso de novia, se fueron a vivir juntos y tuvieron, unos años después, a Santiago.

PUBLICIDAD

Noelia Alpe
Nathalia le preguntó a Noelia: ¿Pero vos sos heterocuriosa?

Nathalia atravesó un recorrido similar: “Nunca tuve la apertura mental de pensar ‘puede haber otra opción’. Al contrario: me acuerdo que en la adolescencia -los 90′- tuve una compañera que era lesbiana y se notaba, me mandó una carta y yo salí despavorida, tipo ‘ay, no que horror’”. También ella, después de un par de novios, conoció a un joven, se casó a los siete meses y tuvieron, unos años después, a Santino.

Casi ocho años en pareja una, una década la otra pero las dos, al final, se separaron. “Yo empecé a vivir mi soltería, a disfrutar”, dice Noelia, que estaba pisando los 30. “Me ponía una minifalda, me sentía la mina más sensual del mundo y salía a conquistar al tipo que me gustara. Nunca se me cruzó estar con una mujer, la única manera era pensando en hacer un trío, pero siempre desde la apertura sexual, de considerarme una mina amplia. El pensamiento era ‘bueno, listo, ya tuve a mi hijo, hice todo dentro de la estructura, ahora estoy para divertirme’”.

Noelia Alpe portada
"¿Cómo me doy cuenta si me está gustando una mujer?", escribió Nathalia en Google

Nathalia, en cambio, sí comenzó tras su separación “un histeriqueo con una mujer. Y ahí empezó mi interrogante, onda ‘este jueguito me está gustando’. Era todo un jueguito erótico, de doble sentido. Hasta que en un momento dije: ‘No puede ser que a mí me esté pasando esto’, me explotaba la psiquis. Yo soy muy estructurada y eso me estaba desencajando”. Desconcertada y angustiada, hizo algo que ahora le da gracia: “Me metí en Google y busqué ‘¿cómo me doy cuenta si me está gustando una mujer?’”.

Sin conocerse estaban viviendo historias espejadas. Hace 3 años, Noelia finalmente se animó y organizó un trío sexual con una chica muy cercana y un conocido. “El tema es que él nunca podía, así que lo terminamos haciendo sin él”, se ríe.

Noelia Alpe
Noelia organizó el trío pero terminó sola con al mujer

“Y ahí se me dio vuelta el mundo: de creer que sólo quería estar con una mujer como un juego sexual del que podía entrar y salir cuando quisiera pasé a hacerme mil preguntas: ¿qué voy a hacer con esto? ¿por qué, si soy heterosexual, quiero seguir con este juego toda la vida?”.

Nathalia no concretó con “la chica del histeriqueo”, pero se bajó una aplicación, conoció a otra y empezó una relación, aunque con muchas dudas: “Yo pensaba ‘¿qué estoy haciendo? Tengo un hijo’. No me animaba a que se supiera, la única opción era tener una doble vida. Si salía con una mujer lo contaba como una aventura pero decía que había sido con un hombre”.

Noelia Alpe
Juntas durante un viaje al Uritorco

Todavía creía que ser heterosexual había sido una elección por lo que no concebía la idea de mantener una relación de pareja con una mujer. “Yo quería tener otro hijo, tampoco concebía la idea de tenerlo sola o con otra mujer”. Hasta que llegó un momento en el que la situación se le fue de las manos y pensó: “Tengo que empezar a ver qué me está pasando y aceptar quién soy”.

Una cita en un auto

En septiembre de 2020, cuando las vacunas todavía eran una ilusión, Noelia y Nathalia abrieron Tinder, cargaron sus datos y agregaron una opción en sus intereses: hombres y mujeres.

Noelia Alpe
Sus primera citas fueron en un auto

Dicen que ninguna vio en la otra el estereotipo que tenían en mente de una lesbiana o una bisexual, sí de una “heterocuriosa”, el modo en que se suelen llamar a las mujeres que en algún momento pueden sentirse atraídas hacia otras aunque su gusto por los hombres es lo que predomina.

“Nos empezamos a escribir y me pregunta: ‘¿Sos heterocuriosa?’”, dice Noelia. “Claro -sigue Nathalia-. Yo pensaba: ‘Es divina, me encanta, pero no estoy para alguien que busque probar, o un trío”. Una en Capital y la otra en Canning empezaron a hablar sin descanso mientras Nathalia, que acababa de enterarse de que tenía que mudarse con urgencia, embalaba.

“A los tres días me dio un ultimátum y me dijo: ‘Mirá, no voy a esperar a que esté la vacuna para conocerte’”, dice Nathalia, que pensó “esta mina está loca”. Noelia fue a verla y tuvieron la primera cita en el auto.

Natalia Alpe
Durante una salida juntas, sin temor a mostrarse

Fueron cuatro mini citas en el auto de las que Nathalia regresaba con un semblante nuevo: “Mi hijo me empezó a ver siempre sonriente y con el celular en la mano hasta que me preguntó: ‘Mamá, ¿es tu novia?’. Fue antes de conocerla, el pibe lo sabía antes que yo”, se ríe.

Tuvieron después una cita formal, a solas, mientras los chicos ya interactuaban a través de la playstation. Un mes después, vivían los cuatro juntos.

“Esta vez no tuve ningún tipo de interrogante, esta vez sentí”, dice Nathalia.

