Cotagaita: el pánico del jefe de la artillería y un intercambio de disparos en el primer combate por la Independencia

Se produjo el 27 de octubre de 1810, durante cuatro horas, entre tropas del Ejército del Norte y fuerzas realistas. La refriega terminó cuando se agotaron las municiones. Aún así Cotagaita, que sucedió doce días antes de Suipacha, es considerado el primer encuentro armado en las luchas por declararnos independientes

Guardar
Google icon
Antonio González Balcarce
El haber peleado contra el ejército napoleónico, le daba a Antonio González Balcarce un prestigio adicional entre sus camaradas del Río de la Plata. Era el jefe del Ejército Auxiliar

En esa aldea polvorienta, que llevaba la insigne denominación de villa imperial, demasiado lejos de su Cadiz natal, José de Córdova y Rojas sabía que en minutos ya no estaría más entre los mortales y que su cadáver, junto a los de Francisco de Paula Sanz y el mariscal Vicente Nieto, permanecería colgado, como escarmiento.

En la plaza de Potosí, frente a la iglesia matriz, arrodillado esperaba la muerte. El 7 de noviembre de 1810 había sido derrotado en Suipacha, pero antes no le había ido tan mal en Cotagaita contra ese ejército que los revolucionarios habían enviado desde Buenos Aires.

PUBLICIDAD

El Ejército Auxiliador había partido desde los cuarteles del Retiro en junio de 1810 al mando de Francisco Ortiz de Ocampo. Iba camino al norte y su primera misión era la de sofocar la rebelión de Santiago de Liniers y de un puñado de españoles que, desde Córdoba, resistían los cambios producidos en mayo de ese año.

José de Córdoba y Rojas
José de Córdova y Rojas, el jefe realista, pertenecía a una familia de marinos. Cuando se incorporó al ejército, lo hizo con el grado de mayor general

Se llamaba Auxiliador, porque iría en auxilio de las provincias del interior, aunque lo que se buscaba era llevarles los ideales de la revolución. Era una fuerza en la que todas las unidades de la capital estaban representadas, cada una por dos compañías. Además de su jefe militar, iba un comisario político en nombre de la Primera Junta. Primero fue brevemente Hipólito Vieytes y luego fue reemplazado por Juan José Castelli.

PUBLICIDAD

El 26 de agosto Liniers y los principales cabecillas fueron fusilados en un monte en el sur cordobés, Ocampo fue relevado porque pretendía conducir al ex virrey a Buenos Aires, y el mando recayó en su segundo jefe, en el coronel Antonio González Balcarce. Era un militar de 36 años que había sido prisionero de los ingleses cuando participó de la defensa de Montevideo en 1806; luego como teniente coronel combatió junto a José de San Martín en España y llegó a Buenos Aires como miembro de la Logia Lautaro. El haber luchado contra las tropas napoleónicas era un valor agregado que lo diferenciaba de otros militares.

Juan José Castelli
Juan José Castelli, desde que había sido enviado por Moreno para ejecutar la sentencia de fusilamiento de Liniers, se había incorporado al Ejército Auxiliar

Balcarce continuó su marcha hacia el norte. En octubre, junto a su vanguardia de 800 hombres, había llegado a Yavi, en Jujuy y esperaba un refuerzo de hombres y de la artillería, que sabía que marchaba ya por la quebrada de Humahuaca.

Al parecer el jefe patriota decidió dar batalla a los españoles donde los encontrase. Su apuro radicaba en ir en auxilio de Cochabamba, de donde le habían llegado noticias de una sublevación. Mandó a un mensajero a hablar con esos revolucionarios a fin de coordinar acciones y les propuso que amenazasen a Oruro y Chuquisaca para atraer la atención de los españoles, así él podría llegar en noviembre a Tupiza o a Potosí.

Batalla de Suipacha.
Suipacha, la primera victoria patriota. Fue el 7 de noviembre de 1810

El capitán de fragata José de Córdova y Rojas era el jefe de las fuerzas españolas. También de 36 años, había estado en la reconquista de 1806, donde fue herido, y también peleó contra los británicos en 1807, donde fue ascendido. En 1809 se había incorporado al ejército con el grado de mayor general. Perteneciente a una antigua familia noble española, su papá, también militar, sería degradado por su responsabilidad en la derrota en el combate naval del Cabo de San Vicente, en febrero de 1797 contra los ingleses.

Córdova sabía del avance patriota hacia Tupiza y prefirió hacerse fuerte en Santiago de Cotagaita, donde había un poblado que había surgido a la vera del camino del inca. Contó como protección adicional la que le brindaba el río del mismo nombre.

A las 9 de la mañana del 27 Balcarce llegó con sus hombres, y acampó a un poco más de un kilómetro de la posición realista. Luego de descansar una hora, intimó rendición a los realistas, pero rechazaron el ofrecimiento.

Potosí
La ciudad de Potosí, en una toma actual. Fue uno de los escenarios de las luchas entre patriotas y españoles

Córdova disponía de 900 hombres con fusil y 200 con lanzas, parapetados en una larga trinchera, apoyados por ocho cañones de a 4.

