La intimidad del vestuario en exclusiva para GENTE. Gallardo se cambió al lado de Mora.
La intimidad del vestuario en exclusiva para GENTE. Gallardo se cambió al lado de Mora.

"El mensaje que les quiero dejar a los chicos que sueñan con jugar al fútbol es que lo hagan con amor. Y que disfruten cada momento, porque no saben cuándo puede ser el último día". Abrazado a su hijo Máximo (7) y en medio del estadio Monumental, su casa, con más de 60 mil personas coreando su nombre, el uruguayo Rodrigo Mora le dijo "hasta siempre" a los hinchas Millonarios. Con esa frase cargada de sentimiento hizo lagrimear a muchos de los que otrora se alegraron con sus goles.

Organizado por Win Fun Group, el sábado 13 por la noche se enfrentaron los campeones de la Copa Libertadores 2015 con los de la 2018, equipos en los que Mora jugó y con los cuales logró dar la vuelta olímpica. Marcelo Gallardo, Enzo Francescoli, Norberto Alonso, Ariel Ortega y Fernando Cavenaghi fueron algunos de los históricos que se acercaron para despedir al ídolo.

A principios de año, a los 31, Mora decidió dejar el fútbol a raíz de una lesión en la cadera, que lo obligó en 2017 a pasar por el quirófano. La dirigencia de River lo homenajeó con un partido en su honor, en reconocimiento a los nueve títulos que ganó con el club. Ya en el vestuario y luego del encuentro, visiblemente conmovido, aceptó cordial un mano a mano en exclusiva con GENTE.

Francescoli, Enzo Pérez y el Burrito Ortega acompañaron al uruguayo.
Francescoli, Enzo Pérez y el Burrito Ortega acompañaron al uruguayo.

–Rodrigo, ¿en qué pensaste cuando saliste a la cancha y la gente coreaba tu nombre?
–En mi familia, en mis amigos, en la gente que tanto me ayudó para que llegue a ser un jugador de fútbol profesional… Esos metros que separan la salida del túnel de la mitad de la cancha los hice con las piernas temblando, algo que nunca me había pasado.

–Los que te vieron jugar hoy dicen: "Estaba para seguir"… Pero imagino que la decisión de retirarte es definitiva.

–Es que el dolor y el sufrimiento después de cada partido eran insoportables. Di hasta lo que no tenía, pero advertí que había llegado el momento de enfrentar la realidad, o por lo menos buscar otra alternativa…

–¿Cuál sería?

–Me van a poner una prótesis en la cadera para que pueda seguir jugando al fútbol. Tal vez no es lo que quería, porque sé que así no voy a poder jugar nunca más en River (hace un largo silencio, se seca las lágrimas y sigue). Pero voy a intentar tener una mejor calidad de vida, preparándome para volver.

Dos leyendas millonarias también presentes: Javier Saviola y El Beto Alonso.
Dos leyendas millonarias también presentes: Javier Saviola y El Beto Alonso.

–¿Imaginabas que te ibas a cambiar en el vestuario local y jugarías un partido con tu hijo en el Monumental?
–Es un sueño hecho realidad. Máximo vino y me dijo: "Papá, vos sos mi ídolo". Es algo que no tiene precio. Poder despedirme de los hinchas con él de la mano y jugando al fútbol es el mejor premio que la vida me dio.

–¿Qué se siente haberlo hecho además rodeado de tantas leyendas de la Banda Roja?

–Fue emocionante. Todos los que convocamos dijeron "presente" y eso me llena de orgullo. Sé que muchos hicieron un esfuerzo grande para poder estar… Lo valoro tanto.

–Hoy te tocó compartir la previa con Marcelo Gallardo jugador. ¿Qué significó él en tu carrera?

–Me ayudó un montón. Cuando digo esto no sólo hablo de que colaboró para que fuera mejor jugador. Lo que más valoro de Marcelo es que me ayudó a ser mejor persona.

“Papá, vos sos mi ídolo”, le dijo Máximo, de siete años, a su papá en el campo de juego mientras Rodrigo Mora aplaudía al público.
“Papá, vos sos mi ídolo”, le dijo Máximo, de siete años, a su papá en el campo de juego mientras Rodrigo Mora aplaudía al público.

–¿Qué les decís a los hinchas que hoy se quedaron sin voz al grito de "¡uruguayo, uruguayo!"?

–Les voy a estar agradecido toda la vida. Cuando en 2012 me surgió la posibilidad de venir al club, me juré que iba a dejar todo en cada pelota, como si fuera la última. El hincha lo entendió y disfruté de su amor. Casi siempre la cancha se llenaba y eso lo gocé mucho. Nací en Uruguay, crecí jugando en equipos chicos, y llegar a River fue una alegría enorme, la mayor de mi vida deportiva.

Por Sergio Oviedo
Fotos: Julio César Ruiz y Diego Soldini

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