El presidente Arévalo firma agenda territorial con mayas de Totonicapán para atender demandas históricas

La firma de la agenda priorizó acciones en salud, educación e infraestructura, tras un proceso de consulta entre representantes indígenas y funcionarios, con el objetivo de mejorar condiciones de vida y avanzar en transparencia administrativa

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Presidente Arévalo firma agenda territorial en Totonicapán, Guatemala
Bernardo Arévalo firmó una agenda territorial en Santa María Chiquimula junto a autoridades indígenas para atender demandas históricas de la población local. (fotografías: redes sociales Presidente Bernardo Arévalo de León)

El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, firmó una agenda territorial de trabajo en el municipio de Santa María Chiquimula, en Totonicapán, junto a las autoridades indígenas ancestrales de sus diecinueve comunidades.

Esta acción, marca un acto de colaboración entre el Gobierno central y las estructuras comunitarias, enfocada en atender demandas históricas de salud, infraestructura y desarrollo social.

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El encuentro fue calificado como hecho histórico, sobre todo porque la última visita de un presidente de la República al municipio data de 2001, según destacó el alcalde municipal Juan Carlos Carrillo Castro durante su intervención.

El acto contó con la presencia del gobernador departamental Pablo Yash, la subsecretaria privada de la Presidencia Mónica Mazariegos, integrantes del Consejo de Desarrollo, autoridades locales y representantes de los pueblos indígenas quichés, así como líderes de los Consejos Comunitarios de Desarrollo (COCODES) y directivos de las alcaldías comunales, de acuerdo con la transmisión de la actividad a través del canal de gobierno.

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Santa María Chiquimula: población joven y desafíos estructurales

De acuerdo con el 12º Censo Nacional de Población y el 7º de Vivienda de 2018 del Instituto Nacional de Estadística (INE), Santa María Chiquimula registra 55,013 habitantes, de los cuales 52 % son mujeres y 48 % hombres.

La localidad mantiene un alto porcentaje de población joven y una marcada prevalencia de cultura indígena: el 99 % de los residentes es descendiente maya quiché y conserva tradiciones como el uso del idioma quiché y la organización comunitaria ancestral.

El municipio enfrenta problemas persistentes. Entre ellos destacan la alta vulnerabilidad nutricional—el departamento de Totonicapán está entre los siete más afectados por desnutrición crónica, siendo Santa María Chiquimula uno de los tres municipios con mayor incidencia, según explicó Miguel Mejía, presidente de la junta directiva de las diecinueve aldeas, durante la lectura de la agenda territorial—, el rezago en infraestructura educativa, y el limitado acceso a servicios de salud, dado que solo hay un centro de atención permanente y cinco puestos de salud, ambos con carencias de personal y medicamentos.

En educación, se identificó 17.493 personas analfabetas, mientras que la mayoría de la población escolarizada apenas culmina el nivel primario, ya que el acceso a la educación media y diversificada se ve obstaculizado por la falta de instalaciones y cobertura, según el censo mencionado por las autoridades comunitarias.

El saneamiento básico representa otro desafío: la mayoría de los hogares depende aún de pozos ciegos o letrinas.

Compromisos oficiales: salud, caminos y programas sociales

La agenda firmada establece prioridades claras. En materia de salud, se acordó la ampliación del personal médico y de enfermería en el centro de atención permanente, la supervisión para remozar puestos de salud en las aldeas Casablanca y Chuicacá, y el abastecimiento regular de medicamentos tanto en el centro como en los cinco puestos distribuidos en el territorio.

En infraestructura, se comprometió el inicio del proceso administrativo para construir un instituto diversificado, paso posible tras la reciente aprobación de su funcionamiento por el Ministerio de Educación (MINEDUC) con carreras de Perito Contador con orientación en computación y Bachillerato en Educación. El terreno para su edificación, de diez cuerdas, ya se encuentra a disposición de las autoridades.

En cuanto a caminos, el Ministerio de la Defensa Nacional y el Ejército de Guatemala iniciarán el mantenimiento de la red vial rural, con una meta de 20 a 35 kilómetros de carreteras atendidas.

El Ministerio de Comunicaciones ya adjudicó el contrato para el bacheo de la ruta interdepartamental que conecta Santa María Chiquimula con San Antonio Ilotenango y el departamento de Quiché, así como el mantenimiento de la cinta asfáltica hacia San Francisco El Alto y de la ruta departamental RD Toto 27, con una extensión de 16,1 kilómetros, de acuerdo con la agenda leída por Mejía.

En desarrollo social, la implementación del programa Mano a Mano y la dotación de 350.000 adoquines para la mejora de caminos rurales son dos de los compromisos anunciados.

También se incrementó el padrón del bono social para familias en condición vulnerable y se registró un aumento de beneficiarios en el programa del adulto mayor, como resaltó el alcalde Carrillo Castro en su discurso de agradecimiento.

Presidente Arévalo firma agenda territorial en Totonicapán, Guatemala
Bernardo Arévalo firmó una agenda territorial en Santa María Chiquimula junto a autoridades indígenas para atender demandas históricas de la población local. (fotografías: redes sociales Presidente Bernardo Arévalo de León)

Reconocimiento al diálogo y a la autonomía indígena

La preparación de la agenda territorial fue resultado de un proceso de diálogo mensual entre el Gobierno de la República y la Asamblea Nacional de Pueblos Indígenas, en el que la representación de Santa María Chiquimula participó activamente en plenarias y grupos de trabajo, según enfatizó Bernardo Arévalo durante la ceremonia de firma. El presidente subrayó que el documento refleja compromisos que, indicaron, el Gobierno se ha preocupado en identificar y ejecutar.

Arévalo insistió en que gobernar equivale a servir y declaró: “No estamos aquí haciéndole hoy ningún favor al pueblo Tzoloxché. No estamos viniendo a hacer favores, sino a cumplir obligaciones”. Añadió que la defensa de la democracia y la transparencia en el uso de los recursos asignados serán ejes transversales de la implementación de la agenda, con el objetivo de garantizar el bienestar y la dignidad de los pueblos indígenas.

Santa María Chiquimula sitúa así el trabajo conjunto y el reconocimiento de sus autoridades ancestrales como pilares para un nuevo modelo de relaciones entre el Estado y los pueblos originarios de Guatemala, con la expectativa de que cada “quetzal destinado al desarrollo de los pueblos, en particular de los pueblos indígenas, sea utilizado de forma honesta y que de verdad se refleje en obras de beneficio para toda la comunidad”, según lo expresó el propio Arévalo.

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