Balcarce dividió a su gente en tres columnas. La de la derecha, con un cañón de a 4 y la izquierda, con un obús, debían ocupar sendas alturas. Era la única artillería con la que contaba. El centro estaba liderado por el salteño Martín Miguel de Güemes, que mandaba a unos 300 jinetes, muchos de ellos reclutados por la región.

La derecha alcanzó su posición pero terminó desalojada por dos compañías del Real de Borbón y por dos compañías de voluntarios.

El combate se resumió en cuatro horas, donde ambas fuerzas intercambiaron fuego de artillería y de fusil. El primero en dejar el campo fue Balcarce, cuando se le acabó la munición. Cuando el enemigo se dio cuenta, intentó una persecución, y Balcarce abandonó la artillería.

Pero los españoles permanecieron en sus posiciones y no los persiguieron porque sus arrieros habían desaparecido. Ellos también habían llegado casi al límite de sus municiones y seguramente cuando vieron que los patriotas se retiraban, habrán respirado aliviados.

Durante el intercambio de disparos, el comandante de la artillería, el capitán Juan Ramón Urien fue levemente herido. En medio de gritos abandonó su cañón y corrió a la retaguardia exclamando que todo se había perdido y que el río estaba sembrado de cadáveres patriotas. El miedo se apoderó de los pobladores que huyeron y cuando esta falsa noticia llegó a la columna de refuerzos que traían municiones, dieron media vuelta y demoraron su llegada.

Balcarce logró dominar la situación y quitó a Urien de su mando.

Por las dudas Güemes y sus hombres quedaron en la retaguardia y permitió que el grueso de las fuerzas llegase a Suipacha, donde se produciría la primera victoria patriota.

Córdova, luego de la derrota de Suipacha, había logrado escapar pero fue capturado el 13 de noviembre cuando intentaba llegar a Chuquisaca. El 15 de diciembre fue ejecutado, junto a españoles Francisco de Paula Sanz y el mariscal Vicente Nieto. Fue la compasión de un grupo de monjas que pidieron a los triunfadores poder darle cristiana sepultura. También vendrían horas amargas para aquel Ejército del Norte, que llevaba los aires de una revolución que aún estaba en pañales.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Vecinos asustados y calles como trampas oscuras: la inseguridad histórica en Buenos Aires y el origen del gallo en el escudo policial

Los robos y los crímenes ya le quitaban el sueño a las autoridades coloniales. Una ciudad que, cuando oscurecía, se convertía en el ámbito ideal para el delito; ni qué decir sobre lo que ocurría en las afueras y en la campaña, donde la situación parecía haberse ido de control. A partir de que un día como hoy fue nombrado el primer jefe de policía, reseñamos qué hicieron los gobernantes para combatir a los que se empeñaban en quedarse con lo ajeno

Vecinos asustados y calles como trampas oscuras: la inseguridad histórica en Buenos Aires y el origen del gallo en el escudo policial

María Alba Blotta cumple cien años: la escultora autodidacta que transformó iglesias y desafió su propio destino

La vida de una creadora marcada por su padre artista, la expansión de su obra religiosa y la vocación inquebrantable que sorprende al mundo. Un homenaje que invita a descubrir su verdadera pasión

María Alba Blotta cumple cien años: la escultora autodidacta que transformó iglesias y desafió su propio destino

Balas de mosquete y registros históricos: hallan los posibles restos de d’Artagnan bajo una iglesia holandesa

El personaje histórico, Charles de Batz de Castelmore, murió durante el asedio francés a Maastricht en 1673. Un arqueólogo retirado, convencido de que fue enterrado allí, notificó a otros expertos. Qué se sabe

Balas de mosquete y registros históricos: hallan los posibles restos de d’Artagnan bajo una iglesia holandesa

“¡Oh, mierda!”: las últimas palabras de Brandon Swanson mientras hablaba con sus padres para pedirles ayuda antes de desaparecer

En la madrugada del 14 de mayo de 2008 se perdió su rastro. Tras la desaparición del joven de 19 años, su familia impulsó una reforma en Minnesota que obliga a iniciar de inmediato la búsqueda de adultos desaparecidos en situación de riesgo

“¡Oh, mierda!”: las últimas palabras de Brandon Swanson mientras hablaba con sus padres para pedirles ayuda antes de desaparecer

Las dos rendiciones de la Alemania nazi: la sonrisa de Eisenhower, los pedidos de Keitel, la ira francesa y el desprecio de Zhukov

La primera ocurrió el lunes 7 de mayo de 1945, cuando el jefe del Ejército alemán, Alfred Jodl, firmó la capitulación militar incondicional ante las tropas aliadas en Reims, Francia. Cuando todo parecía terminado, Stalin desconoció el acto y exigió una nueva firma, que se concretó en Berlín, el martes 8, en el cuartel general que los soviéticos habían instalado en la capital de los derrotados

Las dos rendiciones de la Alemania nazi: la sonrisa de Eisenhower, los pedidos de Keitel, la ira francesa y el desprecio de Zhukov