¿Les dijeron a los chicos que eran qué? ¿Amigas que se abrazan y se besan en la cocina? Noelia, que durante una relación anterior le había hablado a su hijo de una “compañera”, esta vez dijo “novia”. Nathalia le confirmó lo que Santino había preguntado -“Mamá, ¿es tu novia?”-: “Es hasta donde él pregunta. Él sabe que lo importante es que sea un amor sano, no importa cual sea el envase”.

Natalia Alpe
"Esta vez, sentí", dice Nathalia

Las dos también hablaron con su ex, los padres de sus hijos. “En mi caso, dijo que lo único que le preocupaba era que al nene le hicieran bullying, cosa que no pasó porque nunca fue un secreto. Tampoco fuimos por la vida avisando, nadie heterosexual anda avisando que es heterosexual. La respuesta de él fue ‘mientras el nene esté bien, está bien’”.

Y así es, porque el ex de Noelia y Nathalia se ven en los partidos de fútbol de Santiago, en cumpleaños, conversan; lo mismo con sus ex suegros. Pasó algo similar con el ex marido de Nathalia, que le costó pero al final dijo: “Mientras vos estés feliz mi hijo va a estar feliz”.

La decisión no fue que cada una se ocupara de su hijo biológico sino “ensamblar maternidades”. “Poder hacer la transición, la transformación de la familia que fuimos con los papás de los nenes a la familia que estamos armando, con nuestras reglas, nuestros códigos”, explica Noelia, que cada tanto dice “uno de mis nenes”, en vez de “mi hijo”.

Noelia Alpe
Las dos hablaron con sus hijos y con sus ex. En su cuenta de Instagram, llamada @noe_naths invitan a charlar sobre el tema

Sin que nadie se los pidiera, Santino y Santiago empezaron a llamarse “hermanos”, a compartir colegio, amigos, a llamarlas “mamá 1″ y “mamá 2″, a gritarles “madreees, ¿dónde están?”.

Por su propio recorrido, Noelia y Nathalia están seguras de que existen muchas otras personas que jamás se preguntaron si eran heterosexuales porque lo habían elegido o por default. Por eso armaron una cuenta de Instagram en la que animan a otras mujeres a romper con los prejuicios propios y ajenos “y mostrarles que tienen la libertad de elegir otra cosa”.

Natalia Alpe
Juntas cuentan su historia desde su cuenta de Instagram @noe_naths

Los comentarios que reciben cada vez que hacen un vivo son la muestra de que, para muchas personas, “si la sociedad hubiera dado la posibilidad de elegir, habrían elegido otra cosa”: “Qué bien se las ve, ojalá yo me pueda animar algún día”, “yo ya tengo 5 hijos, no voy a poder”, ‘estoy con mi novio de siempre y me está pasando lo mismo con una mujer: lo quiero dejar, tengo el mismo interrogante que tuvieron ustedes porque…¿por qué no?”.

SEGUIR LEYENDO:

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Los sastres de las caballerías: cómo un oficio olvidado sostuvo durante siglos el transporte y la economía rural

Antes de la mecanización del campo, los albardoneros medían cada animal, cosían a mano con aguja y palmete, bordaban piezas de gala y transmitían el oficio de padres a hijos durante generaciones en talleres familiares

Los sastres de las caballerías: cómo un oficio olvidado sostuvo durante siglos el transporte y la economía rural

El manual del éxito de Oprah Winfrey: de la adversidad extrema a crear un imperio de USD 3.400 millones

La conductora y productora reveló las claves que la impulsaron a transformar el dolor en liderazgo y a desafiar los límites de la televisión, el cine y la filantropía

El manual del éxito de Oprah Winfrey: de la adversidad extrema a crear un imperio de USD 3.400 millones

El día que Hitler creyó que ya había ganado la Segunda Guerra Mundial y visitó los símbolos más conocidos de París

El 23 de junio de 1940, apenas horas después de la rendición francesa, el führer recorrió la capital francesa. Fue una visita breve, cuidadosamente planificada y cargada de simbolismo. Una visita que buscaba mostrar al mundo el poder aparentemente imparable del Tercer Reich

El día que Hitler creyó que ya había ganado la Segunda Guerra Mundial y visitó los símbolos más conocidos de París

El misterio de la caída del vuelo 182 de Air India: una explosión sin causa cierta y 329 cadáveres flotando en el mar

El domingo 23 de junio de 1985, un Boeing 747 de la compañía aérea india desapareció abruptamente de las pantallas del radar cuando volaba sobre el océano cerca de las costas de Irlanda. Los grupos de rescate encontraron cientos de cuerpos y restos del avión flotando en el agua. Los estremecedores relatos de quienes participaron en el operativo, las llamadas anónimas adjudicándose un atentado y la polémica entre los peritos sobre la causa de la tragedia

El misterio de la caída del vuelo 182 de Air India: una explosión sin causa cierta y 329 cadáveres flotando en el mar

“Hola, acabo de matar a mi novia”: una confesión por teléfono y los audios que la víctima grabó en secreto para perpetuar la verdad

Cuando Aren Pearson le pidió a Claire Leveque, su flamante novia, que se mudaran a las Islas Shetland, un archipiélago remoto al norte de Escocia, donde viven apenas 170 personas, nadie podía prever el final. Pronto, la vida de ella se volvió un infierno: quedó sola, aislada, ante una persona violenta. Decidió que lo grabaría a escondidas, sin que él se diera cuenta, para que quedara documentadan sus agresiones

“Hola, acabo de matar a mi novia”: una confesión por teléfono y los audios que la víctima grabó en secreto para perpetuar la verdad