Toco Toc a pleno. Con epicentro en la directora, Lía Jelín, la rodean los actores Mauricio Dayub, Gimena Riestra, Daniel Casablanca, Laura Azcurra, Natacha Córdoba, Juan Grandinetti y Jorgelina Vera.
Toco Toc a pleno. Con epicentro en la directora, Lía Jelín, la rodean los actores Mauricio Dayub, Gimena Riestra, Daniel Casablanca, Laura Azcurra, Natacha Córdoba, Juan Grandinetti y Jorgelina Vera.

Los personajes de Toc Toc resumirían de la siguiente manera, a través de sus  trastornos obsesivos-compulsivosde, el fenómeno causado por su obra:

Laura Azcurra (37) diría que  es un "éxito, éxito".

Gimena Riestra (43) se persignaría una y otra vez  para que el público continúe asistiendo al Multiteatro de miércoles a domingos.

Juan Grandinetti (27), el novato del equipo, celebraría evitando las rayas del escenario.

Natacha Córdoba (43), gel en mano, intentaría que nada contamine este logro.

Mauricio Dayub (58) emitiría una caravana de insultos para celebrar.

Jorgelina Vera (44)  no dejaría de moverse hiperkinéticamente.

… Y Daniel Casablanca (53) traduciría más o menos así el fenómeno en números: "Toc Toc está hace ocho años en cartel; los que estamos desde el principio vivimos 2.560 funciones; nos vieron más de 1.500.000 espectadores y ganamos 7 premios Carlos, 4 ACE y 4 Estrella de Mar".

Con ellos está, por supuesto, Lía Jelín (83), la directora que junto a su marido –Jorge Schussheim– adaptó la obra del francés Laurent Baffie sobre  la permanencia de seis pacientes con trastornos obsesivo-compulsivos (TOC) en la sala de espera de un reconocido psiquiatra. Como el médico nunca aparecerá por su consultorio, son ellos quienes deben arribar a sus propias –y disparatadas– conclusiones.

–¿Cómo llegó esta gema a tus manos?

Lía Jelín: Apenas la leí me pareció genial, pero acá nadie la quería hacer. Entonces la estrené en México y fue un éxito. A la Argentina llegó porque Carlos Rottemberg viajó allí y preguntó en el hotel cuál era la pieza teatral a la que mejor le iba. Cuando observó cómo se reía la gente, llamó por teléfono a Bruno Pedemonti y le dijo que había una obra extraordinaria… Y acá estamos desde hace ocho años.

–¿Cómo lograron equilibrar el humor con el sufrimiento que padecen los personajes?

Jelín: No trabajé esta obra desde la comicidad, sino desde el dolor y la imposibilidad. El sufrimiento está en escena en todo momento, aunque la destreza de los actores logra un delicado equilibrio entre la risa y el respeto por quienes padecen estos trastornos. Los personajes resultan tan queribles que dan ganas de abrazarlos. Son personas que no pueden llevar una vida normal, pero el público los ve, se identifica con ellos y se ríe. La risa es la mejor medicina que puede ofrecer el teatro.

Creo que la obra funciona porque muchas personas padecen de Trastornos obsesivo-compulsivo. Todos tendremos, seguramente, algún rasgo, alguna tendencia hacia alguna de esas conductas repetitivas. Por eso el público se ve reflejado”(Daniel Casablanca)

–¿Cuál es el TOC que padece cada uno?

Toma la palabra Dayub: "Mi personaje es Alfredo. Llega al consultorio profiriendo insultos y sonidos extraños, porque tiene síndrome de Tourette combinado con coprolalia, la tendencia a decir obscenidades. Luego, llega Camilo (Daniel Casablanca), un taxista obsesionado por los cálculos que niega su enfermedad y mira a los demás como a "enfermos" hasta que le toca ponerse a prueba…", explica.

Y continúa: "Más tarde aparece Blanca (Natacha Córdoba), que presenta nosofobia (temor a enfermarse) y practica excesivos rituales de limpieza, lavándose las manos una y otra vez. También van a la consulta Lili (Laura Azcurra), con ecolalia y palilalia: repite dos veces todo lo que dice; María Auxiliadora (Gimena Riestra), una fanática religiosa que verifica sus objetos todo el tiempo, y por último Otto (Juan Grandinetti), que demora en arribar porque padece de una obsesión por la simetría y fobia a las líneas. Para contenerlos a todos mientras llega el psiquiatra está su desquiciada secretaria (Jorgelina Vera)", redondea Mauricio.

"Creo que la obra funciona porque muchas personas padecen de Trastornos obsesivo-compulsivos (TOC) –agrega  Daniel Casablanca–. Todos tendremos, seguramente, algún rasgo, alguna tendencia hacia alguna de esas conductas repetitivas. Por eso el público se ve reflejado".

Toma la posta Laura Azcurra: "Lo interesante es que la gente se ríe, se divierte y pasa un momento agradable mirando los problemas que tenemos. Para el público reírse es sanador: lo sentimos desde arriba del escenario".

"Buscamos a cada personaje desde su angustia. Nunca intentamos hacernos los graciosos", redondea Natacha Córdoba.

Toc Toc 2018: Natacha Córdoba, Daniel Casablanca, Jorgelina Vera, Juan Grandinetti, Mauricio Dayub, Lía Jelín, Laura Azcurra y Gimena Riestra. Hace ocho años, cuando debuto, su elenco estaba integrado por Dayub, Casablanca, Riestra, Vera, María Fiorentino, Melina Petriella y Diego Gentile. Se presenta de miércoles a domingo en el Multiteatro.
Toc Toc 2018: Natacha Córdoba, Daniel Casablanca, Jorgelina Vera, Juan Grandinetti, Mauricio Dayub, Lía Jelín, Laura Azcurra y Gimena Riestra. Hace ocho años, cuando debuto, su elenco estaba integrado por Dayub, Casablanca, Riestra, Vera, María Fiorentino, Melina Petriella y Diego Gentile. Se presenta de miércoles a domingo en el Multiteatro.

–Mauricio, Daniel, Jorgelina y Gimena están desde el principio. ¿No se cansan de repetirla?

Dayub: A mí me gusta cada vez más hacerla. Antes de Toc Toc creía que para entender una obra debían pasar al menos cien funciones, porque antes uno está tratando de buscar el personaje. Ahora por lo único que tengo que luchar es por estar vivo en cada función.

Azcurra: El mantra que tiene la obra es atravesar la puerta y hallar un espacio desconocido, por más que sepas cómo va a ser la respiración de tus compañeros.

DC: Te encontrás con una obra esquizofrénica, donde el espectáculo está vivo. Permanecés en escena del principio al fin, y la gente es un actor más. Jorgelina Vera: Yo no estoy todo el tiempo, pero es vertiginoso entrar y romper la situación que están viviendo ellos.

Gimena Riestra: Lo que le pasa al público también afecta. Siempre estamos provocándolo.

–¿Hicieron terapia de grupo para poder soportarse tantos años?

Azcurra: No fue necesario.

Juan Grandinetti: Yo hice durante dos años esta obra en gira. Soy el más nuevo, y a veces tengo que pagar el derecho de piso de que me pregunten qué elenco es mejor, si éste o el de la gira.

Jorgelina Vera: Aunque no hacemos terapia, tenemos un camarín de dos por dos que llamamos "la pocilga", donde comemos galletitas con miel, tomamos mate y hablamos de la vida.

–¿Hasta cuándo va a seguir Toc Toc?

Todos: Por siempre.

Por Pablo Procopio.

Fotos: Fabián Uset.

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