Guatemala, México y Belice firman acuerdo trilateral para proteger la Gran Selva Maya

La suscripción de un memorándum trilateral establece acciones coordinadas para enfrentar delitos contra el medioambiente, fortalecer la vigilancia de especies clave y prevenir emergencias en uno de los corredores biológicos más diversos del continente

Guardar
Guatemala, Belice y México firmaron
Guatemala, Belice y México firmaron un Memorándum de Entendimiento para fortalecer la cooperación ambiental en la Gran Selva Maya. (Cortesía: Conap Consejo Nacional de Áreas Protegidas)

Guatemala, Belice y México formalizaron este viernes el fortalecimiento de su cooperación en materia ambiental tras suscribir un Memorándum de Entendimiento Trilateral orientado a la protección del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya.

El acuerdo fue firmado por entes gubernamentales de los tres países y establece nuevos mecanismos conjuntos de conservación, según informó, en un comunicado, el Gobierno guatemalteco.

La vigencia inicial del Memorándum será de cinco años, con posibilidad de prórroga por períodos iguales. Este instrumento legal compromete a las naciones firmantes a coordinar la protección de la biodiversidad de la región, considerada uno de los patrimonios naturales más ricos de la región.

El documento fue suscrito por el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales de Guatemala, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México y el Departamento Forestal del Ministerio de Desarrollo Sostenible, Cambio Climático y Gestión de Residuos de Belice.

Autoridades de los tres países
Autoridades de los tres países se comprometen a coordinar acciones de control, vigilancia y combate de delitos ambientales en la Gran Selva Maya. (Cortesía: MARN)

Para diferenciar la fuerza del acuerdo, las autoridades fijaron un calendario concreto: durante los años 2026 y 2027 implementarán acciones coordinadas de control y vigilancia para disuadir actividades ilegales en la zona.

La nota establece que reforzarán la prevención y combate de incendios forestales, principal amenaza de las áreas protegidas compartidas. El monitoreo científico de especies emblemáticas como el jaguar y la guacamaya roja será prioridad, al tratarse de indicadores esenciales del estado de salud del ecosistema.

Acciones conjuntas priorizan control, vigilancia y fauna emblemática

El documento legal implica la formalización de un sistema regional para la protección activa de la Gran Selva Maya, alternando el liderazgo entre los países firmantes.

La ministra de Agricultura, Ganadería y Alimentación, María Fernanda Rivera Dávila, y el viceministro Encargado de Asuntos del Petén, Elmer Salazar, participaron en la ceremonia de suscripción, acompañados de representantes especializados de los organismos homólogos tanto de México como Belice.

El acuerdo tripartito tiene una
El acuerdo tripartito tiene una vigencia inicial de cinco años y promueve la gestión sostenible del Corredor Biocultural. (Cortesía: WCS Mesoamerica & Western Caribbean)

Entre los compromisos adquiridos también destaca la prevención colectiva de incendios, un fenómeno que durante la última década ha afectado gravemente la cobertura forestal y la biodiversidad de la región, y el fomento del uso sostenible de los recursos del principal corredor biológico de Mesoamérica.

Durante la firma, la prioridad geopolítica se concentró en la construcción de un sistema de coordinación regional que permitirá una reacción conjunta frente a las principales amenazas transfronterizas.

Un compromiso trinacional para proteger el corredor biocultural

La Gran Selva Maya constituye uno de los ecosistemas forestales continuos más extensos de América Latina y el mayor del norte de la región. Su superficie abarca tres territorios lo que la convierte en un patrimonio natural compartido y de relevancia internacional.

Además, alberga una diversidad biológica extraordinaria, incluyendo especies en peligro de extinción, así como una gran variedad de flora y fauna endémica.

El monitoreo científico del jaguar
El monitoreo científico del jaguar y la guacamaya roja será prioritario por su importancia como especies indicadoras del ecosistema. (Cortesía: WCS Mesoamerica & Western Caribbean)

La importancia de la conservación de la Gran Selva Maya radica en su papel clave en la regulación del clima, la captación de agua y el almacenamiento de carbono, funciones esenciales para la estabilidad ambiental de la región.

Además, es fuente de recursos para comunidades locales y pueblos indígenas, quienes dependen de la selva para su subsistencia y preservan conocimientos ancestrales sobre su manejo sostenible.

La conservación de este ecosistema es fundamental para garantizar la continuidad de procesos ecológicos esenciales y la seguridad ambiental de generaciones futuras en los tres países.

Ubicación y extensión de la Gran Selva Maya

La Gran Selva Maya se extiende en la región sureste de México, el norte de Guatemala y el oeste de Belice. En México, abarca principalmente la zona del estado de Quintana Roo, el oriente de Campeche y el sur de Yucatán.

En Guatemala, comprende la Reserva de la Biosfera Maya, situada en el departamento de Petén. En Belice, incluye áreas protegidas como el Parque Nacional Chiquibul y la Reserva Forestal Mountain Pine Ridge.